El vicepresidente Rafael Espada resalta su temor a ser tildado de loco al proponer la construcción de un metro como el que vio en República Dominicana. Un tren subterráneo requiere de estaciones de abordaje y descenso, parqueo para 2 mil o 3 mil autos en diferentes puntos (ya que va de un punto distante a otro) y no se detiene en todas las esquinas o cada trecho. La pobreza de nuestro municipio ha impedido el desarrollo del Transmetro, que solucionó el problema de transporte de una fracción de la población. El costo de la electricidad en Guatemala es de los más caros del mundo y el derecho de paso resultaría tan caro o más que el proyecto en sí. Conviene analizar a fondo los hechos antes de crear la ilusión de una solución inviable.
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