A pesar de que el presidente Obama recibirá en grupo a los gobernantes centroamericanos, llegó el momento para que Guatemala haga valer su importancia como la tercera frontera virtual con EE.UU. después de México y Canadá. Las amenazas que ponen en riesgo la gobernabilidad norteamericana –también la nuestra– transitan y cohabitan en nuestro territorio –terrorismo, narcotráfico y migración ilegal–, en parte por la compleja situación que enfrenta el Gobierno guatemalteco con el asentamiento de los grupos mexicanos de la droga en varios lugares del territorio nacional.
El presidente Colom tiene la oportunidad de hacer valer la importancia geoestratégica y geopolítica de nuestro país en la próxima V Cumbre de las Américas en Trinidad y Tobago. Es oportuno citar las declaraciones del presidente Obama la semana pasada: “Con todo eso en juego hoy, no podemos permitirnos un diálogo sin verdadera comunicación”, dijo el sábado en su discurso semanal de radio. “Tenemos que encontrar y construir nuestros intereses mutuos” (Andrés Oppenheimer). La coyuntura se presenta favorable para advertir al Gobierno de Estados Unidos que el equivocado trato a los migrantes latinoamericanos es un problema que, a la larga, afecta sus propios intereses de Estado.
El presidente Colom debe llevar a la cumbre una agenda sustentada en los intereses nacionales, como lo son el aplazamiento de las deportaciones –suman a la fecha 7 mil 187–, un mejor trato a los escasos productos nacionales de exportación y un mayor porcentaje de asistencia económica de la iniciativa Mérida, para combatir ese “cáncer (el narcotráfico) en la región, que nos afecta a todos” (vicepresidente Biden, elPeriódico, 31/03/09).
La agenda regional debe ir más allá de la solicitud de una moratoria de ventas de armas a América Latina o la reiterada petición del levantamiento de sanciones a Cuba, asunto tratado por congresistas norteamericanos directamente con Raúl Castro. La región necesita apoyo económico –no donaciones– para impulsar su desarrollo, de muy poco sirve esperar que el imperio llegue a la próxima cumbre con humildad, como lo hizo el vicepresidente Joe Biden en la pasada reunión en Costa Rica.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
Mensajes de contenido pornográfico
Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
2 comentarios:
Luis Eduardo Barrueto: (2009-04-14 12:14:58 horas)
Es útil que recibamos apoyo de Estados Unidos, pero el país no puede ser dependiente de dicho imperio que, dicho sea de paso, se encuentra en decadencia. Tomemos el ejemplo de Chile, que logró alcanzar el desarrollo porque desarrolló una economía de libre mercado, propiciada principalmente por su Constitución de 1980.
El apoyo económico externo sólo aumenta la deuda. ¿No es esa constante preocupación por recibir el apoyo del "país del norte" un intento de solución que únicamente logra crear una actitud de mendigos, sólo que a nivel nacional?
sergio licardie: (2009-04-14 09:52:13 horas)
En ese guateque vamos a ver quien es el negrito del batey.
2 comentarios: