• elPeriodico
  • Deportivo
  • laTarjeta
  • Foto Blog
logo-elperiodico

Guatemala, domingo 05 de julio de 2009

  • Boletín
  • Especiales
  • Multimedia
  • Portada
  • País
  • Economía
  • Opinión
  • Deportes
  • elMundo
  • Cultura
  • Ciencia & Tecnología
  • Investigación
  • Suplementos
  • Obituario
  • Domingo
OpiniónCartaslaColumna
CulturaelAcordeón
Hi-TechCienciaSalud
GenT & MásSwitchEspacios
ObituarioFunerarias del día

Más en esta sección

  • El sindicalista y el líder estudiantil del diario militar
  • Tejidos y colores de Guatemala
  • Los cristianos de Egipto
  • elPeladero: Renunció de la UNE
  • Fettuccini con salsa Nut
  • Crepas rellenas de helado y fresas
  • Los 4 (atletas) fantásticos
  • Lo importante es ser útil, sentirse útil, opciones hay”
  • De Mixco a Guatemala
  • elPeladero: Pobre Pancho

Ranking

  • Más comentado
  • Más leído
  • Más enviado
  • Zelaya intenta regresar a Honduras
  • Llevo 32 horas sin dormir, ¿te opero?
  • Manuel Zelaya insiste en que hoy retorna a Honduras
  • La muerte del prostíbulo
  • Marchan contra el golpe de Estado en Honduras
  • El peladero
  • La muerte del prostíbulo
  • Demandan transparencia para elegir a Director de Defensa Pública
  • Economía y Justicia: ¿Dónde están los solucionadores de problemas mundiales?
  • Los linchamientos persisten en San Juan
  • El peladero
  • Honduras impide regreso de Manuel Zelaya a su país
  • La muerte del prostíbulo
  • La muerte del prostíbulo
  • Llevo 32 horas sin dormir, ¿te opero?
  • Zelaya intenta regresar a Honduras
  • Magistrados de salas de apelaciones unifican planilla de postulantes
  • Ríos caudalosos alcanzan niveles de alerta en el país
  • Manuel Zelaya insiste en que hoy retorna a Honduras
  • TEAM trae los primeros smartphones para redes WLAN
  • ¿Empleados hambrientos?
  • Natalia Jazz Quartet
  • Simposio arqueológico
  • La figura del mozo colono que se niega a desaparecer
  • Fonseca es clave
  • “Querido Líder” de Corea del Norte padecería de cáncer de páncreas
  • Cheney pudo haber violado la ley con plan secreto antiterrorista
  • (re)Elección de Torres
  • Cambiar el patrón de conducta
  • Torpe decisión

Domingo:

La muerte del prostíbulo

Una ley ha obligado a los dueños de clubes nocturnos a sacar las camas. No más relaciones carnales en los locales. La legislación pretende acabar con la trata de personas, pero deja sin techo a las trabajadoras del sexo. Los clientes asiduos y las sexoservidoras presencian con lágrimas en los ojos lo que podría ser el fin de los burdeles en Guatemala, no del oficio. 

Marta Sandoval

Fuente menor Fuente normal Fuente grande
Ampliar imágen EP Foto:  Cortesía de Alberto Rodríguez Un cuarto de un burdel. Con la nueva ley muchos locales han decidido sacar las camas y evitarse problemas.

Nuevos delitos

La ley establece penas también para los clientes que busquen a menores de edad o que compren pornografía infantil. También plantea la creación de la Secretaría Contra la Violencia Sexual, que dependerá de la Vicepresidencia y que debe resguardar un fondo de Q5 millones para indemnizar a las víctimas de trata. Asimismo contempla la violación sexual también en hombres, antes sólo era un delito en mujeres.

Pedro había apagado el motor y reclinado el asiento. Le quedaban al menos un par de horas de espera, el tiempo propicio para echar una siesta, así que se acomodó y aseguró las puertas. La amarilla luz de un farol del alumbrado público le pegaba directo en los ojos, tomó un suéter y se lo puso sobre la frente, quitó el apoyacabezas del copiloto y lo usó de almohada. No llevaba ni 15 minutos de descanso cuando escuchó unos golpecitos en la ventana, seguidos por unas risas ebrias y femeninas. Se destapó un ojo y alcanzó a ver al colombiano que había recogido en el hotel unas horas antes. “¿Revisaste las llantas hoy?”, le preguntó el hombre bajito, de lentes y cabello alborotado. Pedro contestó que sí, que estaban bien, “qué bueno porque vamos a llevar peso extra”, En seguida cuatro rubias en minifalda se acomodaron a apretones en el Toyota Corolla del año. Pedro pensó en los asientos de cuero, que crujían con cada movimiento, si se dañaban el dueño del carro iba a estallar en cólera. En el camino intentó explicarle al cliente que en el hotel no le dejarían entrar tan bien acompañado, pero el hombre no pudo responderle, tenía la boca ocupada en el pecho de la rubia. Arrancó, tratando de no distraerse del volante, de no lanzar miradas furtivas al asiento trasero, ni al de al lado, donde una morena se arreglaba el maquillaje. “Ya no podemos ocuparnos en el club”, le soltó una de las chicas. “Hay una nueva ley y quitaron las camas, por eso tenemos que salir…”, confesó. Pedro creyó ver en su rostro un dejo de preocupación, pero en seguida el colombiano le lanzó un piropo y ella volvió la mirada derrapando sonrisas.

Los dejó a eso de las 2 de la mañana en la puerta del hotel. Su trabajo, como taxista de noche, sólo le lleva a dos lugares: al aeropuerto y a los clubes nocturnos, los únicos sitios a los que los turistas quieren ir cuando cae la noche. Al volante ha visto de todo, su amplia experiencia le permite recomendar los mejores sitios a los que buscan sexo. Sabe donde están las más guapas, donde hay chicas “full plástico” como le llaman a las de senos y nalgas operadas y donde pueden deleitarse con un baile exótico sin pagar de más.

 Pero a partir de la nueva ley, aprobada en marzo pasado, los viajes son más cortos. Lleva al cliente al club, el tipo entra se toma un par de cervezas y observa el panorama, si encuentra la chica de sus sueños, negocia el precio y salen juntos. Pedro está al volante, repasando en la mente los hoteles cercanos, esos donde le permitan entrar por un rato.

“La Ley contra la violencia sexual, explotación y trata de personas”, promovida por la diputada Zury Ríos, establece una serie de normas para proteger a los menores que se exponen al sexo, a las chicas obligadas a prostituirse y que castiga a los clientes que buscan menores o compran pornografía infantil. Una medida para intentar frenar la trata de personas, que alcanza niveles alarmantes en Guatemala, de acuerdo al Ministerio Público. Pero tiene un artículo controversial, un artículo que ha motivado que los empresarios de clubes nocturnos saquen las camas. Es el 191, que literalmente dice: “La explotación de una persona mayor de edad, a través de la promoción, facilitación o favorecimiento de su prostitución, será sancionada con prisión de cinco a diez años, y con multa de Q50 mil a Q100 mil”.

“Esta ley es un paso fundamental en la lucha contra la trata”, explica Justo Solórzano de UNICEF, “con esto se está prohibiendo la existencia de los prostíbulos, porque la ley permite únicamente que una persona por sí misma pueda ejercer servicios sexuales, pero no a través de terceros”, agrega. Parece el fin del prostíbulo en Guatemala, una medida que preocupa a las trabajadoras que de un día a otro se han visto buscando hoteles de paso.

“Con eso pretendemos castigar a los proxenetas, esos que tanto daño le hacen a las mujeres”, cuenta Zury Ríos, pero las chicas de la Organización Mujeres en Superación (Omes) que aglutina a sexoservidoras, no se sienten protegidas, más bien todo lo contrario. Yanira es enfática al asegurar que las perjudica, les pone en una situación más vulnerable. “En los hoteles y las pensiones no tenemos seguridad, sólo hay que recordar al asesino en serie que mató a varias hace unos años”, dice Yanira, que está consternada y molesta porque no las tomaron en cuenta para redactar la ley. “Las trabajadoras del sexo siempre somos ignoradas por todos, nadie nos preguntó si nos afectaba, si nos perjudicaban”.

Desde hace un par de meses Pedro va y viene por las calles de la ciudad en plena madrugada. El cliente se baja en un club, investiga y cuando encuentra lo que busca sale con una mujer del brazo. Entonces el taxista les lleva a un hotel de paso y espera pacientemente a que salgan. Un viaje de vuelta a dejar a la chica y al cliente a donde se hospeda y a buscar a alguien más al que pueda recomendarle un sitio. Elite es siempre la primera opción de Pedro, el guardián de la puerta le entrega Q120 por cada cliente que lleva.

“La ley no es nada clara”, dice Giovanni Salazar, abogado de la Asociación de Clubes nocturnos y similares (Asoclub), “nunca menciona a los clubes nocturnos. Si su intención era prohibir que ejerzan en los clubes debía decir que está prohibido que haya sexoservidoras en clubes. Pero es oscura y ambigua y toda ley debe ser fácilmente comprensible por los afectados”. La legislación habla de castigar al que “facilita” la prostitución de otra persona, entonces el dueño de un club facilita al cliente hallar a una prostituta y por lo tanto debería ser castigado. De ahí que muchos locales hayan cerrado o clausurado los cuartos. Pero otros no lo han hecho, porque no entienden la ley de esa manera. El sitio donde trabaja Samanta por ejemplo. Una casa ubicada en la zona 7 donde los clientes visitan a las muchachas en sus cuartos. El dueño ha seguido trabajando igual que antes de la ley. Nada ha cambiado. Los hombres llegan eligen chica y entran al privado. A Samanta el “empresario” le cobra Q25 por cada vez que “se ocupa” y ella al cliente le pide entre Q75 y Q100.

Samanta es una sexoservidora orgullosa de serlo. Lleva diez años en el negocio y no piensa dejarlo. “Si yo hubiera querido hubiera sido congresista o abogada, pero elegí este empleo, que es como cualquier otro”, dice la chica de dientes enormes como de conejo y ojos risueños, que sabe de memoria un montón de leyes, que habla sin trabarse de tratados internacionales, firmados y ratificados por Guatemala y que conoce los términos legales como un letrado, no es difícil creerle que hubiera podido ser abogada. Tiene 28 años, empezó justo a los 18, por una casualidad del destino. Trabajaba como impulsadora y apenas conseguía el dinero para alimentar a su bebé. En una feria, mientras ella publicitaba un producto, encontró a una vieja amiga del colegio. Ella le contó que trabajaba en una casa y que se ganaba bien y que al principio era difícil pero luego se acostumbra y no pasa nada.

Se decidió a ir. La recibieron de inmediato, por su cara bonita y su juventud. Pero el primer día fue también el peor de su carrera. “El hombre me agarró como si fuera un animal”, recuerda y los ojos empiezan a empañarse, “me rasgó la vagina, no paraba de sangrar”. Después, poco a poco, fue entendiendo que las reglas las pone ella y que si un tipo se quiere pasar de listo o le hace daño sólo tiene que pegar un grito para que el guardia de seguridad llegue a sacarlo en calzoncillos. Eso, siempre y cuando esté en la casa o en un club. En el hotel no hay nadie que la salve.

El empleador de Samanta es un hombre bueno, asegura, que nunca les levanta la voz y jamás les ha regateado un centavo. “Mis compañeras viven en la casa, no pagan renta, ni luz, ni agua.
Entonces ¿quién explota a quién?”, se pregunta Samanta, una chica con suerte, porque muchas de sus colegas lo que reciben de sus proxenetas son golpes y gritos. Lety, otra trabajadora sexual, recuerda a unas amigas que pasaron retenidas a la fuerza en una casa, donde la dueña les pegaba y nunca les pagaba lo que correspondía. Eso sin contar las decenas de niñas o jovencitas que han llegado engañadas a los prostíbulos. “Hemos detectado muchísimos casos de adolescentes que son engañadas, les dicen que van a trabajar en modelaje y al final son llevadas a prostíbulos o para hacer pornografía. Y ahora contamos con una ley específica que nos ayuda a combatirlo”, explica Justo Solórzano de Unicef.

Rosario, una hondureña de 17 años, vino a Guatemala engañada, la trajo una señora que le prometió a sus padres que trabajaría como empleada doméstica y que muy pronto enviaría dinero para ayudar a la familia. La niña, de 14 años, vivió como esclava en un prostíbulo sin siquiera poder comunicarse con su madre. La rescató Casa Alianza después de tres años como sexoservidora a la fuerza. La ley intenta proteger a estas niñas o mujeres obligadas a prostituirse.

“Pero a otras nos perjudica”, se queja Samanta. “La única forma que se ha encontrado en otros países para evitar la trata y la explotación de las sexoservidoras es prohibir que se haga por terceros”, explica Solórzano. “En otros países ellas han creado sus propias empresas en donde se evitan el intermediario y por lo tanto tienen mayores beneficios económicos. Porque generalmente lo que recibe la sexoservidora es nada comparado con lo que el cliente paga. Al principio les va a perjudicar, pero a la larga es un beneficio para ellas también”, agrega.

A la calle

Es posible que el prostíbulo muera, pero lo que realmente es imposible es acabar con la “profesión más antigua del mundo”. Los negocios siguen, sólo cambian de forma. Raquel trabaja en un club, “uno de los caros”, dice, pero se niega a especificar cuál es. El dueño del local le dio el dinero para operarse los senos y por eso ella lo adora. “Me siento mucho más segura con estos”, dice mientras se aprieta los pechos con las dos manos; por el escote de su blusa asoman dos bultos redondos y exageradamente firmes. Esa fue una inversión porque con el nuevo “equipo” se cobra más. Y todo iba de maravilla, Raquel era feliz, pero llegó la ley y ella y sus senos nuevos terminaron buscando hoteles. “Yo recibo mucha gente importante, políticos, casados, famosos y no podemos andar por la calle buscando un hotel, alguien los puede ver. Antes les ofrecíamos a nuestros clientes privacidad y ahora no podemos”, se lamenta.
 Muchos de sus “habituales”, dejaron de llegar cuando el dueño cerró los cuartos. Al volver de un servicio Raquel entrega al administrador del club una parte de lo que ella cobró. “Es lo mismo pero más peligroso”, dice.

Las sexoservidoras de calle no se ven afectadas. Porque en teoría no hay nadie que esté facilitando su prostitución, lo hacen por su propia cuenta y riesgo. Aunque muchos desconocen que ellas también tienen proxenetas que las vigilan de lejos y al volver les piden el porcentaje.
“Es una contradicción que se prohíba que ejerzan en locales y en la calle no”, dice Salazar, “en los locales tienen tarjetas del Ministerio de Salud, los negocios tienen patentes de comercio y de sanidad. Son trabajadoras legales”, aclara el jurista que además acompaña al Asoclub en una demanda que han puesto a la Multisectorial (un grupo integrado por la PNC, Espectáculos Públicos y el Ministerio de Salud) por allanamientos ilegales. Los empresarios se quejan de que las inspecciones se realizan en la noche o en la madrugada, cuando la ley establece que un allanamiento sólo puede ser de 6:00 de la mañana a 6:00 de la tarde.

 “Los policías les roban a las muchachas, entran a sus cuartos y después se pierden cosas.
Además sacan a los clientes sin pagar y así todos pierden”, comenta el abogado.

Desde que inició la ley, a finales de marzo pasado, la PNC ha allanado 13 prostíbulos, y visitado 32, “desde la cantinita más gacha hasta el Elite”, dice Daniel Rivas, jefe del DINC. En esos operativos lograron rescatar a cuatro menores de edad y detener a 8 personas. Además, encontraron a 62 extranjeras que trabajaban de forma ilegal, la mayoría de ellas nicaragüenses.

“Ahora ya no se puede tener camas en los locales, entramos a revisar que no hayan y si hay algo anómalo los capturamos (a los proxenetas, prostitutas y al cliente). Antes de la ley también se capturaban, pero era una consignación anómala contra la ley, pero se valía, a los cuates (a los policías) les gustaba porque ponían multas. Pero ahora con la ley se puede trabajar mejor”, cuenta Rivas.

La ley también la resintieron los empresarios del látex, Eusebio González, de Pasmo, fabricante de condones Vive, dice que las ventas han bajado, “ha sido por sectores, hay muchos clubes nocturnos de donde teníamos pedidos habituales que ya no tenemos”, cuenta, “aunque es verdad que el comercio en general se ha visto afectado por la crisis”, sospecha.

Pedro teme que sus ingresos decaigan, en cada club le dan una comisión por llevar a un cliente.
El fin del prostíbulo también es el fin de sus “extras”. Pero eso todavía no pasa y su taxi va en busca del amor de mentiras casi todas las noches. La que Pedro nunca olvida, fue una noche de abril, calurosa y que pintaba aburrida. Hasta que un estadounidense treintañero se subió a su carro. Era alto, de ojos azules y vino a Guatemala a buscar el mejor sitio para hacer su despedida de soltero. Contrató el taxi toda la noche y fue de tour por los clubes más lujosos de la ciudad. No hablaba español y Pedro, gracias a su inglés pulido a través de programas de televisión, le servía de intérprete. No esperaba en el carro, como siempre, sino que se llenaba los ojos con los bailes de las chicas. Salieron a las 9:45 y regresaron casi a las cuatro de la mañana, hartos de alcohol.

Primero fueron a Elite, el extranjero pagó US$60 por el cover de los dos. Dentro “all you can drink”. Pedro recuerda que un servicio sexual costaba US$300, pero el turista no encontró lo que buscaba así que después de un par de whiskys le pidió a Pedro que lo llevara a otro sitio. “I want something exotic”, le sugirió al taxista. En el camino el joven le contó que era el gerente regional de una transnacional y que pensaba volver en dos meses con sus amigos a darse una noche desenfrenada para despedirse de la soltería y entregarse a una sola mujer. Fueron a Platinium, Q600 por sexo, pero allí tampoco estaba la chica que soñó y después de unos tragos partieron. Para ese entonces Pedro ya arrancó con dificultad y fue sorteando los obstáculos del camino con una borrachera incipiente. Pasaron a Mediterráneo, Le Club, todos con precios similares y mujeres hermosas, en cada uno se detenían a mirar y a beber. Pedro intentó decirle que no podía beber más, que estaba trabajando. Pero el estadounidense insistió en que no quería beber solo.

Terminaron en Zeus, zona 9, Pedro ya no recuerda muy bien cómo logró llegar allí, su conducto sanguíneo era más bien un canal etílico. Dice que en Zeus las mujeres eran impresionantes, las más bellas del mundo –hay que recordar que ambos estaban borrachos– y una morena, altísima y de pechos grandes los dejó deslumbrados a los dos. Pedro se sorprendió al ver como el turista desenfundaba US$823 para poder llevársela al hotel el resto de la noche. Ese fue un día agitado.
Imprimir
Enviar nota
Corregir
Facebook
Twitter
Untitled Document
Paga Q725 por blanqueamiento y limpieza para tus dientes en Dental Familiar
Q.725
50%

Descuento

Q.1450

Valor

Agregar comentario:

captcha

Reglas para comentar en el foro

Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.

Se prohíben mensajes que contengan:

  • Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
  • Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
  • Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
  • Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
  • Mensajes de contenido pornográfico
  • Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor

Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.


Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.

4 comentarios:

  1. que te importa: (2011-01-27 23:49:36 horas)
    nunca van a poder cerrar los clubes entre mas proibidos sean mas caros van a ser y mas vamos a ganar como la droga es proibida por eso mucha gente se hace rica con esto y lo mismo va a pasar con los clubes no sean pendejos
  2. Rudy Rivera: (2009-11-13 16:16:45 horas)
    Quiero darle las gracias al Congresista que impulso esta ley. Es una de las formas para combatir la prostitucion en Guatemala. Pero quiero agregar, que necesitan hacerce al gunos cambios como; tamabien castigar a las personas que tienen clubs y que tienen a mujeres para que se las lleven a prostituir a los hoteles. Pero por lo menos ya se empezo por hacer algo y de eso yo estoy de acuerdo. Atentamente su servidor Rudy.
  3. Giovanni Prado: (2009-07-07 16:59:33 horas)
    Derrapando sonrisas? Seria bueno que antes de utilizar una palabra en un articulo de circulación masiva se sepa cual es el significado de la misma. Los periodistas son los guardianes del buen uso del idioma ya que actualmente los diarios son casi la única lectura diaria de mucha gente. Diccionario de la lengua española © 2005 Espasa-Calpe: derrapar 1. intr. Patinar un vehículo desviándose lateralmente de su dirección: "el coche derrapó en una curva cerrada."
  4. Emilio Garcia : (2009-07-05 21:12:01 horas)
    Pues yo ni enterado estaba de esta ley inclusive hace poco visite uno de estos lugares y lo vi todo normal.
subirSUBIR
  • Contacto
  • Aviso Legal
  • Ayuda
  • Nuestra Redacción

ElPeriódico de Guatemala
15 avenida 24-51 zona 13, Guatemala, Guatemala PBX: (502) 2427-2300
Suscripciones: (502) 2427-2323 / 1-801-00-GUATE / suscripciones@elperiodico.com.gt

Marca Registrada © Aldea Global, S.A. (elPeriódico)

campsite