El ex alcalde de Bogotá Antanas Mockus hizo una presentación a sus compatriotas expatriados sobre la violencia y su impacto en su país. Durante la plática resaltaron las diferencias y similitudes que existen entre nuestras sociedades. Pero desafortunadamente la que me pareció muy similar fue su descripción sobre la “cultura del atajo”. Esta se puede describir como una búsqueda de equilibrio inmediato, sin pasar por el proceso de alcanzarlo, es decir, sin trabajar para lograrlo. Se quiere lograr riqueza sin trabajo, sin importar los medios para alcanzarla. Y nosotros tenemos que agregarle el marcado desprecio que sentimos por el exitoso. En su mayoría cualquier guatemalteco que logra algún éxito es mal visto y acusado de que lo alcanzó a costillas de otros, llegando a ser descrito como un opresor. Por lo tanto logramos que algunos prefieran esconder su éxito, y otros lo busquen a través de robar o hacer trampa. Hemos dejado de ejercer nuestro derecho a la presión social y por el contrario premiamos al que incumple/rompe la ley. Estamos llegando al punto de que despreciamos al drogadicto, pero no al narcotraficante. Sentimos la muerte violenta de alguien cercano como una injusticia, pero la de un desconocido nos genera un desequilibrio menor y decimos: “saber en qué estaba metido”.
Estamos caminando hacia un abismo sin darnos cuenta del costo de seguir adelante. Queremos resolver hoy de forma inmediata los problemas que hemos arrastrado desde la época de la colonia. Tenemos miedo a “sacrificarnos”, pues todavía creemos que podemos resolver “nuestro” problema actual. Desafortunadamente ya no hay mucho que podamos hacer por el presente, pero sí por nuestros hijos y nietos. La decisión difícil no sólo es aceptar esta realidad, si no a la vez iniciar el proceso de cambiar y creer en un futuro mejor. Nos dan el mejor ejemplo los millones de dólares provenientes de guatemaltecos que se esfuerzan y que viven en una cultura que premia el trabajo y el éxito. El considerado “haragán” en su tierra, se vuelve exitoso en EE.UU. La diferencia es de cultura, de sistema, no de genética. Debemos aceptar que es normal estar motivado por interés personal y que no hay nada malo en querer mejorar, siempre y cuando sea de manera transparente y legal. Si aprendemos a premiar al exitoso y aceptar que se puede fracasar en el intento, lograremos que exista reconocimiento para el trabajador, y desprecio para el tramposo. Iniciemos el cambio.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
Mensajes de contenido pornográfico
Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
6 comentarios:
Estuardo Ibarra: (2009-03-06 15:08:27 horas)
En Guatemala ser rico es un pecado..... los ricos tienen la culpa que haya pobres....
De hecho todavia hay quienes creen que los salarios son puestos por ganas de fregar.... increible
Cesar Riverac: (2009-03-06 13:36:01 horas)
Para quienes estèn interesados en estudiar un sistema que propicia la mediocridad, Guate es el laboratorio perfecto. De arriba a abajo.
Rafael Jiménez: (2009-03-06 10:56:34 horas)
...Se premia al trabajo y por consiguiente se obtiene el ÉXITO!!!. Tan simple como eso. Una meritocrácia!!!!..... no cuellocracia o conectocracia. No creo que nadie al nacer diga, sueño con ser pobre, miserable y sin acceso a nada.
Roberto Ximenej: (2009-03-06 07:20:08 horas)
Hay que agregar que nuestra cultura es no solo nuestro vehículo, pero cuando el vehículo ya no nos lleva, se convierte en nuestra cárcel. Que bien que mencione; "los problemas que hemos arrastrado desde la época de la colonia", por que el racismo, machismo y el sexismo cultural que acareamos , murallas a un integración de`una sociedad "competitiva' son muy parte de los impedimentos.
JOSUE AUGUSTO PEREZ FIGUEROA: (2009-03-06 05:50:53 horas)
Nuestros problemas y los de la humanidad entera son meramente culturales.
Mi consejo siempre ha sido que los empresarios deben CREAR UNA CULTURA DE TRABAJO en sus empresas. La impuntualidad es por pura costumbre y hay que combatirla con otra costumbre
Nuestras empresas, en su mayoria se manejan metiende dentro de los empleados, lo que comunmente llamamos orejas y administran las empress por medio de chismes en vez de controles administrativos efectivos.
El resultado de esta costumbre es que el OREJA se da a conocer entre sus companeros de trabajo y crean una red de impunidad dentro de la empresa.
Aqui en Guatemala esta la cultura del SOPLON como un auxiliar de la Gerencia y este SOPLON asume el control de la empresa por que se muestra TODO PODEROSO ante sus companeros de trabajo y el Gerente.
El Gerente debe trabajar mas para no depender de SOPLONES mientras el juega GOLF o llega tarde por sus compromosos fuera de la empresa.
Los jefes, en muchos casos se vuelven los SENORES FEUDALES Y SON LOS QUE REPARTEN A DIESTRA Y SINIESTRA favores, principalmente a sus secretarias y crean su propio sistema de informacion y no entran en contacto con los demas jefes y resultan las planillas adminisratrativas mas altas que las planillas de los trabajadores que son los que producen el producto que sale al mercado.
Nuestra porbreza tiene mucho de cultural, y mucho de ello se da en lo denigante que resulta SER conserje, guardian, mesero, empleado domesticos, pilotos, artesanos, mecanicos y muchos trabajos que no gozan de prestigio social, en tanto en Estados Unidos de Amrercia, todo trabajo es honroso, y lo mismo pasa en JAPON. Se honra a quien se gana la vida mediante un TRABAJO cualqueira que este sea, de ahi que nuestras universidades esten llenas de gente que quiere "sobresalir". Alguien escribio que en muchos paises los plomeros ganan mas que los profesionales y esto es cierto por que se honra, socialmente, el trabajo cualquiera que sea.
Como ejercicio debieramos enumerar los trabajos que nos parecen indignos y veremos que, como sociedad, despreciamos a los TRABAJADORES
NUEVA GUATEMALA DE LA ASUNCION
Carlos Lopez C.: (2009-03-06 01:59:28 horas)
Gracias don Rodolfo.
Al fin alguien que nos comprende y no nos desprecia por haber salido a trabajar a los USA.
Estamos luchando, estamos haciendolo y queremos una mejor Guatemala. Amen.
6 comentarios: