En mi anterior columna describí someramente los efectos que tuvo la Gran Depresión en Guatemala. Hoy quiero compartir con ustedes algunas observaciones acerca de lo que podría traernos la actual crisis internacional, que como sabemos, es la más pronunciada de las últimas décadas.
El Gobierno estuvo buena parte del año pasado en negación: no quería aceptar el problema porque obviamente tendría un impacto importante en los planes establecidos para el monto y la distribución del gasto público.
Sin embargo, las cifras revelan que incluso en sus etapas iniciales, esta crisis va a obligarnos a todos –Gobierno, empresas y personas– a repensar cualquier plan que nos hayamos trazado. Algunos analistas internacionales opinan que aún no hemos visto el fondo de este túnel y ya los efectos en Guatemala son considerables: han caído las exportaciones, las ventas, las remesas, el crédito, seguramente el empleo y lógicamente, la recaudación de impuestos.
Resulta obvio entonces que nos preparemos, porque los meses por venir no serán fáciles. A ello hay que agregar que las tablas de salvación que a veces nos venían del extranjero van a mermar considerablemente. Ayer América Economía anunciaba, por ejemplo, que la inversión extranjera directa a la región se reducirá en 45 por ciento. Habrá que ser innovadores en cuanto a la exportación, porque los países compradores van a ser más cautos. También podemos esperar que bajen los niveles de cooperación internacional y donaciones filantrópicas.
En cuanto a la emigración, que fue la solución adoptada durante la última década por los más pobres, también va a reducirse a medida que las oportunidades de trabajo mermen en Estados Unidos y Europa. Lo que no logró el muro de los republicanos lo logrará el mercado… En otras palabras, para salir de esta crisis tendremos que ver hacia adentro y sacar fuerzas de flaqueza. Para ello, resulta primordial arreglar el caos que priva en nuestro patio político, para que las reglas del juego puedan tener cierta coherencia.
Está claro que durante la década de 1930, la crisis internacional tuvo efectos políticos casi inmediatos: le allanó el camino a la Presidencia a Jorge Ubico, quien se convirtió en el segundo gran dictador del siglo pasado.
Esta vez, el riesgo de que la situación económica genere condiciones de agitación social son palpables: y aquí nos agarramos el sombrero los moderados porque el péndulo oscila fácilmente hacia los extremos cuando hay turbulencia.
A este peligro debemos añadir otro, que es singular a nuestra época: la institucionalidad del país entero se encuentra en un estado de fragilidad de verdad apremiante.
No hay rincón del Gobierno que se salve de estar gravemente cuestionado, pero la fragilidad no se detiene ahí: también alcanza a los partidos políticos, al sector privado, a las ONG, las universidades, los medios, las iglesias… No hay quién se salve, a excepción del crimen organizado.
Para mí, esa es la arista más preocupante de la actual situación, la posibilidad de que los capos se conviertan en los principales ganadores de la crisis. Más que preocuparnos por ver replicado en Guatemala un escenario chavista o irrumpir en convulsiones cada vez que brincan los de Pro Reforma, debería unificarnos la probabilidad tan real y cercana de que el poder de las mafias siga creciendo en el país.
Tal y como estamos ahora, las mafias tienen todo para aprovechar esta crisis: el cash para comprar a los insolventes y el poder para llenar los vacíos de poder y servicios que ya han permitido la toma de regiones completas del territorio nacional.
Los pesimistas afirman que lo nuestro ya no tiene remedio. Yo me niego a creerlo, por ilusión, defensa mental o necedad. Pero sí estoy convencida de que este preciso momento en la historia será clave para definir nuestra viabilidad futura.
Esos jóvenes que hemos visto surgir con ímpetu pueden hacer la diferencia si saben enfocarse en la necesidad más apremiante de Guatemala: el rescate de la justicia y de la institucionalidad pública.
De la pobreza se sale; del caos, mucho más difícil. Vea www.dinafernadez.com
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5 comentarios:
Max Plank: (2009-06-03 17:23:13 horas)
Dina:
Esto esta como "Guateamala", manipulación para babosos y babosas.
Investigue un poco a esos jovenes líderes, después nos cuenta en detalle y con información pertinente.
No escriba generalizaciones que no informan, que no estan substanciadas por investigación y documentación.
Ya suficiente desinformación se produce cada día por los medios, los periodistas y los columnistas que tienen pereza mental y no tienen criterio propio.
Hacen "cut and paste" de lo que esta de moda en el momento.
Guatemala esta como esta por una simple razón: falta de análisis crítico bien informado de sus " formadores de opinion y los formadores de recursoso humanos - Universidades.
Lo que se produce es desinformación y deformación del recurso humano: y es una estratégia intencional.
Una estratégia que ha funcionado muy bien por muchos años para ciertos sectores de la sociedad Guatemalteca.
Mantengan a la población desinformada y burra, ASI SE LES PUEDE MANEJAR MEJOR.
Bueno, el resultado esta a la vista: espero les guste lo que han producido.
Luis A. Aragón D.: (2009-06-03 16:15:42 horas)
Gracias a los periodistas conocemos lo shucos que son los políticos, los corruptos y los delincuentes. Si no fuera por los periodistas independientes que publican la verdad de las cosas, los gobiernos civiles que desgraciadamente hemos tenido -todos un fracaso hasta la fecha- muchas cosas no se sabrían. El vulgar recinto en que han convertido el Congreso los mercanchifles de la 9a Av. y los actuales ocupantes del guacamolón. La primera de dama del Salvador -ésa sí es primera dama- además de bonita va a ser un esposa de presidente discreta, sin "mi familia progresa" o la mentada "cohesión social" Ahí, sí, mis respetos.
juan gramajo: (2009-06-03 14:49:59 horas)
Guatemala siempre ha estado en crisis. Nuestro mayor problema actualmente es que sumado a una crisis global, en Guate se agrega: falta de unidad, desigualda extrema, pobreza extrema. La vida no vale nada. Ausencia total de valores. Impera la mentira, ambición sin límites, la corrupción ya es un cancer. Lo importante es alcanzar el éxito, no importan los medios. Etc.
Roberto Ximenej: (2009-06-03 09:37:21 horas)
Entre mas grande la crisis y a mas nos afecte, mas grande las oportunidades de crear algo mas permanente y útil
Juan Carlos Pedroza: (2009-06-03 06:52:05 horas)
El camino está allanado para que Pérez Molina llegue a la presidencia con sus "asesores" Mario David y Mendizabal. Salimos del fantoche y su pareja satánica majestad (como dirían los Stones) para caer en las brasas.
El camino para la llegado de un asesino está libre, solo que este no es dictador sino que un militar sin trabajo conocido, que vegeta desde hace años, cobrando jubilaciones por asesinatos etnocidas, disfrutando la plata que obtuvo de la extorsión al Chapo Guzmán y de las cuotas de sus diputíteres como la Anabella y la Baldetti.
Cada país, tiene el gobierno, la selección y los entrenadores que merece.......y los columnistas que merece......
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