Los partidos políticos, los y las diputadas que responden a los lineamientos de sus jefes de bancada, están en su derecho de realizar las interpelaciones que les dé la gana, de fiscalizar a los ministros y exigirles las aclaraciones que necesiten en relación a las ejecutorias al frente de las instituciones del Estado, sin embargo no hay derecho de maniobrar políticamente y hacer caso omiso de leyes que pueden contribuir a frenar la impunidad o contribuir con aspectos de seguridad ciudadano, que son indispensables para avanzar y llevar a los hogares guatemaltecos un mínimo de tranquilidad.
Entendemos los intereses políticos que están en juego, pero no compartimos que se sacrifique al país con tal de llevar agua a su molino, dejando por un lado la discusión de leyes como las reformas al Código Penal que tiene relación con la corrupción y las diversas leyes que en materia de seguridad deben aprobarse sin tardanza. Entendemos que los diputados del Patriota y del FRG no quieran saber nada de la prórroga del mandato de la Comisión Internacional contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), de la que regula el funcionamiento de las Empresas Privadas de Seguridad o la de Búsqueda de Personas Desaparecidas, que les afecta directamente, pero no entendemos el comportamiento de otras bancadas que deberían impulsarlas, sin estar buscando tajadas que les beneficien.
Los diputados han convertido el Congreso en un mercado y no en un foro político que discute lo más importante para el país, pues entre otras cosas no se quiere reformar la Ley de Amparo de la cual hacen uso y abusos los abogados que defienden todo tipo de mafias y criminales, como tampoco se quiere discutir las reformas a la Ley de Carrera Judicial, las reformas a la Ley Orgánica del Ministerio Público para fortalecer el sistema disciplinario, ni lo relativo al Marco Normativo de la Policía Nacional Civil ni mucho menos reformar la Ley contra la Delincuencia Organizada. Unos no lo quieren por temor, otros por conveniencia propia y otros para condicionar al Gobierno tal como lo dijo el diputado Leonardo Camey, de uno de los bloques de disidentes de otros partidos que “están dispuestos a colaborar para que pasen temas prioritarios de seguridad, pero que la bancada oficial se comprometa a no incluir los temas fiscales y de financiamiento”. Lo anterior deja claro a qué sector está respondiendo, qué intereses defiende y con tal de lograrlo, no le importa que el país se siga hundiendo. ¿Es la agenda de los diputados o es la agenda de los militares, del crimen organizado o de quienes se niegan a pagar más impuestos?
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
Mensajes de contenido pornográfico
Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
1 comentarios:
pedro lopes: (2009-07-14 14:22:47 horas)
"PORQUE SIEMPRE METE A LOS CHAFAROTES SI EL MADAMAS ES UN GOBIERNO DE IZQUIERDA Y SUS SUBORDINADOS LA MAYORÍA TAMBIÉN"esto no es mas ni menos el comprometimiento de ellos hacia el país lo que juraron en campaña y responde a lineamientos de la cúpula mas alta o no lo que pasa es que usted quiere limpiarle la cara a los zurdos y son mas largos que la oligarquía.
1 comentarios: