El equipo de fut Deportivo Petapa vive una crisis tremenda, casi tan grande como la crisis que aqueja al mundo hoy. Luego de invertir una gran cantidad de dinero en un hermoso campo tapizado de césped sintético, comenzó a perder muchos partidos hasta quedar hoy virtualmente descendido de primera división. Su participación en el Campeonato de Copa parecía auspiciosa, pero allí también terminó fallando y en el primer partido de la semifinal que los enfrentó a Zacapa marcharon 2-0. Un resultado muy difícil de remontar en el partido de vuelta.
Ese partido llegó. El director técnico, consciente de la crisis que pasaba su equipo, tomó una medida fantástica sin precedentes: puso al portero (Trigueño Foster) a jugar de número nueve desde el comienzo del partido. Trigueño marcó un golazo al ángulo en la primer pelota que pateó al arco, y luego de exigir, recibir faltas, hacer expulsar a un rival y convertirse en la figura del partido, estuvo a un milímetro de lograr la hazaña cuando un cabezazo suyo dio en la parte interior del paral. La pelota, caprichosa, en lugar de salir hacia adentro, salió hacia afuera.
Casi “la hacen”.
Sí. Ese director técnico tuvo una idea fantástica y la puso en práctica. Esa idea que seguramente no hubiera pasado ningún estudio de mercado y que quizá jamás hubiera sido aprobada por ninguna junta directiva, me hizo reflexionar acerca de nuestro trabajo.
Todos los años, en diferentes momentos, las marcas para las cuales trabajamos o hasta el mercado para el que trabajamos, sufren crisis profundas como la de Deportivo Petapa. Señores, este es momento de darnos cuenta de que no vamos a cambiar nada sacando un defensa y poniendo un delantero, no vamos a dar vuelta al resultado haciendo el ‘splash’ de la oferta más grande. Si a la gente le dejó de gustar nuestro producto o simplemente no tiene dinero ni siquiera para pagar la súper oferta que ofrecemos, quizá lo que estamos haciendo sea más dañino para la marca que lo anterior, quizás es hora de llamar a la fantasía y a una solución nunca antes vista, quizá sea momento de pensar en poner al portero de número nueve.
Tengo el placer de trabajar para clientes que lo entienden y la gran satisfacción de ver en el trabajo de muchos departamentos creativos del país esa filosofía de trabajo.
Sólo con ideas por las que nos puedan promover o echar todos los días vamos a lograr que la fantasía siga ganando (aunque sea 1-0).
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3 comentarios:
Pedro Guza: (2009-05-12 15:58:29 horas)
Por muy ilógica que pudiera parecer una idea, puede resultar fantástica. Si no la ponés en práctica, nunca vas a saber si te va a ir bien o mal.Es simplemente intentarlo.
Y si, la fantasía puede crear situaciones de vértigo, aún aplicándola a vivencias sencillas de trabajo.
Federico Ahunchain: (2009-05-11 20:33:37 horas)
Lo que entiendo es que vos no hubieras puesto a Trigueño de nueve.
anibal perez: (2009-05-11 13:25:18 horas)
Puchis!: haciendo del misero fut chapin un ejemplo "para el cambio", este columnista tiene garra para el convencimiento. Pero dejar que la fantasia quede en el mundo etéreo es solo una parte del discurso; si como aqui lo asevera, la fantasia puede crear situaciones de vertigo, entonces debemos profundizar en ese asunto: creatividad cotidiana a pesar de la presion de ingobernabilidad que existe. Bonita anecdota de motiviacion aunque con pesimo ejemplo.
3 comentarios: