Magna Terra editores recupera en una excelente edición, a cargo de Alexander Sequén-Mónchez, la totalidad de los diarios de Cesar Brañas, uno de los documentos esenciales de la literatura nacional del siglo XX. Publicados por primera vez en pequeñas ediciones que el autor repartía entre sus amigos, “los diarios de Brañas” se convirtieron en cotizados objetos de culto, en auténticos tesoros, que se rastreaban en las profundidades de las librerías de viejo. Es de celebrar entonces esta aparición que nos permite descubrir la intimidad de uno los escritores más brillantes y complejos de las letras nacionales.
El pequeño inconveniente de llevar más de 30 años enterrado no le impide a César Brañas estar al corriente de los problemas sociales de Guatemala. Sus comentarios sagaces siguen hablando con humor de la situación actual de este país. Prueba de ello es esta entrevista, realizada hace unos días. No hubo ouija de por medio, ni sesión espiritista ni médium. Sólo la nueva edición de sus “Diarios de aprendices”, donde el autor entrega sus opiniones, una amalgama de ironía e inteligencia, rociada de poesía y una pizca de veneno. Las respuestas a esta entrevista salieron del texto publicado originalmente en los años 60 y que resucitó gracias al esfuerzo conjunto de Arely Mendoza, Alexander Sequén Mónchez y editorial Magna Terra.
¿Qué piensa sobre nuestra democracia?, a pesar de los enormes problemas que enfrentamos, ¿no es un gran avance haber erradicado la dictadura? -Temo que mi país esté perdiendo la capacidad de producir dictadores y tiranos, que tanto le distinguió en el pasado. Y pienso con inquietud en qué será de las generaciones futuras, que no tendrán a quién temer y adular. Y lo que llena de emoción y prestigio la vida: combatir a los tiranos que envejecen, o combatirlos a muchos kilómetros de distancia, desde otros países. Sin dictadores y tiranos, ¿mis compatriotas no se sentirán como desamparados?
Pues la tendencia actual es sustituir el autoritarismo por la tolerancia, ¿qué le parece? -La tolerancia, deberías saberlo, es signo de debilidad para los violentos, los obcecados y los fanáticos. Eso no tendría nada de grave, si los fanáticos, los obcecados, los violentos, no fueran la inconmensurable mayoría.
Hoy se alzan muchas voces diciendo que lo que necesitamos los guatemaltecos son motivos para enorgullecernos… -Siempre tenemos motivos fabulosos para enorgullecernos de lo que hemos hecho en la vida o de lo que nos ha sucedido. “Yo fui de los que cargaron en hombros a Chano cuando ganó la carrera de tres metros de carrera a pie”. “Yo fui el primero que entró al almacén que se incendió la víspera”. “Yo fui el primero que se ahogó en la nueva piscina olímpica”.
La humanidad se precia hoy de vivir en un mundo civilizado; pero los cambios y el avance tecnológico son demasiado rápidos, ¿no cree usted? -El camino de la civilización ha sido muy largo y su recorrido muy lento. ¿Cuántos siglos fueron necesarios para que existiera la coca cola y el napalm? ¿No te empavorece una reflexión semejante? ¡Y tú, qué te ufanas de los “rápidos progresos de la civilización”!
Ese “progreso” también ha significado el desarrollo de armas cada vez más letales… -Cuantos siglos de luchas, de guerras, de crímenes, de dolor, fueron necesarios para cambiar a los teólogos por los tecnólogos. Aquellos nos dieron el infierno, éstos nos dan las bombas nucleares: ¿no son más eficaces? Las víctimas no han tenido derecho a la elección.
¿Qué consejo les daría a nuestros compatriotas en estos tiempos de crisis económica? -Placer intrascendente, de contemplar los escaparates iluminados en que el generoso comercio exhibe lujos, artefactos, obras de arte, bisutería, y no desear nada de lo expuesto. Nada de todo eso me hace falta, me digo; ¿para qué querría yo esas cosas?, y “además”, no tengo dinero para adquirir ninguna. La vida puede ser más sencilla.
¿Qué anda mal? -Hablando de éstas o de las otras cosas que andan mal, porque jamás se las ha visto andar bien, el alto funcionario con toda convicción me dice a quemarropa: “Saque usted las consecuencias…” Yo me pregunto por qué he de hacer ese trabajo, precisamente yo. ¿No existe algún organismo del estado que se encargue de ello? ¿No “saco” yo ya bastantes boletos, pago bastantes impuestos, me lleno de papeles y de temores a cambio de mis centavos, para que también deba sacar las consecuencias? Si no lo hay ese organismo, precisa crearlo. Ayudaré a que lo haya, encantado, con un nuevo gravamen.
Si la democracia no funciona, ¿cuál es el mejor sistema político?, ¿qué opciones existen? -Una república en perpetuo estado de sitio. Una democracia en perpetuo estado de anarquía. Una monarquía en perpetuo estado de relajación. Un imperio en perpetuo estado de guerra. No sé, no sé por cuál sistema político decidirme, ahora que proyecto crear un Estado Fantasma.
Uno de los problemas más graves que enfrentamos hoy es el daño al planeta, la pérdida de recursos naturales, la deforestación… -Aquel que dijo que el bosque le impedía ver los árboles debió ser un lógico que vivió hace mucho tiempo. ¿Quién en nuestros días, en nuestro país, ha visto un bosque? Si lo ha visto, que lo denuncie. ¿Y árboles? Se me ha afirmado, sin comprobación, que hay algunos en el museo.
Hoy también se habla mucho de la vida en otros planetas y los extraterrestres, hasta hay personas que aseguran haber tenido contacto con ellos, ¿qué le parece? -En realidad a mí me gustaría que hubiese en otros planetas seres con los cuales pudiéramos comunicarnos y convivir. ¿Se imagina usted la ventaja y la alegría de llevarles nuestra coca cola, nuestros objetos de plástico y nuestros vicios?
Hablemos un poco de literatura. ¿Cuál es la diferencia entre un escritor exitoso y uno fracasado? -El “Escritor” exige de nosotros que vivamos de rodillas en su alabanza, que celebremos todas sus palabras, todos sus chistes, y no solamente sus triunfos. Exige eso y nada menos, aunque no se atreva a declararlo. El escritor fracasado, el escritor amargado, es aquel que no tuvo un coro de lisonjeadores que le diera a tiempo la impresión del triunfo, la fácil satisfacción del amor propio halagado. Dolerse de ser escritores de países subdesarrollados. Está bien. Estaría mejor, “acaso”, “no obstante”, querellarse de ser escritores subdesarrollados.
¿Qué opina de los best sellers? Se me hacen sospechosos, a veces hasta repugnantes, esos libros que en cierto momento todo el mundo lee y comenta. Me he perdido de leer muchos de ellos, y algunos los he leído sólo años después, cuando el rumor de su celebridad inmediata se había desvanecido. De muchísimos se habían desvanecido también los motivos de su fama. Envejecieron rápidamente, como merecían. Se asombra uno de que hayan podido alborotar tanto, levantar polvaredas de fanatismos. “De este libro se han vendido tantos miles, o millones de ejemplares”: gracias, gracias por el aviso. Evitaré leerlo.
Pero hay que comprender que en estos tiempos de mercado global, las editoriales son industrias, como cualquier otra, ¿qué haría usted para lograr el éxito comercial? -Inundaré el mercado con mis producciones literarias, aunque está abarrotado de flores artificiales, objetos de plástico encantadoramente inútiles y subversivos, y otras bagatelas similares, que tanto apreciamos los entendidos. La competencia será dura, pero lograré éxito porque yo tengo un verdadero sentido comercial y no cobraré por mis productos.
Póngase usted a pensar… -¡No! ¡No! Prefiero otro castigo.
¿Su receta para la vida? -Sin un poco de locura y de misterio ninguna vida es grande. Pero puede írsenos la mano en la dosis de locura y puede nuestro misterio ser trivial y puesto sin gloria al descubierto. Que no tengas que decir nunca: desde que no me funcionan las alas, qué triste es la vida, qué feo es el mundo.
¿Qué piensa sobre el papel formativo de los maestros?, ¿hay consejos de sus profesores que usted recuerde especialmente? -Se me hace difícil olvidar lecciones que me daba aquel maestro a quien tanto recuerdo y de quien tan a menudo cito saludables sentencias haciéndolas pasar como mías. Más de una vez me dijo: -No discutas: pega. Lastimosamente, mi coraje no era tan grande como mi deseo de seguir sus atinados consejos. Por fortuna mis audacias han sido timoratas. Aun así la he pasado mal por culpa de ellas. Necesito audacias más grandes y desenvueltas.
Siempre queda la esperanza… -Yo dejo la puerta abierta a la esperanza. La esperanza pasa de largo, hacia otras puertas, que encontrará cerradas.
¿Cuáles son sus propósitos? De ahora en adelante me dedicaré a cosas serias. No más divagaciones y devaneos. A ordenar mis ideas, a ahorrar palabras, a remendar mis ropas, a clasificar rumores, a contar las nubes sueltas que pasan, desde mi balcón.
Usted recibió muchas críticas, pero supongo que también hubo estímulos, reconocimientos… -Me llenaban de entusiasmo y de gratitud las frases de estímulo con que me enardecían. ¡Siga adelante! ¡Vaya más lejos! ¡No se desanime, adelante, usted llegará muy lejos! No comprendía que los sensatos y animadores consejeros lo que deseaban era que yo me perdiera de vista, siquiera de su vista.
¿Se retracta de algo que haya dicho? -Me retracto de todas las bellaquerías que he escrito y difundido. Porque tengo muchas más que decir, si el tiempo lo permite. (Operación de limpieza. Liquidación para dar espacio a la nueva mercadería).
¿Qué ama? -Amo la paz, el orden, la anarquía y el sabotaje.
Para terminar, ¿cómo podemos resolver nuestros problemas políticos, económicos y sociales? -No me hable de problemas. Ya hace mucho que desistí de arreglar el mundo. No tengo tiempo, y estoy cansado. Dejo a otros ese honor… Sólo un consejo puedo darte, al fin de mis años: ¡que no envejezcas!
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3 comentarios:
Ariel Batres V.: (2009-11-06 01:26:42 horas)
En mensaje anterior anoté la dirección electrónica para quienes tengan la gentileza de leer el ensayo que recomiendo.
En caso no lo encuentren inmediatamente, prueben con la siguiente:
http://www.monografias.com/trabajos-pdf2/digresiones-novela-branas-guarias-febrero/digresiones-novela-branas-guarias-febrero.shtml
Ariel Batres V.: (2009-11-06 01:15:23 horas)
Qué excelente oportunidad la que tenemos ahora al disponer de todos los diarios de Brañas, reunidos y glosados por Alexander Sequén-Mónchez. FELICITACIONES por el esfuerzo.
Tiene razón Marta Sandoval cuando afirma que los Diarios se convirtieron "en auténticos tesoros, que se rastreaban en las profundidades de las librerías de viejo." En edición original solamente logré conseguir dos diarios y siempre tuve necesidad de culminar la lectura de todos, pero no se consiguen ni en librerías de viejo. Así pues, ahora tenemos la valiosa oportunidad de verlos reunidos, con la adición de dos más: "Diario inédito" página 287 ss., y "Depresión y resentimiento" (1976, último año en la vida terrenal de Brañas), página 301 ss.
Hace algunos meses me atreví a escribir un ensayo sobre la novela de Brañas "Las Guarias de febrero". Los invito a criticarlo en http://www.monografias.com/trabajos-pdf2/digresiones-novela-branas-guarias-febrero/digresiones-novela-branasguarias-
febrero.shtml
Javier Sors: (2009-05-04 10:10:35 horas)
He de manifestar desde este medio que la trayectoria del señor Alexánder Sequén es inmejorable. Yo vaticino que será el nuevo Octavio Paz. Una excelente edicion.
Un saludo.
3 comentarios: