La competitividad es toda una cultura que debe permear a la sociedad.
Francisco Roberto Gutiérrez Martínez
El día jueves 16 de julio se instalaron las primeras “mesas de competitividad” en el interior del país, una en el municipio de San Francisco Zapotitlán, para atender su territorio, y la otra en Mazatenango para atender todo el departamento de Suchitepéquez. Para la juramentación de sus integrantes que son el Gobernador Departamental, representantes de las municipalidades, de los grupos gestores, y de otras instancias, estuvieron presentes el ministro de Economía, Rubén Morales Monroy, el vicecanciller Lars Pira, el representante del Programa Nacional de Competitividad, Juan Carlos Paiz Mendoza, las autoridades locales e invitados especiales.
Las mesas de competitividad serán las instancias locales encargadas de promover la ejecución de proyectos que promuevan la competitividad local, a partir de agendas específicas que les facilitarán los grupos gestores y otras entidades conocedoras de la temática. Una vez priorizadas las acciones de competitividad a implementar, las mesas las gestionarán ante los consejos de desarrollo, ante los ministerios de línea del Gobierno, y ante las entidades que corresponda, que pueden ser universidades, centros de investigación, entidades privadas o estatales, según el tipo de proyecto a implementar; entre los cuales puede haber de infraestructura, de tecnología, de capacitación, de innovaciones, e incluso de educación y salud. Como sabemos, la competitividad es la capacidad con que cuenta una organización pública o privada, o un territorio, para mantener sistemáticamente ventajas comparativas que le permitan alcanzar o mejorar una determinada posición en el entorno socioeconómico. Es la estrategia, ante la apertura de mercados, que se fundamenta en la lógica de pasar de una actitud proteccionista a una proactiva. La competitividad es toda una cultura que debe permear a la sociedad para que esta potencie sus posibilidades para lograr inversiones generadoras de empleo, mediante la promoción de su economía, lo que debe redundar en mayores ingresos a las familias, dando así respuesta a las ingentes y crecientes necesidades económicas. La competitividad es, en síntesis, un mecanismo para valorar un territorio; en este caso, los municipios y el departamento.
Estas primeras mesas de competitividad fueron promovidas por la Red Nacional de Grupos Gestores, con el apoyo del Programa Nacional de Competitividad (Pronacom). Y de acuerdo a la experiencia que se derive, se estarán instalando mesas en los principales municipios de los departamentos de San Marcos, Quetzaltenango, Totonicapán, Retalhuleu y Sololá, la región VI del país que ha sido, históricamente, una de las más pobres por la falta de inversiones que promuevan su economía de manera consistente y ecuánime. Es por ello que la Red Nacional de Grupos Gestores ha identificado esta región como la primera del país en que se instalará esta modalidad para promover su desarrollo.
Las mesas de competitividad fortalecerán las estructuras del Estado, gestando y proponiendo propuestas pertinentes y viables, y apoyando en la gestión de las mismas a las municipalidades, a los consejos de desarrollo y al Programa Nacional de Competitividad.
El esfuerzo busca, como resultado final, homogenizar las condiciones de los territorios del interior del país en relación a la metrópoli capitalina, de tal cuenta que las inversiones generadoras de oportunidad de empleos o autoempleos lleguen a todos los territorios en igualdad de condiciones, y con ello, reducir la necesidad de tener que emigrar de su lugar de origen por “falta de oportunidades”. Son, en definitiva, un instrumento para la procura de un mejor nivel de vida para las comunidades del interior del país.
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