Carol Zardetto (Premio Monteforte Toledo 2004), presenta su segunda novela “El discurso del loco, cuentos del tarot”.
Oswaldo J. Hernández
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La esritora publica su segunda incursión en el género de novela con F&G Editores.
Al emplear arquetipos, el azar y la magia pueden recrear imaginarios y símbolos que susciten ficciones en la búsqueda mística de un lugar común: humanidad. Carol Zardetto, luego de ensayos, guiones documentales, columnas y una novela, se dedica a barajar realidades, personajes, símbolos y destinos a través de la esotérica mirada de su nueva novela El discurso del loco, cuentos del tarot. El libro se presenta mañana, a las 19:00 horas, en el Centro Cultural de España (Cuatro Grados Norte).
De las formas de adivinación, ¿por qué escoger el tarot para la estructura de este libro? – No andaba en busca de nada. El tarot me encontró a mí. A través de sus imágenes fecundó mi imaginación con una visión. Aparte, el tarot es –en sí mismo– un libro con un código cerrado (empieza y termina con el arcano de El Loco), describe un camino iniciático que parte del hogar simbiótico hasta llegar a la libertad, pasando por la muerte. No importando si una persona es proclive a creer en el destino y la posibilidad de adivinarlo o no, el tarot enseña a “ver”. El psicólogo Carl Jung indagó el concepto de arquetipo para entender mitos repetitivos en distintas culturas. El tarot usa “arcanos” para simbolizar ambientes o personajes recurrentes.
¿Cómo lo emprende, por su parte, la literatura? – Bueno, la literatura se nutre todo el tiempo de los mitos eternos y está plagada con los arquetipos que le hablan a la conciencia colectiva. Joyce refleja esto muy bien al poner a su novela el nombre de Ulises, pues entre el personaje de su novela y el Ulises mítico no hay distancia. En toda historia que se narra se regresa a lo mismo: el viaje del héroe. Joseph Campbell ha hecho estudios muy profundos al respecto.
¿Cuál es el sentido de los símbolos para alguien como usted? – Andamos en permanente búsqueda de sentido. El artista traduce esta búsqueda en la creación de símbolos que sinteticen sus propios encuentros con la realidad. Un artista construye todo un sistema simbólico a través de su arte, que constituye a su vez la narrativa de su propio universo.
¿Y el mundo de la conciencia? – El mundo de la conciencia es el “hábitat” humano por excelencia. Nunca estamos fuera de la conciencia de existir. Esto es nuestro don o nuestra condena, según se mire. Lo que sucede es que esta conciencia se agudiza en la medida en que reflexionamos sobre ella. Aparte, es desde allí que construimos la cultura. Por ende, el arte viene de esta región.
Kábala, alquimia, astrología, magia; ¿le dicen algo personalmente? – Todas las que usted menciona son para mí formas de acceder al conocimiento, pero a un conocimiento alternativo que se vincula también con realidades que no enseña el pensamiento racional. Me fascina la posibilidad de descubrir realidades alternativas. Siempre me ha molestado la tiranía de la racionalidad como única explicación de la existencia. Aparte, me parece pretencioso el discurso, cuando la verdad es que conocemos muy poco de la realidad “objetiva”. Creo que nuestro mundo funciona mucho alrededor de una física mecánica que ata también de forma mecánica acción y reacción. Creo que hay más en la explicación de la existencia.
¿Puede hablarse de psicomagia en este libro? – La psicomagia es muy vital y tiene que ver con una experiencia catártica que se busca con premeditación. Mis personajes son gente común viviendo experiencias comunes (o extraordinarias) que los lanzan a la búsqueda de su propio destino. No andan en la búsqueda de forma consciente.
¿“El discurso del loco”, podría funcionar como una baraja narrativa de tarot? Es decir, un examen de destino o algo similar. –El discurso del loco es literatura antes que ninguna otra cosa. Digamos que una literatura inmersa en una atmósfera mágica y que pretende crear sus propias conexiones y significados. El resultado lo produce cada lector. Si, como el Tarot, el libro pudiera enseñar a alguien a “ver”, se produciría la vieja magia que vienen produciendo los libros desde tiempos inmemoriales.
Veintidós arcanos, 22 historias; ¿qué decir de esta “sincronización”? – Una historia por cada arcano. Ese fue el plan y el desafío. Luego nacieron las conexiones. Era como si una historia inconclusa quisiera continuar y se filtrara en otro arcano para seguir su vida truncada por el final de la historia anterior.
¿Cuál es el arcano para una escritora como Carol Zardetto? – Me gustaría imaginarme como La Emperatriz: arcano femenino de la plenitud, la eterna creadora. Una mujer amplia en todo el sentido de la palabra, aunque tremendamente terrena. Es el arquetipo de la madre tierra.
Si hacemos una lectura de tarot a la literatura, ¿obtendríamos alguna respuesta? – Creo que la lectura sería tremenda: empezaría por La Torre, pues destruye todas nuestras seguridades, luego pasaría por La Muerte para transformar profundamente y terminaría en Los Amantes, pues nos lleva al enorme placer y al éxtasis.
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