Nos aproximamos nuevamente al 1 de mayo, lo que se ha convertido en un día especial para los proponentes de una reforma de las leyes de inmigración en Estados Unidos. Millones saldremos otra vez a marchar y auque se espera que la economía y el desempleo marquen este primero de mayo, la necesidad de una reforma migratoria cobrará nuevamente relevancia en las calles de decenas de ciudades estadounidenses. La consigna “hoy marchamos mañana votamos” cobrará este año una dimensión sin precedentes, ya que el 67 por ciento de todos los votantes de origen hispano votamos por Obama.
No fue coincidencia entonces que ante la sala de la primera Cumbre de Las Américas que tuvo lugar en Trinidad y Tobago, Barack Obama diera señales de estar dispuesto a “firmar una ley de reforma migratoria este año”.
Pero como diría Arjona. El problema no es firmar, el problema es que no hay nada que firmar, todavía no hay tal propuesta de reforma migratoria.
Y es que para que esta ley llegue a las manos de Obama, el Congreso de Estados Unidos tendría que haberla debatido, aprobado por mayoría en ambas cámaras, y haberla puesto en el escritorio presidencial para su firma. Es ahí donde está el verdadero problema, porque el trabajo de cabildeo que se ha hecho hasta ahora en la Casa de Representantes y en el Senado, aún no es suficiente como para poder contar con los votos necesarios que garanticen una reforma migratoria amplia y justa.
A pesar de que el Partido Demócrata sostiene una mayoría en el Congreso, la oposición del Partido Republicano a una reforma migratoria continúa fuerte, y para terminar de complicar las cosas, nos enfrentamos otra vez al mismo obstáculo que 2007. Al bloque de ultra conservadores demócratas a quienes se les conoce como los blue dogs, o perros azules. Irónicamente fue Rahm Emanuel, jefe del Gabinete de Obama, quién formó este bloque a fin de poder ganar las elecciones de medio término en el Congreso, en 2006, en los distritos electorales conservadores con candidatos demócratas conservadores capaces de desplazar a los republicanos. Emanuel más tarde movilizó a los “blue dogs” para garantizar que el paquete de estímulo económico, fuera aprobado por la mayoría demócrata. El problema no es Obama. El problema son los perros azules.
No debemos ignorar que mientras Obama coquetea con los latinoamericanos a las puertas del 1 de Mayo, uno de sus asesores sobre política migratoria, Aleinikoff, puso sobre la mesa varias opiniones restrictivas: “Proveer algún tipo de remedio legal para trabajadores indocumentados que llenen ciertos requisitos (conocimiento del inglés, haber pagado impuestos, récord criminal limpio), y asegurarse que no se dé una nueva explosión demográfica de indocumentados debido al flojo cumplimiento de las leyes…”.
Aunque las tácticas de las deportaciones estén bajo escrutinio, el problema no es trabajar sin documentos. El problema es que no hay empleo. ¿Y qué hace un deportado de regreso en su país sin esperanza de un mejor mañana y sin futuro?
El problema no es regresarse a Guatemala, porque en realidad todos quisiéramos volver. El problema es cómo nos recibe Guatemala porque a pesar de los miles de millones de dólares que le hemos enviado durante los últimos 20 años, Guatemala sigue siendo un país estancado en la pobreza, la desigualdad social y la falta de oportunidades para la mayoría. El problema no son las remesas. El problema es a quién realmente beneficia el drama humano y el trabajo de las y los migrantes.
Con o sin reforma migratoria, Guatemala continuará generando más migrantes. Esa es la raíz del verdadero problema.
Señor Mendez, lo que usted dice no puede ser correcto, porque si los inmigrantes ilegales entran sin documentos a un pais del que no son ciudadanos por principio estan violando las leyes de inmigracion, por muy trabajadores y honrados que parezcan ya se vuelven individuos fuera de la ley. El sheriff Joe Arpaio hace su trabajo y lo hace bien. Ademas ahora que no hay trabajo va a ser mas dificil para los ilegales esconderse, y con la llegada de las lluvias y el invierno se van a tener que regresar. Eso es lo que se sabe aqui.
Charlie Mendezh: (2009-04-28 20:01:51 horas)
No comparto la opinion del Sr. Pelaez, de que TODOS los ilegales estan fuera de la ley. Yo, conozco gente que estan ilegalmente viviendo en por aca, sin embargo son personas; honestas y trabajadoras. Claro que el problemas no es Obama. El problema como atinadamente menciona el Sr. Ayala, es que la mayoria del pueblo conservador "elector" de USA se opone, y, asi se lo ha dejado saber a sus representantes en ambas camaras, Congreso y senado. Para muestra un boton; Joe Arpaio, actualmentemente conocido como el SHERIF mas duro del mundo, ni catarro, le da tanta manifestacion en su contra. Lo hemos querido sacar de su puesto, sin embargo el fue recientemente reelegido para otro periodo.En este pais, si se esucha la voz del pueblo, aunque algunas veces el mensaje que se envia a las autoridades sea el equivocado.
Charlie Mendezh
Elementary School Teacher
Phoenix Arizona USA
Tambien hay que considerar que los inmigrantes ilegalesESTAN FUERA DE LA LEY, y por lo tanto las deportaciones continuaran.
mannpellecer: (2009-04-28 15:16:05 horas)
NO! el problema es la gringada que no quiere a "los hispanos" ( prejuicios étnicos) y que en su mayoría ni hispanos son.mannpellecer@yahoo.com
luis pujol: (2009-04-28 11:03:26 horas)
En retórica los demócratas siempre han sido “mejores” para los migrantes…. Pero en papel los republicanos son los que realmente han sido los menos malos por no tener compromisos con los sindicatos que son anti trabajadores extranjeros.
Coincido con el Sr. Del Cid: El problema no está en EEUU, esta en nuestros países que son incapaces de generar las condiciones económicas, políticas y sociales. Los gringos no son los que tienen que trabajar para solucionar nuestros problemas, deberían ser nuestros gobernantes que están muy ocupados haciendo cualquier otra cosa menos gobernar.
Al que hay que exigirle es a Colom y no a Obama.
Jorge Del Cid: (2009-04-28 05:46:36 horas)
No, no. El problema de la emigración son las condiciones deplorables de los países generadores de emigrantes. Una reforma migratoria en Estados Unidos o en la Unión Europea es solo una solución transitoria para los millones de emigrantes en situación irregular al país a donde hayan emigrado; pero la esencia del problema sigue latente mientras los países proveedores de emigrantes no fomenten medidas que permitan a sus ciudadanos una vida decorosa en donde el trabajo y la familia sean los motores de un verdadero desarrollo.
Estados Unidos y la Unión Europea podrán verse forzados a legalizar a millones de emigrantes pero bajo las condiciones actuales lo tendrian que hacer cada 10 o 15 años y mi percepción es que ellos ya llegaron al máximo su capacidad de absorción de los flujos de emigración. Si no, veamos cómo la demografía de Estados Unidos, principalmente, o España o Francia, estan cambiando aceleradamente en donde ya es casi imposible no encontrarse con hispanoparlantes o asiaticos o africanos.
6 comentarios: