Dos modelos a seguir para tratar a los sobrevivientes de la violencia sexual
Sudáfrica, en donde cada 26 segundos una persona es violada, existen 2 centros que proporcionan a las víctimas toda la atención y recursos necesarios para afrontar su caso. Se les conoce como “One stop center”. Guatemala dista de tener centros como estos.
Ana Carolina Alpírez
Ampliar imágenFoto:
Charkin Blog/ElPeriódico
en Soweto, una de las áreas más inseguras, se encuentra el TTC.
Soul City
- Una de las claves para prevenir la violencia intrafamiliar y sexual
está en la educación. Soul city es una de las instituciones que trabaja
este aspecto apoyado en las comunicaciones. Su equipo produce material
para prensa, radio y televisión basado en formatos de telenovelas.
- Los actores son del lugar, se traducen a distintos idiomas y se
transmiten en espacio donde se garantiza una audiencia y que han
logrado un impacto en la sociedad, comenta Cornel Silaule.
- Ahora cuando una persona escucha en su barrio los gritos de una mujer
que es agredida, comienza a somatar ollas para alertar a los vecinos y
a la policía. Esto lo aprendieron en la telenovela “La historia de
Matlakala¨, una enfermera cuyo esposo la maltrataba al igual que a sus
hijos. Ella aparenta tener una familia feliz.
FUENTE: Onusida, South Africa.info
Gauteng, Sudáfrica – Su nombre significa “confort” o “acogida” en zulú, uno de los 11 idiomas oficiales que se hablan en Sudáfrica. Son las características que los promotores quieren trasladar a quienes acuden al “Thuthuzela Care Center” (TCC), un centro oficial para atender a víctimas de violación, incluyendo a niños menores de 2 años.
El TCC está ubicado a la entrada de Sowetto, en Johannesburgo, la ciudad más grande y poblada de Sudáfrica. Se trata del área urbana a donde fueron trasladados los negros que vivían en zonas para blancos durante el ‘apartheid’, y una de las más inseguras.
Su personal atiende en promedio cada mes a 165 “sobrevivientes”, como llaman a las víctimas. En todo el país, en donde cada 26 segundos una mujer es violada, existen 10 de estos centros, 4 de ellos cuentan con el apoyo de USAID.
La meta de la actual administración de Sudáfrica es cerrar en 2010 con 80 TTC. La AID financiará la creación de 31 centros nuevos y mantendrá los 10 existentes. Además buscan apoyo con fundaciones como la Kellogg y aportes de otros países.
Confort
Thuthuzela Care Center se encuentra en una de las alas del hospital Chris Hani-Baragwanath en Sowetto. Es un lugar donde la persona es atendida por expertos que saben qué preguntas hacer y cómo formularlas.
En la recepción la recibe una trabajadora social que le explica el procedimiento que debe seguir previo a trasladarla a una de las clínicas. En este lugar, una mujer policía y un representante de la Fiscalía escucharán la declaración y harán cuanta pregunta consideren pertinente para que la sobreviviente no tenga que narrar de nuevo lo sucedido en una estación policíaca o ante otro fiscal.
Luego es trasladada a la clínica en donde el médico forense llenará otro formulario, marcará en la ilustración de una figura humana los golpes o heridas que la víctima presente y tomará las muestras necesarias para un examen de ADN. Previo a abandonar esta habitación una enfermera le dará un cóctel de medicamentos para prevenir el embarazo, el VIH u otras enfermedades de transmisión sexual, y le explicará cuál es la función de cada uno.
Después de recabar todo lo necesario para completar el expediente, y de explicarle por qué es necesario que ella entregue su ropa, la persona pasará a la habitación donde podrá bañarse, cambiarse de ropa y descansar. Durante todo el proceso también se da apoyo psicológico que se intensificará luego con terapias que se proporcionan en el centro. Todos saben que el riesgo de sufrir un segundo ataque se mantiene latente. Mientras tanto, otro trabajador saldrá a buscar a los familiares para invitarlos a asistir a sesiones de apoyo.
El centro presentará la denuncia y un equipo dará seguimiento para cerciorarse de que el caso llegue a juicio. Si el juzgado deja en libertad al agresor, aunque permanezca ligado al proceso, le avisarán a la sobreviviente para evitar que vuelvan a agredirla o a presionarla para que retire la denuncia.
En su momento, explica Thembisile Masondo, coordinadora de TTC, se le asignará un abogado para que la represente en el proceso y la capacitará para que pueda enfrentar a su agresor en el juicio. Este es uno de los pocos lugares en el mundo que da terapia al victimario. El modelo, que funciona las 24 horas, está a prueba en Chile.
Esperanza
En otro lugar de Johannesburgo se encuentra el albergue Ikhaya Lethemba (Hogar de Esperanza), el cual funciona en el viejo edificio de cuatro niveles donde estaba el ‘Pass Office’. Esta era la dependencia a donde acudían los negros durante el ‘apartheid’ para recoger los pases que les permitirían movilizarse por áreas para blancos, y así controlar sus movimientos.
Hoy tiene mejores brillos y capacidad para atender a 140 mujeres víctimas de violencia intrafamiliar con sus hijos, así como proporcionar terapia al agresor. Permanece abierto las 24 horas los 7 días de la semana y se convierte en el refugio temporal donde la mujer recibirá la atención médica y psicológica que requiera, así como la capacitación y ayuda para conseguir un empleo. Como este funcionan otros 24 en Johannesburgo.
“Aquí se hacen los exámenes médicos que antes se hacían en las emergencias de los hospitales y se les proporciona antirretrovirales para evitar el contagio de VIH. También se les ayuda a recuperar sus documentos. Le llamamos ‘One Stop Center’ porque la persona recibe toda la atención y asesoría que requiera”, explica Allison Wain Wright, funcionaria del centro. Sudáfrica tiene el mayor número de personas que viven con VIH en el mundo: aproximadamente 5.7 millones.
Las mujeres que ingresan deben firmar un contrato con la institución, también estatal, donde se comprometen a respetar las normas de convivencia, a asistir a los programas de capacitación y las terapias, así como incorporarse al programa con sus hijos. Si son pequeños pueden permanecer en la guardería. Pero si ya van a clases, el centro se convertirá en su casa.
Desde el primer día, explica Wain Wright, se analiza cada historia para determinar un programa no mayor de nueve meses que les permita salir adelante. Se fijan los horarios para la terapia y los talleres de capacitación si son necesarios. Se les asigna una recámara con luz que compartirán con sus hijos o con otra víctima, su obligación es mantenerla limpia. Los baños y las duchas están al final de corredor.
“A las mujeres les damos herramientas para que puedan salir adelante y evitar de esa manera que dependan siempre de la ayuda pública”, afirma Wain Wright, mientras muestra con orgullo las instalaciones.
Asistencia desperdigada
La víctima de una violación sexual o intrafamiliar debe acudir a distintos lugares en busca de asistencia
En Guatemala la situación es distinta. No existen “one stop centers” como los sudafricanos para atender a las mujeres víctimas de violencia intrafamiliar y sexual.
Lo que hay son oficinas, dependencias u ONG que atienden los aspectos por separado. Es decir, la persona debe acudir a distintos lugares en busca de asistencia.
Asistencia legal
En aspectos legales, lo más cercano es el Módulo de Atención Integral de Casos de Violencia Intrafamiliar y Delitos Sexuales, bajo la coordinación del Ministerio Público.
En mayo de 2008 se fusionaron las oficina de Atención Permanente (OAP), donde se recibían las denuncias, y la de Atención a la Víctima (OAV). Se asignó un agente fiscal de la Unidad de la Mujer.
Antes, explica Tania Pineda, jefe de la OAV, se recibía la denuncia y tres días después se trasladaba a la OAP, por lo que la persona debía presentar de nuevo su declaración. Ahora el fiscal que recibe el caso es quien lleva el proceso, por lo que la sólo declara una vez.
En el lugar también se encuentra un médico del Instituto Nacional de Ciencias Forenses (Inacif) que hará el peritaje para evaluar su condición física, y una psicóloga que brinda orientación psicológica.
Si es necesario solicitar medidas de protección a favor de una víctima, antes el trámite tardaba hasta 15 días, ahora se gestionan entre 1 y 24 horas.
Si la violación se denuncia en un hospital, el equipo se traslada al centro para elaborar el expediente. Pero si se presenta ante la Policía Nacional Civil, la institución redacta un informe que traslada al MP. Luego la fiscalía deberá citar a la víctima.
Albergues
El ministerio de Gobernación cuenta con seis albergues en el país para los que destina Q8 millones. Se encuentran en Cobán, Rabinal, Quetzaltenango, Escuintla, Mazatenango y en la ciudad de Guatemala.
El de la ciudad de Guatemala tiene capacidad para atender a 50 mujeres agredidas con sus hijos menores de 13 años, pero quienes llegan son referidas por otras instituciones. En este lugar, cuya dirección no es pública, reciben ayuda psicológica y capacitación para conseguir un empleo.
‘elPeriódico’ solicitó en varias oportunidades visitar este centro, pero no lo permitieron. Por esta razón no se pudo confirmar su metodología ni los servicios que ofrecen.
(Con información de Juan Manuel Castillo)
Charlene Smith: “Si me quedo en la calle desnuda, esperaría que alguien me cubriera, no que me hiciera daño”.
Charlene
Smith es sudafricana. Su vida cambió en 1999 tras sufrir una violación
sexual. Ahora comparte el periodismo con su faceta de activista, la de
una sobreviviente.
“Cada 26 segundos en Sudáfrica una mujer
es violada, y a mí me sucedió el martes pasado. Antes de sentarme a
escribir esta nota debí tomar AZT, 3TC y Crixivan...”, así comienza
Charlene Smith el reportaje publicado en ‘The Mail & Guardian’, una
semana después de haber sido violada en su casa, un Martes Santo de
abril de 1999.
La nota describe el camino seguido para recibir
atención médica apropiada (conseguir los antirretrovirales antes de las
24 horas para evitar contagiarse de VIH, tomar antibióticos por si el
agresor tenía otra enfermedad infecciosa, pastillas anticonceptivas
para evitar un embarazo y otro montón de medicinas sin saber para qué
eran) y la respuesta inmediata de las autoridades. Comenzó a escribirla
3 días después del ataque y concluirla le tomó otros 3.
Ahora
comparte su vida profesional (es escritora y ‘free lance’ para radio,
prensa y televisión) con su causa: su teléfono se mantiene disponible
para atender a cualquier persona, visita el aula donde estudian los
niños para explicarles porqué su compañero de clases es un héroe
–muchas mujeres, dice Charlene, reconocen haber tomado fuerzas cuando
recordaron a sus hijos o los escucharon llorar durante el ataque–,
escucha a la víctima y la hace recordar cada detalle que pueda ayudar a
identificar al violador o para conseguir una condena mayor, le enseña
cómo enfrentar al agresor durante un juicio e imparte charlas sobre
violencia intrafamiliar y VIH/Sida, entre otros. ¿Cómo le hace? “Uno
encuentra tiempo”, es su respuesta.
Entre dos mundos
Smith
fue una de las conferencistas invitadas al encuentro “Women’s Edition”
promovido por Population Reference Bureau (PRB) en Sudáfrica, en 2008.
Durante
la reunión con las editoras, Smith critica la manera de cómo los medios
cubren los temas relacionados con la violencia sexual o la
intrafamiliar. Le molesta que sean historias de un día. “Pueden
explicar seis meses después cómo el crimen afectó su vida. Si no le dan
seguimiento a la noticia, los otros comienzan a sentir compasión por el
criminal porque proviene de una familia desintegrada y se olvidan de la
víctima. Creen que el delito se cometió en un momento preciso y ahí
termina”.
Insiste en que lo importante para la víctima es
identificar al agresor y que sea procesado. ¿Cuántas condenas se emiten
en los tribunales por este delito? ¿A cuántos años de prisión puede ser
sentenciado un violador? ¿Qué errores cometen los médicos cuando
recogen las muestras? ¿Por qué un caso progresa y otro no en los
tribunales? ¿Qué papel desempeña la fiscalía? ¿Qué pasa con la Policía?
Esos, dice son los temas que pueden tratarse.
“A una víctima
nunca se le debe preguntar por qué, esa es la pregunta que ella se hace
todos los días”, dice. “Tampoco decirle ‘no es su culpa’, pues no lo
es. Esto sólo contribuye a generar una culpabilidad equivocada. El
culpable es el agresor”.
Quien es Charlene Smith
Nació
en Sudáfrica. Su primer trabajo como periodista lo obtuvo a los 17
años, en 1976, cuando cubrió las revueltas estudiantiles en Soweto,
donde los jóvenes protestaban por la intención gubernamental de
promover la educación en afrikaans (una lengua germánica que hablan los
blancos), en lugar de inglés. Ha publicado nueve libros,
actualmente trabaja en la redacción de sus libros número 10 y 11. Uno
de ellos: “Proud of me: Speaking out against sexual violence & HIV”
(2001), fue considerado como uno de los mejores 10 libros en Sudáfrica
ese año. Luego de la violación, dirigió una campaña mundial sobre la
importancia de dotar de medicamentos para prevenir el VIH en las
víctimas.
Este es un tema en el cual he trabajado por diez años, y cada dìa me gusta màs, porque de alguna forma se ha contribuido a ayudar a las vìctimas y se aprende pero me gustarìa comprometerme a buscar soluciones a la problematica y no dejar que siga pasando
Monica Bascaro: (2009-04-20 15:26:44 horas)
No se inventa el agua azucarada. Es inspirador saber que hay países donde las cosas se hacen bien, reconocerlo y adoptar lo mejor de ello es nuestro trabajo.
SONIA RODAS: (2009-04-18 23:22:13 horas)
ME ALEGRA, QUE USTEDES DIGAN LO QUE SE HACE EN EL M.P. TAMBIEN SE APLICAN LOS ANTIRETROVIRALES, Y SE REFIEREN LAS VICTIMAS A ALBERGUES O PARA ASISTENCIA PSICOLOGICA, LO UNICO CON LO QUE NO SE CUENTA ES CON ATENCION A AGRESORES.
FALTA MUCHA INFORMACION, EN RADIO QUE ES LO QUE MAS ESCUCHA LA MAYORIA.
wendy barrios: (2009-04-18 18:14:10 horas)
En Guatemala hay mucha impunidad sobre todo en las fuerzas de seguridad como SAAS-PNC-Ejercito en donde por ser ellos los que tienen el control amenazan a las victimas y estas tienen las manos atadas porque hasta las organizaciones de Derechos Humanos no atienden estos casos por temor entonces la mujer essta desprotegida por el Estado porque es abusada por el mismo Estado o no señores de la SAAS y PNC publique las quejas que reciben y no les dan trà mite es mas a esas mujeres las despiden, señora Silvia Gereda investigue usted es mujer y se ve que tiene agallas investigue a fondo eso nos ayudara a evitar la impunidad de esos Secretarios de Colom que se creen DIOSES porque tienen el poder.
4 comentarios: