Desde los tiempos más remotos, antes del cristianismo, los pueblos del hemisferio norte han celebrado la fiesta solsticial de verano con ritos a la purificación y la fecundidad.
Gabriela Lehnhoff
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Ilustración de Arthur Rackman basada en la obra de William Shakespeare “Sueño de una noche de verano” (1908).
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Luz y oscuridad
Eligia Hernández elPeriódico La masonería celebra los solsticios bajo el nombre de fiestas solsticiales. Dentro de su filosofía asocia estos fenómenos naturales desde diversas ópticas.
> Desde el punto de vista cósmico, porque representa un fenómeno astronómico.
> Desde lo místico, porque traza la realidad de un ideal.
> Desde lo simbólico, por su relación con el ser humano, porque busca la perfección de su espíritu.
> Dentro de la logia masónica, sus miembros celebran dos grandes fiestas anuales, llamadas fiestas de San Juan o de la Orden. Estas corresponden a los solsticios de verano e invierno y tienen una gran carga de simbolismo.
> Las fiestas solsticiales se celebran en junio y diciembre. La primera la dedican al reconocimiento y la segunda a la esperanza.
> Los solsticios representan el eterno contraste de la luz y la oscuridad, de la vida y la muerte, el renacer de la creación donde nada es destruido, sólo transformado.
> Para los masones, la naturaleza y los fenómenos naturales son parte de su acción diaria, fuente de estudio e inspiración.
> Para ellos los solsticios son llamados “la puerta de los cielos y de las estaciones”.
(Pietre Stones Review of Freemasonry, freemasons.com, planchaGM gran priorato de Hispania, www.masoneria.org.es, Wikipedia)
En las letras
El sueño de una noche de verano (A Midsummer Night’s Dream) es una comedia escrita por William Shakespeare alrededor de 1595 y considerada uno de los grandes clásicos de la literatura mundial.
> La obra teatral ha sido adaptada en numerosas ocasiones al cine y su influencia ha sido notable en la cultura anglosajona, con temas como los sueños y la realidad, el amor y la magia.
> La comedia relata la historia de dos parejas de enamorados que sufren y disfrutan por causa de su amor y de las argucias de sus enamorados.
> El trasfondo común se encuentra en las celebraciones de la boda entre el duque Teseo y la reina de las amazonas Hipólita, anteriormente enemigos en batalla, amantes a punto de casarse al comenzar la obra.
> Personajes mitológicos como el rey y la reina de las hadas, Oberón y Titania, o el duende Puck entremezclan sus propios destinos y el de dos parejas de enamorados: Hermia y Lisandro, Demetrio y Helena.
> La trama se desarrolla en tres actos, en los que la rivalidad entre Titania y Oberón trastorna los acontecimientos entre los enamorados mortales, pero también entre un humilde súbdito de Teseo y la propia Titania.
> Al final, los pesares y sufrimientos del amor se resuelven, quedando tan solo como el recuerdo del sueño de una noche de verano.
Fuente: Wikipedia
Cuentan que William Shakespeare dijo, a propósito de su obra “Sueño de una noche de verano”, que “cualquier cosa que sueñes en esta noche, vendrá a suceder”. Se refería al solsticio de verano, el día más largo del año en el hemisferio norte.
El 21 de junio, el Sol alcanza su máxima altura en el horizonte, sus rayos caen con menos inclinación, aumenta la temperatura y se reciben más horas de luz.
El término solsticio significa “Sol inmóvil”, ya que éste cambia muy poco su declinación de un día al otro y parece permanecer detenido en un lugar al norte o al sur del ecuador celeste.
Desde tiempos prehistóricos, el verano fue una época de alegría para las tribus aborígenes que vivían en las latitudes norte.
Ya que los pueblos primitivos eran de vocación agrícola, y la cosecha y el clima van de la mano, sus creencias giraban en torno a las estaciones. Así, en verano daban gracias por los cultivos, pedían por la fecundidad de sus tierras y sus mujeres, y se abandonaban a las celebraciones.
El solsticio era un día para una fiesta con la naturaleza, que consideraban cargada de gran poder y magia. Se creía que el Sol no volvería a su esplendor total, pues las jornadas se acortaban poco a poco después de esta fecha.
Para asegurar el renacimiento del Sol, a menudo se saltaba y bailaba alrededor del fuego, como protección de las influencias de los espíritus. Las hadas y otros personajes fantásticos poblaban los campos. Se creía que las plantas ese día tenían poderes milagrosos de curación y por eso había que cortarlas esa noche.
Las fogatas y demás ritos de fuego simbolizaban el poder del Sol e intentaban renovar su energía. Se organizaban procesiones con antorchas y se encendían fogatas en las calles, frente a las casas, en el campo, en las montañas y a orillas de los cuerpos de agua.
Los países germánicos hacían flotar linternas en los ríos para magnificar la luz en el área, una costumbre que se mantiene a la fecha. En Suecia se decoraba un árbol de verano en cada pueblo y todos bailaban a su alrededor, lo cual ocurre aún hoy.
Los celtas, en mayo, efectuaban un festival al dios Beleno (las celebraciones de Beltaine) y los druidas encendían hogueras y hacían pasar su ganado a través de las llamas para purificarlo y defenderlo contra las enfermedades.
Los griegos, por su parte, llamaban “puertas” a los solsticios, y según las creencias helénicas el de verano era la “puerta de los hombres”, mientras que el de invierno era la “puerta de los dioses”.
Ellos también celebraban la fecha encendiendo grandes hogueras para purificarse, y atribuían propiedades medicinales a las hierbas recogidas en aquellos días.
Estas celebraciones de origen pagano son particularmente importantes en el norte de Europa, en Dinamarca, Estonia, Finlandia, Letonia, Lituania, Noruega y Suecia, aunque también se encuentran en Irlanda, partes de Gran Bretaña, Francia, Italia, Malta, Portugal, España y Ucrania.
Además, en Canadá, Estados Unidos y Brasil también se celebra el solsticio. Para estos y otros países, el verano es un tiempo de festividades y celebración, con fogatas, bailes y festivales al aire libre.
Aunque la concentración de las fiestas populares alrededor del solsticio puede considerarse un resabio de los ritos de fertilidad pre cristianos, la religión judeocristiana se ha superpuesto en muchos países a los ritos de raíz pagana y reunido elementos tradicionales de raíz agraria con muestras de piedad religiosa, convirtiendo la fiesta en un rito de agradecimiento.
En muchos países, el día de “Midsummer” se celebra para la fecha cristiana del día de San Juan, el 24 de junio. Aunque el solsticio cae el 21 de junio, las iglesias católica, luterana y ortodoxa lo celebran para el cumpleaños de San Juan Bautista, quien nació, según el Evangelio, seis meses antes que Jesús.
Del Sol a Navidad
Debido a que la fiesta de San Juan Bautista se celebra seis meses antes del nacimiento de Cristo, la Iglesia cristiana primitiva se alió de tradiciones paganas para unir al solsticio de verano con el de invierno.
Así, a partir de que los días comienzan a alargarse, la espera del triunfo de la luz sobre las tinieblas se aúna con el nacimiento de Jesús. La Natividad adquiere, entonces, el mismo carácter simbólico de renacer de la esperanza.
Del mismo modo, la Noche de San Juan se basa en la festividad antigua de celebración del solsticio de verano y su rito principal consiste en encender una hoguera para dar más fuerza al Sol.
Actualmente, en muchos países de Europa se realizan hogueras en las calles y plazas. En España, por ejemplo, en la medianoche del 23 de junio se celebran rituales sanjuaneros de agua y fuego.
Multitudes se bañan en las playas mediterráneas para gozar de las virtudes mágicas que en ese momento posee el mar, bailando en torno a hogueras bajo la luna solsticial. La acción más espectacular es pisar una alfombra de brasas, como hacen los mozos de San Pedro Manrique, cargando una persona a la espalda, quizás el último resto de los ritos solares celtíberos.
Muchos son los rituales en la noche de San Juan, la víspera del 24 de junio, pero los más importantes giran en torno al ensalzamiento del fuego. Sea un rito pagano para dar fuerza al sol, o sea un día para celebrar a un santo y dar gracias, este es el festival del fuego por antonomasia.
Fuentes: The Economist, The New York Times, Año Internacional de la Astronomía, Wikipedia, MSN Encarta, gnosis.org, wildhunt.org, netglimpse.com, wikilearning.org, “Ritos del solsticio de verano y Festividad de San Juan Bautista” por Eusko Ikaskuntza, “Antropología de la religión” por Elisenda Ardévol, y “El solsticio de verano” por Demetrio E. Brisset.
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1 comentarios:
luis solares: (2009-06-21 08:31:54 horas)
Muy interesante articulo, pero me queda una inquietud: cómo puee celebrarse en brasil la fiesta del solsticio de veran siendo brasil un pais situado gran parte al sur de la línea ecuatorial?
1 comentarios: