La víctima es el ser humano que padece daño o lesión en su vida, integridad física, salud, honra, libertad, propiedad y derechos en general, por culpa de un perpetrador (delincuente o criminal).
elEditorial
La víctima es el ser humano que padece daño o lesión en su vida, integridad física, salud, honra, libertad, propiedad y derechos en general, por culpa de un perpetrador (delincuente o criminal).
En Guatemala, las víctimas no sólo soportan o padecen la humillación y la desgracia derivada de la comisión de un delito (victimización primaria), que conlleva distintos sufrimientos o dolores (físicos, psíquicos, emocionales y económicos, entre otros), sino que también sobre ellas pesan otras formas de victimización.
Una segunda forma de victimización es aquella que se deriva de las relaciones de la víctima del delito con las instituciones y autoridades estatales. Esta victimización es más negativa y humillante que la victimización imputable al delincuente, porque es el propio sistema de justicia oficial, a través de sus instituciones o autoridades, el que victimiza a quien se dirige a él pidiendo o clamando por justicia.
En este caso, las instituciones o autoridades estatales humillan a la víctima, menoscaban su respeto propio, extremo que desnaturaliza el concepto de Estado decente, es decir aquel Estado en el que se respeta la dignidad humana de los habitantes en su territorio.
Son conductas institucionales humillantes o deshumanizantes: indiferencia, irrespeto, menosprecio, irresponsabilidad, corrupción, negligencia, lenidad y compensación inequitativa. Otra forma de victimización es la descalificación y el rechazo social de las víctimas, que es la humillación de la víctima imputable a la sociedad. Se manifiesta cuando se desprecia o degrada a la víctima a base de desprestigiarla, desacreditarla, desautorizarla o incapacitarla.
En ese contexto, son comunes insinuaciones despreciativas como las siguientes: “de plano dio lugar a lo que le ocurrió”, “a saber en qué estaba metido”, “eso le pasa por andar chupando”, “lo más probable es que coqueteó más de la cuenta”, “para qué se mete a babosadas”, “se lo llevó la trampa por andar de fisgón”, “el que mal anda mal acaba”, etcétera.
Como podrá advertirse, estas conductas humillantes o deshumanizantes reflejan claras violaciones a los derechos humanos de las víctimas, que no derivan de la comisión del delito en sí, sino más bien de actitudes (acciones u omisiones) negativas adoptadas por autoridades, grupos sociales, medios de comunicación, partidos políticos y demás.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
Mensajes de contenido pornográfico
Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
4 comentarios:
Luis Alfredo Aragón D.: (2009-06-25 13:54:13 horas)
Es la maña de colom y de mucha gente que solapadamente lo defiende como si no se diera cuenta de las barbaridades cometidas y que la prensa idependiente da a conocer. Si no fuera por Uds. a saber cuanta no supieras. Y, aún así, a saber cuánto ocurre y no lo sabemos.
El posible golpe de estado en Honduras lo ha de estar provocando el corrupto presidente de ese país. Mal síntoma es no llevarse con la prensa, como ocurre con el bufón de Venezuela y el de ecuador.
alicia villavicencio: (2009-06-25 12:01:40 horas)
Excelente editorial. Es un tema que se menciona de paso en los diferentes casos criminales pero que viene a darle un adicional puntapié a la vícitima. Y eso, cuando se tiene la "suerte" de que se tome en serio la denuncia y haya una investigación...
Carlos Mendoza: (2009-06-25 08:35:52 horas)
Adicionalmente, si la victima se atreve a denunciar al victimario, tambien es objeto de intimidaciones para desistir del esfuerzo. Lo amenazan y de esta forma debilitan su voluntad. Generalmente los abogados defensores de los victimarios asumen ese papel en una especie de guerra psicologica.
Gladys Monterroso: (2009-06-25 07:02:17 horas)
Exelente editorial, soy una victima mas de un hecho delictivo ocurrido en horas de la mañana, ademas de las heridas fisicas y sicologicas hoy me enfrento a las interpretaciones antojadizas de mi caso, la burla y la incomprension de un sistema que cierra sus puertas a la victima, que hace publicos detalles de su cuerpo como color de genitales y otros, asimismo a la tergiversacion de los hechos, que si un video, que si me subi al vehiculo por mi voluntad, todo eso esta detallado en la declaracion ante juez competente que se llevo a cabo como prueba anticipada, lo que nadie menciona es que una mujer manejaba el vehiculo, y que ese video lo confisco la Fiscalia de la Mujer al dia siguiente del hecho. Pero asi es el sistema y todas las victimas vivimos lo mismo,mi solidaridad con todas, sea quien sea.
4 comentarios: