Su familia: Está en Guatemala, tenemos cuatro hijos, dos están acá, y dos en Estados Unidos. En su tiempo libre: Vamos a los centros comerciales, mis hijos se juntan con sus amigos, pasamos un tiempo en casa, y a mí me gusta jugar fútbol. ¿Los rojos o los cremas? Como buen diplomático, no he elegido un equipo de fútbol (se ríe). ¿Personaje guatemalteco que quisiera conocer? Me gustaría salir más al interior de país y conocer más de las autoridades locales, municipales y de comunidades. En un país como Guatemala, donde pese a los problemas, pobreza e inseguridad, hay gran cantidad de héroes.
El embajador de Estados Unidos en nuestro país, Stephen McFarland, se acomoda en su sillón mientras escucha las preguntas para esta entrevista, que trata de reflejar su personalidad fuera del ojo político, y dar a conocer al ser humano; ese que vivió su infancia y adolescencia en países latinoamericanos, y quien admite que Perú influyó grandemente en su formación. No es de sorprender entonces que se muestre como un embajador más cercano a la sociedad civil, que haya decidido aprender el k’iche’, y que entre sus platillos favoritos esté el kakick cobanero. Su hablar es pausado, tranquilo y con una excelente pronunciación del español. Esto fue lo que conversamos con él.
En agosto cumple un año en Guatemala fungiendo como embajador. ¿Cómo ha sido su experiencia? – Excelente. Hay un buen equipo en la embajada, y excelente relación entre EE.UU. y Guatemala. La experiencia ha sido positiva en tratar de apoyar y acompañar a la sociedad civil, al gobierno y a otras embajadas; en promover la reforma judicial, en apoyar las investigaciones que está haciendo la Cicig, y la renovación de su mandato. Las frustraciones creo que son que las compartimos todos, los trágicos sucesos en cuanto a la seguridad. Lo positivo es que estamos en un país que ha superado la época del conflicto interno, y que tiene disposición de diálogo entre el sector privado, la sociedad civil, el gobierno y los partidos de oposición, mucho más que en otros países.
De las buenas noticias, ¿hay alguna que haya captado su atención? – Sería la marcha que organizó la Iglesia Católica. Pude ver que hay una amplia participación dentro de la sociedad. Eso es positivo. Los intentos por tratar de proteger el medio ambiente también son positivos.
Haber estado en Irak Occidental, ¿cómo cambió su visión de la vida? – Me marcó como igualmente me marcó haber estado en los conflictos internos de Perú dos veces, y en El salvador. Eso lo motiva a uno a valorar la vida.
¿Qué país ha influido más en usted? –Perú, quizás por la época, porque fue en la edad del colegio, había pasado mucho en el ámbito político por ser dictadura, y por ser revolución militar con la reforma agraria, el giro a la izquierda y también mi etapa adolescente. Fue el sitio donde tuve mi primera enamorada, (se ríe). En los años 80, era encargado de los Derechos Humanos, y fue mi encuentro con el mundo campesino en Perú. Eso me impactó bastante también. En ese tiempo, viajé a Machu Pichu. Es impresionante. También hice unos peregrinajes de los indígenas, de los quechua-hablantes, de los altos de Cuzco, donde uno camina y llega a los 5 mil metros al borde un glaciar. Me impactó ver una cultura dentro de otra, asediada en ese entonces por la de Sendero Luminoso.
¿Ha viajado al interior deGuatemala? – No tanto como quisiera, pero he ido a l a Sierra de los Cuchumatanes y a Tikal.
¿Además del k’iche’, hay otro idioma que quisiera aprender? – El q´eqchi´ y el mam.
Al culminar su misión en el país, ¿hacia dónde se dirigirá? – No lo sé. Estará en manos del Presidente y de la secretaria de Estado.
¿Le gustaría quedarse más tiempo acá? – Bueno, ¿quién podría decirle que no a Guatemala? Normalmente, nos quedamos tres años en cada lugar, y hay que ver a dónde nos mandan. Estoy muy contento de estar en este país, con los colegas.
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2 comentarios:
Ana de Hilton: (2009-07-09 14:55:32 horas)
El señor embajador se nota que es una persona con una gran calidad humana, tuve la oportunidad de realizar junto a el una alfronbra para SS Juan Pablo II. Ojala que al terminar su periodo aqui se quede siempre trabajando en nuestra pais.
Maria Sauza: (2009-07-06 17:13:10 horas)
No solo es mango sino que muy agradable. Solo embajadores asi deberían mandarnos los yankees!
2 comentarios: