El discurso oficial de la sociedad tiene una idea preformada de las maras. Sintetizando: grupos de jóvenes delincuentes, violentos, de áreas marginales y con pocas posibilidades de reinserción social. Si proseguimos más en esa perspectiva, fácilmente puede llegarse a la idea que buena parte de los males de Guatemala tiene que ver con ellas. Dicho de otro modo: el país sería muy distinto sin las maras. De allí al llamado a la limpieza social, un paso. Muchos, incluso, lo proponen abiertamente.
Pero queda en pie la pregunta: ¿por qué hay maras? Es ese un problema muy complejo, quizá la expresión más patéticamente evidente de los países latinoamericanos. Las pandillas violentas no son sino la muestra en pequeño de cómo funcionan en grande nuestras sociedades, evidencia de nuestras historias, de nuestras ancestrales y estructurales asimetrías.
La violencia engendra violencia, suele decirse; es decir: se repite en forma activa lo que se sufrió pasivamente. Un joven que se integra a una mara, que viene de barrios marginales –tristemente llamados “zonas rojas”–, despliega monstruosas actitudes violentas pues lleva tras de sí otras monstruosas historias de exclusión, de humillación. Podría decirse que no todos los y las jóvenes de estas colonias populares se integran a las maras. Lo cual es cierto. Y felizmente es cierto, si no, más allá de los varios miles de jóvenes mareros que hoy día existen, podría pensarse que toda la juventud de extracción humilde podría formar parte de una clica, con lo que estaríamos en una virtual guerra de adultos contra jóvenes problemáticos. Y no es ese el caso.
Si nos quedamos con la idea (o prejuicio) que cada joven de áreas pobres es un potencial delincuente, sólo estaríamos criminalizando la pobreza. En esa lógica, un joven termina convirtiéndose en marero por una cuestión de decisión, de mala voluntad, de conducta “desviada”… Si quisiera ser un “ciudadano de bien” y trabajar honestamente, sólo sería decidirse, y listo.
Pero eso es una explicación demasiado simplista. La realidad es otra. Las maras son una expresión trágica de la exclusión histórica de los siempre excluidos. Matar mareros no arregla nada. Sin justificarlos, el “problema de base” no son esos jóvenes asociales sin mayores expectativas de futuro: el problema es “la base misma” que genera su exclusión. ¿Cómo no esperar que salgan maras de barriadas eternamente excluidas, donde la vida es pura sobrevivencia, sin proyecto de futuro, herederas de injusticias crónicas?
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8 comentarios:
Felipe Velasquez S.: (2009-08-14 08:29:51 horas)
Esta es una realidad que no solo está viviendo Guatemala, sino que se extiende a todo el Continente. Pero creo que hay algo más de fondo que nadie aborda, y son quienes explotan a estos jóvees al convertirlos en adictos a las drogas sintéticas. Para combatir al mal, no es iniciar una cacería de brujas contra los muchachos, sino dar con quienes lo orginan y alicarles todo el peso de la ley. Este mal a mi criterio, más parece un proyecto de control de masas, porque la mortandad de nuestra juventud en edad de desarrollo es alarmante. Para dar con la pista que tal si nos remontamos a la época en que armaron a los contras en Nicaragua con recursos de la venta de drogas entre los geetos y las comunidades latinas en California; Oliver Norton creo se lama el General responsable, quien cumplió dos propositos: Acabar con los jóvenes latinos, y armar a los contras para desestabliazar el gobierno nicaraguence. Y quedó libre de toda culpa!
juan fratti: (2009-08-12 17:40:18 horas)
El hombre es la medida de todas las cosas......Protagoras. Siempre en las columnas de opinion, hay alguien que sale con el ejemplo personal...diciendo, no yo soy pobre, yo trabaje duro...etc....como queriendo demostrar que "yo" soy la medida de todas las cosas....No Sres, no es asi, lo que funciono en mi caso, puede ser LA EXCEPCION QUE CONFIRMA LA REGLA...MIS SINCERAS FELICITACIONES AL SR. MARCELO COLUSSIN...demuestra que el pais, TODAVIA ES SALVABLE...mientras nos puedan regir gentes con VERDADERO SENTIDO HUMANISTICO.....mientras tengamos la capacidad de perdonar, y de ser compasivos, no todo estara perdido.
mauricio lopez: (2009-08-12 12:47:17 horas)
el marero es marero porque quiere serlo, no es por culpa de la pobreza, yo he sido pobre toda mi vida y no por eso ando extorsionando gente para mantenerme, gano un poquito mas del salario minimo y no por eso voy a salir a pedirle al de la tienda de la esquina y si no me da lo mato, no, yo invito al señor colussin a venga a Villa Nueva poner un puesto de vender tomates o bananos por humilde que sea su negocio llegaran esos malditos a cobrarle la extorsion. hay que condenarlos a muerte con el debido proceso para eso hay pensa de muerte contemplada en la constitucion.saludos
alicia villavicencio: (2009-08-12 12:25:15 horas)
Y ahora no sólo es la exclusión sino la inclusión en el comercio de las drogas.
Dice mucho de verdad esta columna y valdría la pena que si algún "amigo" del gobernante o de su esposa lo leyera,se lo comentara. Porque otra de las razones de que estos jóves no lleguen a ser útiles a sí mismos y a la sociedad es que van a crecer sin el esfuerzo del trabajo porque ahora reciben ayuda del gobierno sin que se les estimule a ser productivos y se desarrollen como seres humanos, cuya mano de obra sería valiosísima para el país; no digamos lo orgullosos que llegarían a sentirse y la felicidad que alcanzarían al realizar sus sueños.
Orlando Alvarado: (2009-08-12 11:57:47 horas)
Solo queria felicitar al Sr Eric Martinez, por sus comentarios tan acertados, y estoy de acuero en su conclusion:
"Hace falta condenas mas duras, hasta la pena de muerte, para disuadir a los jovenes a ser mareros", si los gobiernos tuvieran los pantalones para implementar estas soluciones....
jorge hernandez: (2009-08-12 09:41:42 horas)
A falta de estructura social, la sociedad pudiente guatemalteca busca solventar la oleada de violencia con mas violencia, es la unica forma que les sale economica y viable. El plomo les sale mas barato que la creacion de una infraestructura mas humana y social, y es por lo mismo que se oponen a un cambio social, ya que asi como esta estructurada la sociedad guatemalteca ellos siempre ganan. La ignorancia en que se mantiene a el pueblo guatemalteco le conviene a el pudiente guatemalteco, ya que asi el puebolo no reclama si no se conforma. El tuerto es rey en el pais del ciego, pero como Jesus dijo: conoceras la verdad y la verdad te hara libre!
€ric martinez: (2009-08-12 07:29:50 horas)
Para empezar el problema de las maras es gracias al ex-presidente Arzu que permitio que cualquier centroamericano pudiera entrar sin restricciones al pais, en esos años los pandilleros de El Salvador y Honduras estaban siendo cazados por sus gobiernos a raiz de las deportaciones masivas de delincuentes ordenadas por Clinton en los 90's, luego vieron una gran oportunidad de crecimiento en un pais que acababa de firmar un tratado de paz y contaba con un ejercito medio desmantelado y una PNC remendada con oficiales corruptos.
Creanme el guatemalteco es trabajador y honrado pero las nuevas generaciones de mediados de la decada pasa a la fecha han copiado el estilo de vida de violencia, desprecio a la vida y al trabajo facil del pandillerismo, el marero no puede ser rehabilitado, prefiere ganar bien a cualqier costo a hacerlo por un salario decente y digno.
Hace falta condenas mas duras, hasta la pena de muerte, para disuadir a los jovenes a ser mareros
Alejandra Casas Rios: (2009-08-12 03:08:26 horas)
La historia de las maras viene definitivamente de la exclusion. Pero estas se potencializaron en EEUU. EN los setentas y ochentas debido al conflicto interno en Centroamerica, miles de jovenes se fueron a EEUU. Fueron excluidos por otros otros grupos como mexicanos, afro-americanos, asiaticos, etc.. que no los querian en sus barrios. Este grupo de jovenes, que venian con cicatrices de la guerras internas, se unieron y formaron maras para protegerse y defenderse de de otros grupos que los amenazaban. En los ochentas y noventas, cuando empezaron las olas de deportaciones a Centroamerica, estos jovenes no encontraron espacio en sus propios paises y traian todas las mañas que aprendieron en EEUU, mas la posibilidad de desarrollar la mara, debido a la falta de Estado de dercho en C.A. Estando en Centroamerica, pudieron enriqueserse y hacerse mas fuertes debido a la venta de drogas, extorsiones y asesinatos a sueldos. La solucion es la misma que para otros males: Implementacion del Estado de Derecho e inversion en educacion. He leido en varios articulos y reportajes que el marero en general, se inicia entre la edad de 10-14 años y que para los 22-25 años ya estan muertos, en la carcel o tratando de re-hacer la vida. Osea que si se logra que los niños y jovenes vayan a alas escuelas y se ocupen todo el dia, las probabilidades de convertirse mareros decrecen. Casi nadie se convierte marero a los 40 años.
Porfavor vean en you tube los documentales de Discovery Channel, CNN, etc.. sobre los mareros. Muy interesantes.
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