Surgió como una trinchera de la Guerra Fría. Eso hay que admitirlo.
Carlos Alberto Montaner
Es razonable que los países de las Américas tengan una plaza diplomática en la que encontrarse para examinar los asuntos comunes. Eso, aparentemente, es la OEA, pero hay que admitir que la institución nació en 1948 como una trinchera de la Guerra Fría. Hasta ese momento a Estados Unidos no le interesaba demasiado discutir colectivamente con la veintena de naciones latinoamericanas. Para Washington era mucho más fácil entenderse bilateralmente con cada una de ellas.
Tras la Segunda Guerra Mundial el panorama era diferente. Ya a fines de 1944, todavía sin concluir el conflicto, las tropas británicas habían tenido que desalojar a los comunistas de Atenas a tiro limpio. Con una mano peleaban con los nazis y con la otra con los “aliados” marxistas-leninistas. En 1947, sin duda, la Guerra Fría había estallado ruidosamente. Para Harry Truman (y para Stalin, desde la perspectiva contraria) el peligro era obvio: tras el espasmo imperial de la URSS en Europa y el avance de los comunistas en China, resultaba inevitable el enfrentamiento por la hegemonía planetaria entre las democracias capitalistas y las dictaduras colectivistas. Según los teóricos del Kremlin, se acercaba el minuto de “la lucha final” que anuncia el pegajoso himno de La Internacional.
Washington y Moscú comenzaron a afilar los sables y a cavar trincheras. La URSS tenía una estrategia de conquista muy bien aceitada desde la era de Lenin y contaba con la valiosa colaboración de los comunistas locales. Estados Unidos, rápidamente, comenzó por organizar la defensa de América para resguardar su propio territorio. En 1947 reunió en Río de Janeiro a los países latinoamericanos para firmar el Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), versión modesta de lo que pronto sería la filosofía clave de la OTAN: todas las naciones responderían conjuntamente si una de ellas fuera atacada. Un año más tarde, en abril de 1948, se forjaba la OEA en Bogotá. Sin proclamarlo abiertamente, era el foro político y diplomático destinado a concertar la defensa frente a los embates de la URSS. Naturalmente, los grandes escenarios de batalla eran Europa y Asia, pero el presidente Truman no quería descuidar el campo americano.
Finalmente, en noviembre de 1989 fue derribado el Muro de Berlín y, un par de años más tarde, con la disolución de la URSS y la desaparición del bloque comunista europeo, concluía la Guerra fría. Estados Unidos y sus aliados la habían ganado y tenían que adaptarse a la cómoda hospitalidad de un mundo nuevo y diferente en el que la sociedad americana, por primera vez en su historia, no parecía afrontar ningún enemigo externo que pusiera en peligro su seguridad o amenazara su pasmosa vitalidad económica.
Como parte de esa nueva etapa vino el rediseño de la OEA. La institución ya no tenía sentido como trinchera anticomunista (nunca lo tuvo, realmente) y había que buscarle un nuevo rol: serviría para afianzar el comportamiento democrático y la defensa de la economía de mercado, más o menos como hacían las naciones del viejo continente dentro de la Unión Europea con los llamados Criterios de Copenhague y los Acuerdos de Maastricht. Era el fin de la historia: no había más opciones que la democracia liberal y el mercado.
Vana ilusión. Es una coincidencia casi borgiana que la firma de la Carta Democrática que redefinía y precisaba el perfil político de los países miembros de la OEA se firmara en Lima, precisamente el 11 de septiembre de 2001, el día en que los terroristas de Al Qaeda atacaban Nueva York y Washington. Súbitamente, había terminado el breve período de hegemonía estadounidense sin enemigos. Otra vez la seguridad norteamericana estaba bajo amenaza.
¿Y la OEA? Curiosamente, ya no le sirve a los intereses políticos o estratégicos de Estados Unidos. Está muy influida por la corriente de lo que llaman el “Socialismo del siglo XXI”, acaudillada por Hugo Chávez bajo la dirección de los hermanos Castro y el control de los servicios secretos cubanos. ¿En qué consiste? Es una familia política militantemente antioccidental, aliada a todos los enemigos de los intereses y valores de la sociedad norteamericana –Irán, Corea del Norte, Bielorrusia, las FARC colombianas–, convencida de que tiene como sagrada misión histórica recuperar la causa traicionada por los decadentes comunistas europeos cuando disolvieron la URSS y abandonaron la lucha por un planeta más justo dominado por las ideas marxistas. Es el mismo socialismo del siglo XX, pero con poncho y en alpargatas.
¿Qué va a hacer Estados Unidos frente a este nuevo reto de “baja intensidad”? Cruzarse de brazos no suele ser una postura habitual norteamericana. Sin embargo, cualquier estrategia que decida poner en marcha en defensa de sus intereses y principios frente al Socialismo del siglo XXI tiene que partir de una melancólica convicción: la OEA ya no les sirve para nada. Tienen al enemigo en casa.
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7 comentarios:
Pepe Recinos: (2009-06-06 15:02:38 horas)
Este pobre cuate sí que está paranoico. La OEA solo podía servir de títitere a los USA, siempre que estuviera representada por gobiernos gorilas golpistas o producto de fraudes derechistas, y otros algo menos, pero temerosos; con los años, eso ya no existe. Ya no existe. Hay que saber apreciar que lo que más molesta a tipos como Montaner, es que haya repúblicas democráticas que por medio del voto tienen ahora los gobiernos que ellos deciden (buenos o malos) y ya no los que decide USA. Sin embargo, si USA quisiera formar un enorme imperio formal, le bastaría invitar a los países amigos a que se le asociaran al estilo puertorríco. Y quizás no habría excepción a la hora de que los ciudadanos votáramos para una anexión, sin importar si el gobierno gringo fuera demócrata o republicano. Este sujeto, Montaner, no tiene ni idea del inmenso prestigio que USA tiene en los pueblos de Latinoamérica (que son distintos a sus gobiernos) por lo cual: NO HAY NADA QUE TEMER, aunque existan los castros, chávezes u Ortegas y otra clase de populacheros. No hay que ser alharaco.
Edwin Flores: (2009-06-06 14:58:25 horas)
Para el funcionamiento de la O.E.A., se necesita de un presupuesto anual, quien o quines la financian, que isntitución la audita y cuanto es la cantidad con la que Guatemala aporta para irse a tomar buenos tragos de cafe.
anibal perez: (2009-06-06 12:42:41 horas)
Y yo sigo como Juan el Bautista: clamando en el desierto porque desaparezca tal inútil organismo: la ONU es suficiente para todo el planeta con sus innúmeras comisiones y su áurea planetaria. Cada país latino jala para su lado dado que están abrumados de disparidades nacionales, ademas de ser proclives a escuchar desgañitadas griterías populistas como si fueran magistrales cátedras de humanismo socialista, las cuales no pegan en la población en general.. Ya tuvimos suficiente con la OEA como lo ilustra aqui Montaner y lo confirma la inútil e insulsa visita de Insulza.
ROBERTO LOPEZ PORRAS: (2009-06-06 11:10:28 horas)
La tesis del columnista Montaner, es que la OEA fue una trinchera explícita US América, de la guerra fria, contra el estilo Marxista de Gobierno que parecia tomar vuelo en Latinoamérica. Como resabio del avance del Imperio Soviético en Latinoamerica, quedó Cuba, y muchos intentos fallidos en otros países que quisieron reproducir la dinámica de Revolución Marxista Cubana a traves de guerrillas apoyadas por el reégimen Castrista y por la Union Soviética. Muchas veces las reformas que emprendieron algunos países fueron señaladas como parte de un Plan de penetración del Comunismo, cuando en realidad se trataba de reformas nacionalistas dentro del contexto capitalista y de la democracia. En esa vorágine explosiva, creada por los políticos y los intereses internacionales vinculados a empresas transnacionales, hubo chivos expiatorios que fueron sacrificados y que crearon una psicosis de temor y miedo que aún subsiste, a proponer cambios estrucrturales necesarios para crear ambientes de convivencia. La democracia todavía es un estilo difuso e incipiente en muchos países y a veces se confunden las libertades que conlleva con libertinajes y abusos. En ese contexto, la OEA, es un foro necesario, con o sin Estados Unidos, con o sin Cuba a condición que se respeten los derechos básicos del hombre y los pricipios de libertad. Quizá la OEA requiera cambios fundamentales para darle el estilo democrático que reclama, tanto en su financiamiento en su mecanismo de decisiones y en su reafirmación democrática y de convivio. El ideal es que Latinoaméricxa sea una Zona Democrática a prueba de regímenes que coartan las libertades, a prueba de dictaduras explícitas o solapadas y para conseguir dicho esquema, algunos gobiernos tienen que aprender a convivir en democracia y tendrán que hacer cambios y revertir sus prácticas hegemónicas, de imposición y de métodos reñidos con la democracia representativa. Actualmente Cuba, no encaja en ese esquema y otros países de la región definitivamente tendrían que cambiar su estilo de Gobernar si es que quieren preservar y pertenener a una OEA democrática. La pregunta que queda es de acuerdo con la tésis del columnista Montaner, es si la OEA cumplió una misión frente a la guerra fria USA-Union Sovietica y ahora debe reformarse o desaparecer y si sobrevive bajo que esquema político? Pragmatismo democrático o democracia .
Gil Zu: (2009-06-06 09:11:19 horas)
LA OEA YA NO ES EL SIRVIENTE EN CASA.
Cuando Montanner escribe un analisis de lo que a su juicio ha acontecido con la OEA y los Estados Unidos tambien menciona lo que pensaba Truman y lo que pensaba Stalin con relacion al avance comunista en China, pero deja de mencionar que el entonces Presidente Roosevelth participó en la firma de los Tratados de Yalta y que el aporte de la entonces Union Sovietica fue decisivo para el triunfo de las fuerzas aliadas en la Segunda Guerra Mundial en donde tambien participó un gran Estadista del Reino Unido : Churchill. Al finalizar esa guerra el pensamiento Democrata de Roosevelth alimentó libertad a los pueblos latinoamericanos para escoger gobernantes de pensamiento democratico y revolucionario basado en aquella frase: Los Estados Unidos no tenemos amigos. Lo que tenemos son intereses. La OEA tiene su punto de partida en la defensa de los intereses de los pueblos latinoamericanos pero los gobernantes republicanos la fueron convirtiendo en instrumento algunas veces para guardar silencio en invasiones como las que se produjeron contra La Republica Dominicana o Guatemala y la mayoria de veces para que una orden desde Washington sirviera para que Gobiernos rastreros agacharan la cabeza y dijeran : SI SEÑOR.
Pero antes de que finalizara la Segunda Guerra Mundial Guatemala se quedó sin Presidente con la renuncia del General Ubico sustituyendolo un Triunvirato formado por tres Generales": Buenaventura Pineda, Villagran Ariza y Ponce Vaides. Este ulttimo (Ponce) recibio la llamada por telefono del Embajador de Estados Unidos quien le ordenaba que el (Ponce) iba quedar de Presidente en vez de Ubico y Ponce asustado sin colgar el telefono dijo : NUNCA SOÑE JAMAS PENSE.
Magistralmente el Director de Teatro Ruben Morales Monrroy llevo a escena esta obra en la Universidad Popular y me cuentan que en la actualidad un grupo de camara trabaja en la Obra Historia de un Video. Pero volviendo a la OEA, no solo los tiempos han cambiado sino tambien los gobiernos sumisos en america latina. Hay que esperar la Conferencia de Rio en 2010 en donde se va a jugar el futuro de la OEA : Dandole sepultura posiblemente para que de paso a un nuevo organismo que represente los intereses de nuestros pueblos incluyendo al pueblo de los Estados Unidos que es ajeno a lo que piensan algunos en Miami.
Sergio Paredes: (2009-06-06 08:34:55 horas)
La votación fue por consenso, el enemigo siempre ha estado en casa, es el mismo que ha patrocinado golpes de estado, invasiones, minado de playas , auspicio de tiranías militares genocidas, acciones intervencionistas y vergonzosas , contra los Pueblos Latinoamericanos,Que solo un enemigo puede llevar a cabo.
Francisco Muñoz: (2009-06-06 08:03:50 horas)
Si, y el problema es que tampoco le van a funsionar (a EU) las campañas de desinformación dentro de dichos países. Algo así como que dichos países al fin estan vacunados. No como a nosotros en el tiempo de Arbenz. Habrá problemas.
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