Economista guatemalteco graduado por la Universidad Nacional de Costa Rica. Tiene una maestría en Economía y Políticas de Desarrollo de la Universidad de Cambridge en Inglaterra. En 1993 y 1994 fue Director de Investigaciones de la oficina regional para América Latina de la Alianza Cooperativa Internacional (ACI) y consultor en programas de desarrollo rural en El Salvador y Nicaragua para organizaciones no gubernamentales europeas. A fines de 1994 inició su relación laboral con Naciones Unidas, a través del Fondo de Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF). Trabajó para UNICEF en diversas capacidades entre 1994 y 2007, donde llegó a ser sub-director de dicha organización en Ecuador, y posteriormente director en Cabo Verde (África Occidental) y Panamá. Desde 2008 es director ejecutivo del Instituto Centroamericano de Estudios Fiscales (ICEFI).
“Desde el año pasado me vengo desencantando más con los análisis del
Banco de Guatemala; el Banguat no es serio en este momento. Está
utilizando un modelo equivocado para el análisis”.
“Estamos haciendo un manejo monetario ex post, atrás de la crisis y eso
no es bueno porque está sacrificando la economía más de la cuenta”. – Fernando Carrera, director del Icefi.
¿Cómo visualiza el momento que atravieza la economía?
– Este va ser un año muy, muy difícil. Los mismos estadunidenses y europeos no terminan de explicarse qué tan bajo va caer la economía mundial, que no para de caer. Como tenemos ese contexto global poco a poco se revisa todo a la baja hacia el escenario más negativo, que ahora se convierte en el realista con crecimiento del Producto Interno Bruto (PIB) entre 1 y 1.5 por ciento. Los optimistas antes hablaban de un 3 a 3.5 por ciento, pero ahora los optimistas están en el 2.5 por ciento.
Entonces ¿las autoridades hicieron proyecciones muy optimistas?
– Todo el mundo en todos lados hizo cálculos optimistas para 2009 de acuerdo al comportamiento de la economía en septiembre de 2008, eso no lo digo para salvarle el punto a las autoridades (Gobierno y Banco de Guatemala). En ese momento se hizo el programa monetario, el presupuesto del Estado se hizo en ese contexto, pero nos hemos movido a escenarios profundamente pesimistas. Fallamos todos en comprender la dificultad de lo que se estaba anunciando, salvo excepciones de algunos economistas como Paul Krugmann, Nouriel Roubini, fuera de ellos todos pensamos que eran malo pero no tan malo.
¿Aún falta para que se sienta todo el impacto de la crisis?
– Nosotros estamos al borde del precipicio. Enero y febrero es apenas el anuncio de lo que viene. En el país hay un retraso de cómo nos impacta la crisis global de unos seis a ocho meses. Por ejemplo en septiembre la economía de Estados Unidos empezó a precipitarse, en Europa se sintió un mes después, pero como aún ellos no han tocado fondo, nosotros vamos a sentir más los efectos o tocar fondo seis meses después. Qué tan largo será el momento de caer al fondo del barranco y empezar a salir es el debate ahora, el escenario optimista es de que será entre seis a nueve meses.
¿Cuáles son los problemas más graves que se verán?
– No hemos tenido crisis del sistema financiero en este contexto y aún no tenemos un grave riesgo en ese sector, pero la cartera morosa de los bancos va a crecer por la falta de capacidad de las familias y las empresas para pagar. Estamos viendo el inicio de los problemas de la crisis en el sector real de la economía con los indicadores como la caída del consumo, las importaciones y las exportaciones.
¿El sistema financiero lograr mantener sus utilidades?
– Están jugando arriesgado, pero no hay bancos felices en países de infelices. Eso no lo conozco a la fecha. ¿A quién le van a colocar un crédito?, ¿cómo van a generar ganancias? cuándo nadie pueda moverse ni familias ni empresas.
¿Existe riesgo de deflación?
– El comportamiento de los precios es deflacionario, está cayendo de manera significativa. Para Guatemala la deflación no necesariamente es que los precios estén en cero o negativo, sino que se tiene comportamiento deflacionario con un nivel de precios de menos de 2 por ciento porque estamos acostumbrados a precios más altos. La deflación es más peligrosa que la inflación y eso se le olvidó a muchos economistas; inflación es una pulmonía grave, pero la deflación es un cáncer pulmonar por lo destructiva que puede resultar para el aparato productivo. El componente importado de la inflación se está cayendo ahora. En una teoría más afín al Banco de Guatemala (Banguat) que piensan que los precios se mueven por las expectativas, yo soy medio creyente de las expectativas porque hay cosas objetivas que están detrás de los precios como, por ejemplo, los costos. En el caso de las expectativas hay que diferenciar las racionales y las especulativas. Este año podría estar la inflación subyacente en un 3 o 4 por ciento.
Esa proyección estaría más o menos dentro de la meta del Banguat
– El Banco de Guatemala fija una meta pero yo no tengo claridad en cómo hace sus proyecciones, a mi criterio tiene más que ver con una lista de deseos, que con un análisis verdadero. Desde el año pasado me vengo desencantando cada vez más con los análisis del Banguat. El banco no es serio en este momento. Está utilizando un modelo equivocado para el análisis.
¿Ellos siguen los análisis del Fondo Monetario Internacional (FMI)?
– No, el FMI es incluso más realista que ellos; es un conservadurismo absurdo que está compartido con varios bancos centrales en América Latina, y ¿qué es un banco central conservador en este momento? Seguir preocupado por la inflación cuando el problema es la caída del Producto Interno Bruto. Lo que tendría que hacerse el Banguat es bajar la tasa líder de interés para darle liquidez a la economía… un shock monetario sobre la economía para poner un colchón para que el golpe de la crisis no sea tan severo, ni para la producción, ni para las familias o las empresas. Lo que estamos viendo es una insensibilidad, un absurdo frente a lo que están enfrentando las familias y empresas.
¿Como sería ese shock monetario?
– Bajar la tasa de interés aceleradamente y permitir que el tipo de cambio se siga deslizando (devaluando). Es un choque que impacta el precio de las importaciones para los sectores asalariados que no tienen ingresos en dólares, la mayor parte del empleo formal guatemalteco, pero es un riesgo que se puede manejar en este contexto de caída en el nivel de precios (deflación) porque permite que sectores que pueden ayudar a reactivar la economía como el turismo, las exportaciones y el consumo privado movido principalmente por las remesas. Se puede utilizar la devaluación como un instrumento para reactivar la economía que impacta a sectores populares, perjudicará a una parte de la clase media, pero bueno en toda crisis hay ganadores y perdedores, de no hacer eso todos perdemos. Es un escenario costoso para quien no tiene ingresos en dólares, pero es mejor que el escenario pasivo que deja el tipo de cambio contenido. Los importadores no dijeron nada por los cuatro años que ese tipo de cambio estuvo bien fijo provocando efectos irreales. La Junta Monetaria (JM) podría llegar con la tasa líder hasta un 3 o 4 por ciento, eso no detiene la caída de la economía, pero es un colchón para que la caída no sea de golpe y afecte a las familias más pobres.
¿Cuáles son sus expectativas para este año?
– La economía seguirá cayendo el próximo año, cuando los gringos digan ya topamos nos quedan seis meses para que nosotros topemos. Hay que estar pendiente de lo que pasa en el mercado norteamericano para entender las expectativas que tenemos. La inflación puede cerrar a 3 por ciento, en el escenario pesimista en un 2 por ciento.
– Hay que actuar previsionalmente, evitando que las cosas se pongan peores, no esperando a que las cosas se pongan peores para ver cómo actuamos. Un buen médico hace eso y es un principio básico en el juramento hipocrático, dicen que van hacer cualquier cosa para evitar hacerle daño a alguien, ese juramento deberían hacer los economistas. Estamos haciendo un manejo monetario ex post, atrás de la crisis y eso no es bueno porque está sacrificando la economía más de la cuenta.
¿Cuánto más caerán los ingresos tributarios del Estdo?
– Hay que darle un adjetivo a eso: la caída acelerada de los ingresos, porque no es sólo que están cayendo sino que es de forma acelerada y en correlación directa por la caída de las importaciones y el consumo (IVA), de estos dos no tenemos datos aún porque el Banguat no tiene la información y se hace el manejo de la economía con un compás en tiempos del software. Pero además tiene que ver con la estructura tributaria que tenemos, en Europa y EE.UU. se gravan los ingresos y ganancias además del consumo de esa manera se puede redistribuir la riqueza generada. En Guatemala la estructura tributaria le cobra al consumo y no al ingreso por lo que depende mucho de la tributación indirecta, además tenemos un crédito fiscal que va al 10 por ciento de la población con más ingresos del país.
– Tenemos una estructura tributaria altamente dependiente del consumo que está cayendo, se está reflejando en una caída profunda en la recaudación y con ninguna expectativa de mejorar en el resto del año. La proyección podría ser una recaudación 15 por ciento menor de lo previsto, lo que queda es reducir gastos y endeudarse más.
– El gasto previsto era del 14 por ciento del PIB y la recaudación estaría en 12 por ciento del PIB, pero se está previendo que sea de 9.5 a 10 por ciento, lo que deja una diferencia de 4 por ciento, de los cuales el Gobierno tenía financiada la mitad; entonces lo que no tienen financiado es el 2 por ciento del PIB y ver qué hace para cubrirlo: bajar el gasto de 13.5 por ciento y salir a buscar financiamiento para por lo menos 1 por ciento del PIB. El Ministerio de Finanzas Públicas no está dispuesto a condenar el gasto ni a ser irresponsable. Todo el mundo está recortando gastos y aumentando deuda.
¿Cómo se debería priorizar el gasto público?
– Como sugerencias, primero proteger a los más vulnerables con programas de salud, nutrición. En segundo punto, se debe mantener la educación porque es el activo de largo plazo de la economía del Siglo XXI. El otro tema es la seguridad y justicia, buscar disminuir la impunidad. El cuarto rubro es la infraestructura productiva, finalmente si se tienen los recursos se puede crear un esquema de vivienda popular que genere empleo. El programa de emergencia del Gobierno aún no prioriza lo suficiente, es un plan que tiene demasiadas prioridades.
¿La generación de empleo y la reactivación se pueden implementar sin modificar la estructura fiscal como plantean los empresarios?
– Es que ellos están equivocados. No entienden cómo funciona una economía de mercado, se acostumbraron a una economía de mercado altamente ineficiente y esas no son las reglas para que el capitalismo se desarrolle. La tributación tiene que cambiar en este país. Tenemos que llegar en 5 o 6 años a que de cada Q3 que se recauden, la mitad sean impuestos directos para gravar al que está ganando y no al que este consumiendo. El punto fundamental es acostumbrarnos a que así se manejan en conjunto los impuestos en cualquier país del mundo.
El sector privado está viviendo una ilusión de esa economía del Siglo XX que ellos conocieron y que les permitió hacer ganancias no es la economía del Siglo XXI que depende de las oportunidades de mercado, de la productividad asociada a los recursos humanos, una tecnología adecuada y canales de comercialización efectivos y del lado de la parte fiscal depende de una estructura tributaria lo más accesible posible a gravar cuando ganas y que no te grave cuando no estás ganando. Pero bueno, vamos a seguir con la ilusión de que un país es viable cuando los ricos se llevan la plata.
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2 comentarios:
ROBERTO LOPEZ PORRAS: (2009-03-25 09:12:41 horas)
LA CRISIS Y LA POLITICA MONETARIA. La opinión de mi colega Fernando Carrera sobre el manejo de la economía guatemalteca en tiempo de crísis, es demoledora para el Banguat, pero tambien injusta porque peca, como todos los monetaristas de darle a la política monetaria el rol preponderante que no tiene. En esta crísis, los tres factores para encararla, lamentablemente están divorciados, el Gobierno, el Banco Central y el sector productivo. Nuestra sociedad económica secularmente ha sido conservadora, no solo los empresarios, sino el consumidor y el Gobierno y quizá ello ha permitido no caer más de lo que hemos caido, sin embargo, esta vez los actores económicos no parecen entender la crisis ni darle la importancia que tiene, los empresasrios se conforman y sacan el paraguas tradicional, el Gobierno se cruza de brazos como el aveztruz y los trabajadores con una gran debilidad organizacional y cultural no pueden hacer mucho porque su función es dependiente de otros factores económicos. En las crísis coyunturales como esta, los Bancos, apenas son una parte de la solución, se requiere que el Gobierno en un esfuerzo de Unidad nacional arme un Programa de Emergencia Anticíclico, que quizá aun no sea tarde hacerlo, enfocanado su acción a crear o al menos estabilizar la tasa de ocupación, premiar las inversiones o re-inversiones en las empresas, priorizar las inversiones públicas creadoras de empleo no calificado, en otros tiempos esta política Keynesiana se llamaba obras de pala y pico y propiciar el desarrollo de proyectos de infra estructura, que incluye carreteras, puertos, aeropuertos, ampliarbla frontera agrícola, Etc y reducir el tamaño del Gobierno sin shocks, no llenando las plazas que queden vacantes, reduciendo la burocracia redundante y adoptando a traves de la Junta Monetaria y el Banco Central, una política monetaria comprometida con el Plan. Las pretensiones de una Reforma Tributaria dirigidos a crear nuevos impuestos, deben pasar a la canasta de proyectos para el futuro y no tenerle miedo al endeudamiento si este se hace para obras autofinanciables o adoptar la modalidad de darse por concesión al sector privado nacional a internacional el desarrollo del Plan. El Plan de Emergencia Anticíclico deberia ser un ejemplo de pragmatismo y de creatividad.
Julio Flores: (2009-03-24 09:29:14 horas)
En referencia al tema del shock monetario: Bueno, creo que para opinar así habría que tener más experiencia de campo (la teoría no es suficiente) ya que hay que tomar en cuenta factores tanto teóricos como sociales, en esto de la economía. La realidad es que vivimos en un país pobre donde la gran mayoría, tiene bajos ingresos y poca o ninguna educación (aquí, aparte de los narcos, sólo unos pocos ganan en dólares, ¡por favor!) Imagínense, toda esa gente con su dinero devaluado... ahí tenemos a México del cual podemos tomar un ejemplo, veamos que le ha pasado, sobre todo, socialmente y tendremos una referencia más real... ¿No sería mejor fortalecer la recaudación de impuestos, pero en serio? como opinan algunos ¿o castigar a la corrupción tanto gubernamental y empresarial, porque la hay y mucha? o ¿sancionar y castigar al empresariado especulador y poco ético?... Señores:¿No sería mejor investigar y publicar algunos consejos para ahorrar en epoca de crisis para las pymes? o temas similares para sacarles provecho de inmediato. Saludos.
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