El único camino para frenar la violencia es la legalización de su producción, distribución y consumo de drogas.
Mario Roberto Morales
El 1 de abril, Eduardo Galeano declaró en México que el 90 por ciento de la heroína que se consume en el mundo viene de Afganistán, país ocupado por EE.UU. El 2 de abril, La Jornada informó que el 95 por ciento de las armas que usan los narcotraficantes las compran en EE.UU., directamente en fábricas y tiendas. Como todo el mundo sabe, el mayor consumidor de drogas del mundo es EE.UU. Y si a esto se agrega que los principales afectados en caso de una improbable derrota del tráfico de narcóticos ilegales serían los grandes bancos del orbe y el sistema financiero global, resulta evidente que la tal “guerra contra el narcotráfico” es una gigantesca puesta en escena, una colosal mascarada, un cínico simulacro, tal como lo es la “guerra contra el terrorismo”, pues tanto uno como el otro son actividades altamente rentables para la industria armamentista y energética, y para el mercado financiero; también para que, ahora, el Estado pueda revitalizar a los banqueros que perpetraron la crisis y salvar al mercado de sí mismo, reviviendo cadáveres como el FMI.
Dejando a un lado la hipocresía de los insufribles fariseos bienpensantes y sus razones de moralismo monjil, es necesario empezar a admitir que el único camino para frenar la violencia derivada de la ilegalidad del tráfico de drogas, es la legalización de su producción, distribución y consumo según regulaciones parecidas a las que rigen las del alcohol, el tabaco y las drogas medicinales, estableciendo normativas precisas en cuanto a dosificaciones adecuadas y otras condiciones para su mercantilización.
La razón por la que las drogas no han sido legalizadas es la misma por la que la gasolina y otros derivados del petróleo no han sido sustituidos por tecnologías limpias: porque los grandes consorcios no se ponen de acuerdo en quiénes (el cómo y el cuándo es lo de menos) acapararán los derechos de producción y distribución de las drogas hasta ahora prohibidas, y porque en este jugoso negocio será imprescindible contar con quienes hasta hoy son considerados individuos fuera de la ley por fabricar productos sin marcas registradas; es decir, los narcos de los países productores, así como los transportistas y distribuidores de todo el mundo. Esto, porque está visto que nadie puede acabar con ellos. El fracaso de la política internacional “por un mundo sin drogas” está a la vista de todos.
El problema no es, pues, moral, sino de mercadeo y, para variar, de márgenes de lucro. Pero a ningún consorcio interesado en la legalización de las drogas le corre prisa por lograr esto, ya que los dividendos que deja el negocio del tráfico ilegal son enormes y todavía nadie ha ideado un plan de mercadeo que supere las ganancias que la ilegalidad provee a tantísima gente en tan poco tiempo, con el único agravante de que cuesta muchísimas más vidas de las que costaría si se legalizara su producción, circulación y consumo reglamentado. Lo cual, además, afectaría a la industria armamentista, que necesita promover guerras para procurarse mercados para su apetecido producto.
Algunos gobiernos del mundo han pasado por encima de los intereses de los grandes consorcios y han declarado legal el consumo de algunas drogas. Con ello, han logrado disminuir la violencia reinante por causa de la persecución a quienes las distribuyen y consumen, y el Estado ha podido ahorrar millones al no tener que gastarlos en una guerra tan inútil como sangrienta. Se trata de cambiar un mercado por otro: el del consumo en guerra por el del consumo en paz. Así de simple.
Apoyo totalmente el comentario del señor Hans Thiel. El columnista o comunista como siempre bateando, ja, ja!!
Hans Thiel: (2009-04-08 20:41:42 horas)
A los que proponen la idea de legalizar la droga les recuerdo: los daños personales y colectivos tan severos que produce la drogadicción. Ver las películas Candy y Traffic si no conocen algún caso. La cantidad de usuarios nuevos crecerá si la droga está accesible y despenalizada. El porcentaje de usuarios ocasionales que se convierten en drogadictos es altísimo. Nadie necesita más gente que sólo puede evadir los retos y que tiene como centro de su vida la próxima dosis, así que en lugar de disputarles el negocio a los narcos hay que disputarle nuestra gente y nuestro país a los narcos, con todo el vigor que sea necesario. Es asunto de valorar a la gente, no de lucrar con su destrucción.
Para usar sus propias palabras, lo que es también insufrible es la hipocresía de los que se las dan de librepensadores, humanistas y que sin parpadear proponen en un espacio público vender a la gente de su país sin ningún escrúpulo, al mejor estilo neoliberal.
sergio Licardie: (2009-04-08 12:37:23 horas)
Los politicos para obtener dinero en una forma que parezca legal, hacen una ley y ya es legal, El mercado funciona con leyes como son el consumo y la produccipn denominada tambien oferta, pero son acuerdos entre las partes y los bolsillos de las partes. Ahora quieren penalizar algo que es inmoral, pero no para resolver el danio que ocasionan, sino para tener dinero dentro de una ley inmoral que es permitir lo que hace danio y asi liberar la moral publica de los que contaminan la salud, aunque despues los persigan por no pagar impuestos. De todos modos tenemos que pagar las reparaciones al cuerpo del pueblo cuando famelico este sufriendo sus ultimos dias mientras los enriquecidos (as) tengan todos los goces terrenales que puedan pagarse. Habra que observar a los que hacen antesala palaciega y vestibular para que se aprueben leyes contra natura.
Pedro R. Juarez: (2009-04-08 11:18:06 horas)
Completamente de acuerdo. El ultimo parrafo es magistral y las ultimas dos oraciones realmente hermosas.
Felicitaciones por la vision.
Olga Villalta: (2009-04-08 10:48:36 horas)
¿No sería mejor hablar de "despenalización" en vez de "legalización"?. Pues, por ser prohibida se vuelve un negocio clandestino que genera grandes fortunas a costa de los adictos. No se puede pensar en solo legalizar y regular, si no atacamos el problema de fondo: ¿Que hace que miles de personas, de todos los estratos sociales, niveles económicos, religiones,e tc., recurran a la evasión que las drogas proporcionan y no enfrentan las situaciones que la vida les presenta? No sería mejor enseñar en las escuelas un pensamiento objetivo y proporcionar a niñas y niños la posibilidad de adquirir la capacidad de vivir la vida, es decir no ser sombies que compran motivados por la seducción de la publicidad y luego se enfrentan a grandes deudas. Saber vivir la implica asumir los riesgos, enfrentar las consecuencias de decisiones tomadas, aceptar el dolor, el fracaso, la derrota como posibilidades de crecer como seres humanos. Soy de la generación del 60, vi a mis amigas y amigos recurrir a las drogas, no los censuré pero siempre consideré que no necesitaba de esos estimulantes para gozar las fiestas, para reír a carcajadas. Tampoco lo he necesitado para escribir.
luis pujol: (2009-04-08 09:44:52 horas)
Yo adicionalmente diría que es al final de cuentas la libre elección del que se quiera inyectar hasta cloro al 100% si así lo desea. Me parece la solución menos mala de legalizar las drogas, que se vendan en farmacias, supermercados o donde sea. El estado no tiene derecho de decidir sobre que hace cada quien con su cuerpo, de lo contrario deberían de estar también prohibiendo ingerir más de 2500 calorías diarias, cuanto es lo mínimo de deporte que se hace al día, etc.
La extrema derecha y la extrema izquierda son los que creen que pueden decidir sobre las decisiones de los individuos…. Se equivocan.
Aunque totalmente innecesario usar a Galeano como “autoridad” sobre drogas y su comercio.
Este ya es un tema que lo han estado tratando otros comentaristas en los últimos días, creo que el consenso se esta dando en la sociedad para considerarlo como un tema para presentarlo en la legislación. ¿Dónde están los lideres para tomar el mando? Hay que ser francos, este gobierno no puede combatir al narcotráfico y sus crímenes ya no se aguantan… hay que tomar medidas fuera de la caja.
Los gringos deben tomar nota
alfonso villacorta: (2009-04-08 09:20:27 horas)
Lastimosamente lo logico es lo ultimo que harian porque, por ejemplo, si hubieran legalizado el comunismo en Latinoamoerica, no hubiera habido negocio y de armas sobre todo.
La paz no es negocio. Las drogas solas son buen negocio, pero si se suma el de las armas: es negocio redondo o perfecto.
Desde los años 70 se hablaba que por satélites el ejército podía visiualizar hasta una moneda de 10 centavos en cualquier parte de la superficie del planeta. Ahora es posible no solo enfocarla, sino saber su temperatura, peso, lo que hay abajo de ella y hasta dirigirle algun tipo de proyectil sin riesgo de fallo. De igual forma tienen monitoreada cualquier plantacion de amapola, mariguana, asi como carreteras, embarques, pistas clandestinas, etc. pero las dejan que sigan.
Carlos González: (2009-04-08 08:57:47 horas)
Ni hablar, el doctor Morales atina en todo lo expuesto. La legalizalición es el único camino como lo fue para el alcohol en su momento. La prohibición creo a Capone, Niti, et al. La legalización a Jhonnie Walker, Corona y a la buena, a Gallo.
juan francisco m.c.: (2009-04-08 04:59:56 horas)
Creo que esa liberalización debidamente reglamentada es la solución, estoy de acuerdo con la propuesta. Esperemos no pase como hasta ahora, los gobiernos y los interesados han manejado al mercado de una forma u otra. Ese contubernio es la causa de los males actuales : " crisis financiera, violencia, armamento, etc.".
Carlos Humberto Ruiz: (2009-04-08 02:11:19 horas)
¡Ala puchis! este día casi todos los columnistas unieron criterios sobre la necesidad de legalizar la drogas, pues que bien que esto suceda. El uso de la Dialéctica para la solución de problemas es el camino más certero que se pueda tomar. Ahora es solo de esperar el pronunciamiento al respecto del Sr. Mcfarland, no se puede echar para atrás ni mucho menos ignorar de que no fue notificado de los articulos de opinión de este medio de comunicación.
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