¿Quiere evitar que los grandes financistas de los partidos políticos rijan los destinos del país?
Juan Luis Font
Es urgente variar la tendencia de dos viejos fenómenos del modelo político nacional, los cuales se han acentuado hasta el colmo en los últimos tiempos.
El primero consiste en hipotecar cada proyecto político a cambio de financiamiento para la campaña electoral. Los gobernantes, que suelen hacerse los suecos y pretenden que sus financistas sólo desean el bien de la patria y no están movidos por intereses comerciales, se ven compelidos o sobornados o ambas cosas a repartir parcelas de negocio público a sus mecenas en cuanto alcanzan el poder. Ha ocurrido con todos, no sólo con Álvaro Colom, aunque en este momento su ejemplo sea el que más enerve a algunos que en cambio se mostraron más comprensivos con Óscar Berger o con Alfonso Portillo o con Álvaro Arzú. Prácticamente todo proyecto político termina desvirtuándose ante los ojos del ciudadano debido a la concesión de este volumen de negocios, y a la utilización de presupuesto nacional en favor de intereses comerciales. El descrédito del sistema se acentúa y el Estado se coloca al servicio de unos pocos.
El segundo fenómeno consiste en la privatización total de la gestión pública. Esta fue promovida principalmente por el gobierno del PAN que casi desmanteló el Estado y le trasladó la ejecución de obra a una miríada de organizaciones no gubernamentales, entidades internacionales y empresas privadas. Estas entidades en un inicio le otorgaron un mayor grado de agilidad a la obra pública, pero también demostraron que había una enorme posibilidad de construir fortuna rápida gracias a las concesiones de obra. Y en consecuencia, todos los gobernantes que han sucedido a Arzú, incluidos los más rotundos revolucionarios, han acentuado la tendencia en lugar de revertirla. Ya no hay Estado prácticamente. A cambio, diputados, alcaldes, secretarios, ministros, además de financistas, todos quieren montar sus propias empresas constructoras o sus propias ONG con el fin de captar fondos públicos. Para modificar el rumbo por el cual nos conducen estos dos fenómenos –la subordinación del bienestar colectivo al interés económico particular de unos cuantos– es indispensable por un lado, conseguir que el Estado financie las campañas electorales y por el otro, reconstruir la capacidad estatal de realizar obra pública y ejecutar su propio gasto.
¿Quiere usted dejar de ver mencionados los nombres de los financistas más conspicuos de cada campaña como los principales beneficiarios de los negocios públicos? Pues es indispensable financiar la batalla electoral al mismo tiempo que se establecen mayores controles para impedir el enriquecimiento de los políticos. Si el Estado, que nos representa a todos, financia las campañas electorales, los candidatos serán menos vulnerables al apoyo de los financistas de ocasión. No todo el costo de una campaña tiene que ser pagado en efectivo. Se debe buscar mecanismos para garantizarle espacio en los medios de comunicación –TV y radio– a todos los candidatos. Se puede buscar acuerdos también con la prensa escrita y con los otros medios que no dependen de una frecuencia otorgada por el poder estatal para facilitar la difusión de las ideas de los contendientes políticos. Al mismo tiempo, debe prohibirse otra publicidad que no sea la controlada por el Estado. Esto garantizaría además que no sólo los aspirantes con la bendición del poder económico tradicional o emergente puedan competir con opción de triunfo. Eso es, revertir lo más antidemocrático de nuestra democracia.
El país necesita de estos cambios. La opción de realizarlos descansa en los diputados al Congreso. ¿Acaso no deberíamos presionarlos a ellos para que los ejecuten cuanto antes?
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17 comentarios:
Carlos H. Aldana: (2009-06-19 19:26:11 horas)
Por supuesto que este tema de la publicidad-financistas es la clave para evitar la esclavitud de los partidos politicos a tanto usurero que hay. Pero ésto radica mi estimado juan luis en los principios partidarios y la etica de sus directores o directivos. Guatemala y su forma de hacer politica no cambiara si no cambiamos nostros como ciudadanos. Todos los partidos del mundo se mueven sobre patrocinios privados y algunos aportes estatales, pero lo que predomina en la buena conduccion de los gobiernos ya en el poder son sus ejecutorias sanas y visionarias. Claro que se avisoran nuevos tiempos en la politica, vienen nuevos principios y valores politicos en camino, solo es de esperar.
UN PARTIDO POLITICO ES UN NEGOCIO EN MARCHA CON UN CAPITAL EN RIESGO.
su principio contable es SOBRE LO PERCIBIDO.
en Guatemala una campaña política a nivbel presidencial, para estar entre los 4 primeros lugares y tener posibilidades reales de colocar diputados, alcaldes y pasar a la segunda vuelta gira por el orden de los Q 100.00 millones.
Nuestro país no tiene PARTIDOS POLITICOS, lo que tiene son FRANQUICIAS ELECTORALES para poder comptir cada cuatro años....hasta que no se cambie ésto (construir verdaderos partidos políticos con ideologia, mistica y sin roscas y sin COMITES EJECUTIVOS DE PAPEL) esto no va a cambiar nada.
Andrés Zepeda (el bobo de la caja): (2009-06-19 14:42:16 horas)
No es de ahora que voy a comentar al respecto, ya lo hice en varias oportunidades. Hay que reformar la Ley Electoral y de Partidos Politicos, creo que se debe buscar al ente que debe sufragar los gastos de las camapañas electorales de los partidos politicos y los que pierdan deberan devolver la cantidad obtenida, con esto se evitara que el que quede de preesidente deba los favores economicos a sus proveedores; por otro lado en esta nuestra Guatemala, ninguna persona puede postularse a un cargo publico si no tiene un partido politico que la respalde o forme un comite civico para hacerlo, esto hace que los posiblees candidatos a diputados, alcaldes y demas puestos publicos tengan que ser comprados a precios exhorbitantes que despues se cobran con creces sobre lo invertido, esto deja sin ninguna chance a quienes no tenemos los medios economicos para comprar una candidatura. Hay que hacer las reformas que sean necesarias.
sergioparedes: (2009-06-19 12:12:19 horas)
Felicitaciones Juan Luis por tocar un tema tan importante para sanear esta situación inaguantable donde solo los oportunistas que no tienen vergüenza entran a tan deleznable juego “político”. Aquí es donde realmente necesitamos una reforma no como la planteada por Proreforma, que evidencia intereses muy particulares.
alicia villavicencio: (2009-06-19 12:05:36 horas)
Me parece atinado que se mencione el tema de las próximas elecciones en estos momentos. Primero porque los que ambicionan llegar al cualquier puesto de poder empiezan demasiado temprano hacer proselitismo (aunque se les sansione, qué les importa) Luego, porque en Guatemala para hacer cambios toma todo tipo de tiempo y estrategia lograrlos.
Sugiero que el gobierno habilite un canal de televisión y una radiofusora exclusivamene para que los candidatos a todos los puestos a elegir puedan exponer sus proyectos en su totalidad y no solo hagan promesas, de esa forma la ciudadanía tiene el tiempo de reflexionar al respecto. Lo ideal es que constantemente haya debates, foros que incluya a los jóvenes, empresarios varios y comerciantes, además de que se promueva la participación de la mujer.
Gil Zu: (2009-06-19 12:03:00 horas)
J Luis.
Cuando principie a enviarles mi opinion se me vino a la mente la tradicional forma de informar por parte de los medios de comunicacion. Los principales Diarios de antaño tenian una preferencia: El Imparcial con una brillante Pagina Editorial y Literaria donde estuvo incluido Cesar Brañas y Ramon Blanco (de linea conservadora). Los Editoriales de Marroquin Rojas en La Hora y luego vino Prensa Libre con informacion deportiva a cargo del Decano de los Cronistas Salvador Giron Collier (Pomboch) Los Editoriales de Contreras Velez o Chilolo y una seccion a cargo de Atala Valenzuela.
Siguieron apareciendo otros Diarios pero ninguno brindo oportunidad a los lectores a participar abiertamente excepto lo que se conoce como Cartas al Director. Esta seccion hemos dicho que debe ser utilizada para aportar criterios, estar o no estar de acuerdo con lo publicado por un columnista pero en alguno motiva a mas de alguno de los lectores al opinar se siente parte de este esfuerzo periodistico. Lo que expone y propone J Luis es un secreto a voces que va desde poner un stop a la impunidad y un cambio en el Poder Legislativo pero no a lo Proreforma que es una especie de lo que Neron llamaba PAN Y CIRCO. UN CAMBIO TOTAL SERIA LA CONNVOCATORIA A UNA CONSTITUYENTE. Pero ademas es urgente un cambio de mentalidades dragonarias por un mundo nuevo que ya esta cambiando en especial en LA
PARA RESOLVER UN PROBLEMA SE PRECISA DE UNA MENTALIDAD DISTINTA A LA QUE LO CREO. Einstein.
Alvaro Casasola: (2009-06-19 11:32:31 horas)
Sr. Font:
Recomiendo que para ampliar este tema se examine la ley sobre estos menesteres que tiene la Republica Federativa de Brasil, es muy interesante, pues se controla muy bien la propaganda y es equitativa tanto con los partidos grandes y pequeños.
Pía Reyes: (2009-06-19 10:38:38 horas)
Totalmente de acuerdo. Las campañas deberían ser financiadas por el Estado. Aunque nos duela que nuestro dinero se gaste en eso, es mejor que estar ahora pagando favores a personajes de reconocida mala reputación.
No estoy de acuerdo, sin embargo, con que el Estado ejecute su propia obra. El Estado -al menos en Guatemala- es oneroso e ineficiente. Los costos son altísimos y los trabajos demoraban años. La empresa privada en cambio, responde a lineamientos de productividad y competitividad que deben ser aprovechados para que la ejecución sea eficiente. Lo que debe hacerse es regular adecuadamente los mecanismos de contratación, de fiscalización y de control, eliminar TODAS las excepciones, tener procesos ágiles y eficientes y hacer que se cumplan.
sergio licardie: (2009-06-19 10:18:32 horas)
Obama dicen que eliminó a los grandes financieros en su campaña y promovió un financiamientos que podemos llamar hormiga y que vinculó al pueblo americano con su campaña política y cambios no provocados por los grandes capitales sino por sus errores. Como estrategia le funcionó.
Si alguien quisiera correr el riesgo de librarse de las televisoras gratis, de los pagos a los ejércitos de propagandistas, de repartir camisetas y espejitos y convenciera con buenos argumentos que no sean dejar la sangre tirada en las calles. Tendríamos presente al líder que se quiere y a sus promesas para incumplir.
El dinero se va como el agua, pero el agua es riqueza y el hombre tiene muchas formas para controlarla. En formas semejantes debe de controlar el dinero y si es distributivo no debe desperdiciar ni actuar inmoralmente. Así como se lleva el agua a las casas y a los campos de cultivo el gobierno debe de administrar el dinero. Con cambios basados en esa filosofía podemos encontrar mejores oportunidades para nuestros semejantes.
La experiencia de Obama es interesante, en México se está teniendo la experiencia de que el organismo electoral pague todos los anuncios y controle los presupuestos, dentro de varios años veremos a todos los copiadores experimentando con este ejemplo.
Juan Ramon Lau Quan: (2009-06-19 09:49:52 horas)
Me sorprende esta nota en este medio! al fin alguien dijo algo bueno, definitivamente debe haber un cambio, pero debe de ser integral creando o reformando la ley de partidos políticos. La gente de este país nos deberíamos acostumbrar que cuando un personaje político hace compaña gastado lo que no tiene, éste desea al ganar recuperar lo gastado o devolver favor a la personas que lo financiaron, la idea es excelente! y que cuando nos enseñen espejitos sepamos que todo tiene un precio y ese es, un país puesto a disposición de la clase económicamente poderosa. GUATEMALA TIENE QUE CAMBIAR! y nosotros que representamos al pueblo debemos exigir cambios.
alfonso villacorta: (2009-06-19 09:49:04 horas)
No puede ver mas alla de las elecciones? En el electorerismo estan todos los problemas y soluciones del pais para usted?
No lee elPeriodico? Le recomiendo el articulo de Dina de ayer.
Es muy chapin ver muy puntualmente, como las viejitas que estan viendo pasar la procesion y ya estan pensando en la del proximo agno, que ojala que no llueva, que ojala vengamos mas temprano, que ojala estemos vivos. Dichosos los sencillos de intelecto y corazon por esa capacidad innata reduccionista.
Juan Ramon Lau Quan: (2009-06-19 09:28:49 horas)
Me sorprende esta nota en este medio! al fin alguien dijo algo bueno, definitivamente debe haber un cambio, pero debe de ser integral creando o reformando la ley de partidos políticos. La gente de este país nos deberíamos acostumbrar que cuando un personaje político hace compaña gastado lo que no tiene, éste desea al ganar recuperar lo gastado o devolver favor a la personas que lo financiaron, la idea es excelente! y que cuando nos enseñen espejitos sepamos que todo tiene un precio y ese es, un país puesto a disposición de la clase económicamente poderosa. GUATEMALA TIENE QUE CAMBIAR! y nosotros que representamos al pueblo debemos exigir cambios.
Guillermo Galindo: (2009-06-19 09:24:22 horas)
con todo respeto, que el estado pague a los políticos por la campaña es una estupidez, se supone que la "deuda electoral" fue creada en ese sentido. Por otro lado los "distinguidos" políticos guatemaltecos se las arreglarían para que el mayor porcentaje del presupuesto nacional vaya a esos fines, legal o ilegalmente, por eso lo que habría que hacer es crear un ente fiscalizador apolítico que presente a la ciudadanía las cuentas de los partidos, permanentemente no solo en época electoral, y poner límites REALES a las inversiones. Pero nunca que el estado pague a esos sinvergüenzas
Jorge Perez: (2009-06-19 08:15:12 horas)
Buen articulo Juan Luis, es necesario que el estado que somos todos los guatemaltecos, paguemos la campaña electoral, para evitar pagos a los financista, que se creen ser los dueños de guatemala. Y tambien para poder hacerlo es necesario reducir la cantidad innecesaria de partidos politico. Me apunto apoyar cualquier iniciativa de ley que nos beneficie a todos.
Carlos González: (2009-06-19 07:32:35 horas)
interesante punto, si nos ponemos a pensar que por ejemplo, la Baldetti se quedó calladita después de la visita de Radford al Congreso cuando sendos titulares de prensa informaban de la intención de la Diputada de aclarar "los trapos shucos" que había en RENAP, pensamos en la cantidad de millones que tuvo que pagar Radford para que se silenciara.
Aparte de la casita en el puerto, le aseguro que financiará chavitas, panfletos o anuncios de la Mano Peluda.
Mario Vargas: (2009-06-19 03:04:03 horas)
Estimado señor Font: coincido plenamente con los argumentos con que se inicia esta columna. No puedo coincidir, sin embargo, con que el estado (o sea, nosotros) financie campañas electorales. ¿A cuenta de qué? ¿No sería eso abrir el camino a nuevas formas de hacer malabares con nuestros dineros? ¿No devendría eso en lo que ahora tenemos con las ONGs y empresas que engordan con plata de los impuestos?
A mi parecer una mejor solución sería limitar el tiempo de radio y televisión destinado a campaña electoral (que, hay que decirlo como es, no brindan el publico planes o estrategias de gobierno sino solo cancioncitas estupidas) así como sancionar a los partidos políticos que usan nuestro patrimonio físico (postes, puentes) y natural (arboles, rocas) para promoverse electoralmente. No me parece bien que su propuesta sea que ahora el estado financie ese circo que contamina nuestro ambiente y contribuye a estupidizar a un pueblo.
A través de limitar el espacio en radio y televisión se daría verdadero acceso a quienes deseen participar pero que no tengan la plata para competir en ese marketing.
Por supuesto que entiendo que una propuesta que limite el uso de radio y televisión no vendrá de nadie vinculado a ese sector económico. Los medios de comunicación son, al final del día, los que verdaderamente engordan después de una batalla electoral.
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