En la década de los veinte del pasado siglo, Ludwig von Mises no tenía el prestigio académico que logró varias décadas más tarde. Entonces no pudo influir demasiado para evitar la Gran Depresión, causada por no respetar los principios sanos de la política monetaria. Durante el resto del siglo XX, muchos economistas liberales siguieron atacando al sistema, ya generalizado, de banca central con emisión fiduciaria, y al llegar al XXI la crisis globalizada le dio la razón a Jesús Huerta de Soto y a otros economistas, que prefirieron confiar en los principios del derecho, y no en la sabiduría de los banqueros, ya sea centrales o privados.
La semana pasada les decía que el mérito principal de la obra de Huerta de Soto –Dinero, crédito bancario y ciclos económicos–, era haber creado un cuerpo integrado de las teorías monetarias más relevantes, por lo que se refiere a la teoría del capital y de los ciclos económicos, principalmente las de la Escuela Austriaca.
El otro mérito es que esa obra nos demuestra, con argumentos sólidos, que el crecimiento económico debe financiarse siempre con ahorro, y nunca con expansión monetaria. En efecto: en una sociedad cuyos integrantes deciden ahorrar un porcentaje de sus ingresos, en lugar de consumir, en el corto plazo bajarán los precios de los bienes finales, por lo cual los salarios nominales tendrán mayor poder adquisitivo; también bajarán las tasas de interés, y entonces los proyectos de largo plazo serán ya económicamente factibles, como en el caso de las hidroeléctricas, puertos y otras obras que requieren mucho capital a largo plazo. En la cadena de producción, los empresarios invertirán en procesos más complejos, que son los más eficientes. En resumen, por este camino la sociedad entra en un círculo virtuoso y la economía crece a buen ritmo, sin las correcciones inherentes a los ciclos económicos.
Por el contrario, cuando los miembros de la sociedad no incrementan su ahorro, pero el Gobierno le ordena al banco central que emita dinero fiduciario –con el fin de financiar el gasto público– y además que reduzca el encaje de los bancos privados –para estimular el crédito privado– se produce inicialmente una sensación de bienestar económico: la gente aumenta su consumo al crédito, invierte en bienes de capital como casas y autos, que antes no podía pagar, y, lo que es peor, los empresarios hacen un análisis equivocado de la rentabilidad de los proyectos potenciales, en vista de que las tasas de interés están artificialmente bajas, gracias a una política de dinero fácil. Luego la fiesta monetaria genera burbujas en algunos sectores de la economía, como ocurrió con las viviendas y los commodities’, y esa sensación de bienestar termina en lo que normalmente llamamos recesión, que esta vez, por ser globalizada y severa, puede llegar a llamarse depresión económica mundial.
En mi serie de columnas sobre la crisis global, había utilizado ya argumentos similares, pero las explicaciones de Huerta de Soto son más completas, profundas y académicas; es un privilegio que haya aceptado venir desde Madrid a ratificar estas ideas.
La solución no es popular, pero consiste en vincular la emisión del dinero al patrón oro y desarmar el multiplicador bancario, exigiendo a los bancos privados un encaje del cien por ciento en todos los depósitos a la vista. Si se lograra esto, ya no será necesario un banco central; así los Gobiernos tampoco podrán utilizarlo como instrumentos de política económica, con los resultados desastrosos que todos conocemos.
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8 comentarios:
Luis Nicastro: (2009-05-14 21:57:07 horas)
Coco Peredo :
Lo que tienes que hacer es explicarnos por qué esa teoría de los ciclos económicos que esta suscintamente expuesta en el tercero y cuarto parrafo de este texto de Bauer Rodríguez es errónea.
Anda.
Te esperamos.
Antonio Rios: (2009-05-14 17:22:07 horas)
Escribo desde Buenos Aires. La sìntesis de Flavio Gardella es inobjetable. Misses demostrò que 2+2 es 4 y que cuando los amigos de Keynes disfrazan el resultado, la mentira dura muy poco y las consecuencias mucho. Esto nos ha pasado y nos sucede hoy en la Argentina. Latinoamèrica està enferma y no quiere tomar el remedio.
Jorge A. Orellana Aragón: (2009-05-14 17:16:15 horas)
Con el fin de fomentar la discusión sobre de visiones diametralmente opuestas discutidas por los blogistas sobre de la crisis internacional me permito presentar la versiones las causas desde la visión heterodoxa, porque las causas desde la perspectiva ortodoxa son presentadas por el señor F. Bauer Rodríguez y sus comentarios sobre la obra de el Dr. Huerta de Soto.
De acuerdo a la perspectiva heterodoxa el sistema financiero determina el ritmo de la inestabilidad del crecimiento económico: "la teoría de la fragilidad financiera" desarrollada por Minsky y la "teoría de asimetría de información" desarrollada que le gano el premio novel de economía a Joseph Stiglitz.
Para los "new keynesians" como Stiglitz los mercados financieros son rígidos e imperfectos debido a las asimetrías de información que prevalecen entre los prestamistas de crédito y las instituciones financieras que los otorgan. Por lo tanto los contratos son incompletos y están sujetos a riesgos (los bancos no consiguen seleccionar en sus clientes cuales riesgos son buenos y los riesgos malos) y los incentivos adversos, que tienen la consecuencia de otorgar una tasa de interés elevadas y racionamiento de crédito (por lo tanto la variable fundamental en el modelo de Stiglitz es el crédito), como una forma de precaución de insolvencia de sus clientes. Los bancos debido a la propia naturaleza de los activos (reservas que permanecen inmovilizadas, prestamos de corto plazo en el mercado monetario - tales como títulos de deuda publica que poseen la propiedad de tener una liquidez inmediata- títulos privados con mayor grado de madurez y menor liquidez, y prestamos para el consumo, inversión etcétera que representan mayor riesgo y menor liquidez- y pasivos, convirtiéndose adversos al riesgo. La conclusión de lo anterior es que las tasas interés son más elevadas y crédito racionado, o en el peor de los casos el sistema financiero no consigue discriminar los precios entre los buenos y malos prestamistas de crédito. Ahuyentan los buenos clientes y seducen a los clientes que tienen proyectos de inversión arriesgados y en consecuencia la insolvencia es creciente que ocasiona un default del sistema bancario dentro de esos ciclos de crédito.
Para los "post- keynesians" como Minsky, los bancos son agentes que toman decisiones sobre condiciones de incertidumbre y por lo tanto se manejan prudencialmente en el sentido de combinar la rentabilidad de sus activos con una determinada escala de preferencia por la liquidez. El funcionamiento de la economía depende fundamentalmente de las visiones y percepciones del sistema financiero. Los bancos crean moneda crédito para financiar las actividades económicas, y por lo tanto la demanda efectiva. El prestamista asume el contrato de deuda: pagar la moneda "hoy" por la moneda "después". Esto simplemente explicar que la moneda es creada endógenamente y la misma fomenta la actividad económica. Para la hipótesis de fragilidad financiera, la fragilidad financiera es intrínseca a la lógica de las economías monetarias y sigue la siguiente secuencia: la euforia de la inversión (expectativas optimistas) genera un boom reduciendo los márgenes de seguridad o como dice Minsky colchones de seguridad de las instituciones financieras (desbalance entre las posiciones patrimoniales de largo plazo y de corto plazo llevan inexorablemente a la fragilidad del sistema).
Como dice acertadamente el premio novel de economía Paul Krugman la crisis financiera no fue simplemente una crisis de confianza como indica equivocadamente el presidente de los Estados Unidos Barack Obama, volverá a surgir irremediablemente en el futuro porque nace del centro del sistema y las causas aun no han sido corregidas. No fue simplemente una política expansionista de la Reserva Federal de reducción de tasas de interés con la intención de evitar una reseción que fue instrumentalizada por Greenspan, porque la misma hubiese ocurrido por otra vía.
Saludos
Jose Gonzalez: (2009-05-14 15:12:32 horas)
Coco Peredo me gustaria que fueras autocritico con tus propias (cada palabra, el lexico que usas) opiniones despues hablamos de dialectica. Por que quedas en ridiculo de verdad con todo respeto te lo digo.
jose alvarez: (2009-05-14 13:59:10 horas)
...Que si Coco Peredo...
¿Quién sos?
Fundamentá tu opinión en lugar de descalificar.
Gabriel Drach: (2009-05-14 10:23:45 horas)
Estaría bueno que el opinador Coco Peredo ofrezca alguna razón que sustenten lo que afirma.
La discusión permite aprender.
flavio gardella: (2009-05-14 10:05:15 horas)
Don Peredo. Nadie dice que Mises y Huerta de Soto sean dioses. Solo se limitaron a decir que 2+2 =4
No se en que basa a que hemos presenciado el funeral de la tería de ambos, si ellos fueron los que criticaron la expanción artificial del crédito y el sistema de reserva fraccionaria, y el multiplicador bancario (causas de la crisis).LAS TRES CAUSAS MENCIONADAS SON INVENTOS KEINESIANOS.
Hemos asistido al funeral de Keines, pero los tecnocratas keynesianos nos hacen pasar gato por liebre, y descargan su culpa a otros.
Coco Peredo: (2009-05-14 06:38:50 horas)
La teoría de ciclos económicas es falsa. No han existido ciclos desde la Gran Depresión. Simple y sencilla NUNCA salimos de esa etapa. La política neoliberal fueron intentos para tratar de darle otra cara al capitalismo, pero fue imposible pintarle otra imagen. Tarde o temprano se dió la realidad.
Mises no es Dios, para que usted se atreva a decir que "el pudo haber evitado la debacle". Ahora sale con otro semidios extraido de su olimpo, Huerta de Soto. Ya asisitimos a los funerales de las teorías de ambos.
No repita como pajarraco mal educado lo que esta comprobado que es malo, no funciona. Ponga los pies en la tierra, pero sobre todo vea la vida y la historia de manera dialéctica.
Que si Mises, que si Fukuyama, que si Marx, que si.........
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