La insensatez y el populismo generan la idea de crear normas ad hoc para intereses particulares.
Marta Altolaguirre
Las crisis recientes en varios países del continente han motivado la discusión y el análisis político sobre la pertinencia y actualidad de la normativa constitucional y legal que enmarca la organización y el funcionamiento del Estado.
El reconocido jurista Eduardo Palomo Escobar en la publicación Teoría y Reforma Constitucional dice: “Los tratadistas expresan que la Constitución es la ley fundamental primaria para todo el país, porque (…) institucionaliza la existencia del Estado y legitima el ejercicio del poder público; porque sin ella el Estado degenera en un hecho o realidad social que se sustenta en la fuerza; porque sin ella el Gobierno pierde su justificación, las leyes su legitimidad y los derechos de los ciudadanos su garantía…” .
Resulta preocupante que hoy se hable de la Constitución Política como una “camisa de fuerza” que debe desatarse, sin un razonamiento responsable de las consecuencias de soltar sus mangas y dejar el ejercicio de un poder político sin límites, o de los “candados” que deben romperse. O que en otro ataque al Estado de Derecho se afirme que en el mundo hay pobres porque son los ricos los que hacen las leyes.
La insensatez y el populismo de semejantes aseveraciones tienen por objeto la implementación de normas ad hoc a los intereses de gobernantes engolosados con el poder y evidencian su incomodidad al sometimiento del orden legal.
Esas opiniones lejos de dirigirse a buscar el perfeccionamiento del sistema democrático, republicano y representativo y la delegación para el ejercicio del poder en tres organismos del Estado independientes, favorecen la concentración de poder. Cabe recordar que si bien es cierto que la legitimidad de los presidentes parte de la preferencia electoral que les favoreció esta sólo se mantiene en el tiempo cuando sus funciones se ejercen dentro del marco legal.
En esa línea de pensamiento, es razonable plantear la revisión de los textos constitucionales si van destinados a fortalecer la institucionalidad e impulsar reformas adaptadas a nuevas realidades nacionales e internacionales, particularmente cuando el contenido es tan extenso como sucede con las constituciones desarrolladas, pero preocupa la corriente que busca romper con la sabiduría de principios reconocidos a lo largo de la historia que han probado ser la mejor garantía para el ejercicio de las libertades y derechos ciudadanos.
Evidentemente el virus de la reelección presidencial se extiende por América Latina y en los últimos años hemos visto cómo se deforma el marco legal a través de la manipulación del pueblo para neutralizar los límites al poder y descalificar el principio de la alternabilidad para su ejercicio.
Hoy se evidencia con mayor fuerza cómo la embestida populista alimentada con los recursos del petróleo rompe internacionalmente con la costumbre y el respeto entre naciones y cómo se expande en base a concesiones indignas a nuestras naciones.
Internamente se desvirtúa la igualdad básica de los seres humanos al instrumentalizar la falta de oportunidad de las grandes mayorías como plataforma de supeditación a una asistencia temporal, oportunista y electorera.
El Estado tiene responsabilidades, que por cierto están claras en nuestra Constitución, pero también tiene reglas que sientan las bases de nuestro sistema y que deben acatarse. La ruptura con el constitucionalismo parece estar cobrando fuerza y nuestro país ya muestra alguna contaminación de esa pandemia con resultados más letales que el A H1N1.
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4 comentarios:
sergio licardie V.: (2009-07-07 14:33:19 horas)
Tan interesante articulo y a esta hora no hay opiniones, realmente esta muy teórico y con las consabidas referencias al magíster dixie para establecer las limitaciones que una ley nos impone. Si para planear el desarrollo social pensamos en todos los muros que el grupo que diseño la constitución dejo implantados no avanzamos. Para la tecnología moderna y sus avances, los criterios constitucionales son obsoletos. Para el avance de la economía de mercado las leyes son muros y los interesados tienen que saltarlos para lograr sus objetivos, recurren a que los políticos, que autorizan pasar bajo de agua legal, se hagan de la vista gorda. Para el que quiere convertirse en dictador quiere adecuar la ley a sus intereses si quiere dar la falsa imagen de democracia. TAMBIEN EL QUE QUIERE APORTAR SOLUCIONES DEBE BUSCAR LOS VERICUETOS Y VEREDAS POR DONDE PASEN SUS OBJETIVOS. Las constituciones son validas para miles de cosas pero también impiden muchas. Cada gobierno, cada país, tiene sus limitaciones y lo importante es que existan soluciones para resolver las necesidades sociales. En un país de 30% de analfabetos, de lectores que no leen, que leen y no entienden. Las soluciones no son de constitución, son de analizar las rutas del desarrollo, las oportunidades que las gentes tienen y proveer de oportunidades. Los cambios a la constitución vendrán después cuando la realidad los imponga.
Guillermo Morales: (2009-07-07 11:00:40 horas)
Si todos los presidentes del mundo democratico hacen un juramento antes de asumir en su cargo, que respetaran y haran cumplir la constitución, ¿porque cuando ya estan en el podere quieren cambiarla?. Si hacen este juramento, esto basta para impedirles cualquier tipo de consulta para reformar la carta magna.
JOSUE AUGUSTO PEREZ FIGUEROA: (2009-07-07 08:58:14 horas)
LA CONSTITUCION NO ES UNA LEY FUNDAMENTAL.
LA CONSTITUCION POLITICA DE LA REPUBLICA DE GUATEMALA es eso: UN PACTO POLITICO, donde aceptamos ciertos dogmas, NO SILOGISMOS JURIDICOS.
Es un pacto entre diversas fuerzas politicas, no juridicas, A mi juicio es un error decir que la CONSTITUCION ES UNA LEY FUNDAMENTAL. No es una ley fundamental: ES UN ACUERDO POLITICO QUE FUNDAMENTA LA LEGISLACION INTERNA.
Los pactos politicos tienen la particularidad de que fundamentan las practicas politicas de diversos grupos que difieren en aspectos economicos, juridicos, educativos y en general en la COSMO VISION de la vida.
Los acuerdos o pactos politicos defieren sustancialmente de las leyes juridicas en que estas se basan en silogismos en tanto la CONSTITUCION es un pacto de no agresion entre grupos e instituciones politicas.
La Sociedad, para los fines de la vida, se organiza en INSTITUCIONES POLITICAS mediante practicas por todos aceptadas. Esas "practicas" no tienen fundamento juridico sino que gozan de una aceptacion toral. Una costumbre institucionalizada, un dogma que no admite discusiones. En tanto la ley si admite discusiones argumentaciones y contraargumentaciones. Se litiga con base en la ley. En aspectos politicos se enfrentan INTERESES y se pactan la vigencia de determinados INTERESES que debe subordinarse a la LEGISLACION ORDINARIA.
La CONSTITUCION ES DOGMATICA. Se ES o NO SE ES.
De ello deviene que la CONSTITUCION puede ser cambiada por la fuerza de las armas o por la imposicion del mas fuerte.
Todo ESTADO ES CONSTITUCION porque representa el PODER QUE LO INSTITUYE y no la decision de un JUEZ.
NUEVA GUATEMALA DE LA ASUNCION
Tono Fuentes: (2009-07-07 07:52:50 horas)
Mas letal ha sido el sistema neocolonialista que ha imperado en estos paises, llevandolos al estancamiento, economico, cultural y hasta deportivo. Como concretamente es el caso de Guatemala, un pais que presenta las mas altos niveles de desigualdad economica y social en el continente. Y ahora en una nueva celada, las clases dominantes quieren imponer Proreforma, un sistema que a baboseado a muchos para que firmen, pero en el fondo esta el veneno, es un marco legal para seguir con la hegemonia de los neoliberales. Como ya se dieron cuenta que aqui no pueden dar golpes de estado, pues ahora se la llevan de legalistas y crean ese esperpento.
Muchos argumentan que para atacarlo hay que hacer un sesudo y erudito estudio de este alien, pero siendo practico se deduce que viniendo las ideas contenidas en Proreforma de las clases mas conservadoras, nada bueno pueden esperar de el, las clases populares. Asi de sencillo.
4 comentarios: