...tendríamos que poner a media población tras las rejas.
Carol Zardetto
Hace algún tiempo, el Ministerio Público investigó a una banda de extorsionistas. Lo más asombroso fue la cantidad de personas que estaban vinculadas: cerca de 300 personas, entre ellos taxistas, chicleros y vecinos. En un reciente asalto a varios vehículos estacionados dentro de una colonia con seguridad privada, resultaron involucrados los propios guardias que, sin ningún empacho, colaboraron en permitir la entrada de los criminales y protegerlos mientras perpetraban el delito. Pareciera ser que existen muchos guatemaltecos con vocación por el delito y que, puestos frente a la oportunidad, no dudan en dañar a sus congéneres sin importar cuán grave sea el daño causado. La indiferencia frente al otro pareciera ser un claro signo de patología social entre nosotros.
Muchos podrían decir que se trata de un rasgo humano generalizado y que, si tuviéramos un aparato de seguridad estatal más férreo, la situación cambiaría. Por supuesto, el factor de la impunidad abona el terreno para que florezca la delincuencia ya que prácticamente no existe consecuencia para el delito. En un régimen de terror como el de Ubico, se logró mantener bajo control el ímpetu delincuencial del guatemalteco. Faltaría ver qué pasa en un Estado de Derecho donde se cumplen las leyes, vivencia que no hemos tenido. A mí me huele a que tendríamos que poner a media población tras las rejas, pues no parecemos capaces de construir una sociedad de respeto y solidaridad. También el argumento de la pobreza se esgrime como excusa para la delincuencia. Bajo esta lógica, la gente comete actos delictivos presionada por el factor económico. A mi juicio, no es un factor tan determinante como parece.
Detrás de las conductas humanas se erigen los paradigmas que estructuran el pensamiento. En el caso que nos ocupa, el paradigma es para empezar la falta de pertenencia que la mayoría de los guatemaltecos siente con relación a la comunidad en la cual convive. Ya lo decía el historiador Christopher H. Lutz en su obra Santiago de Guatemala: “(…) la búsqueda de progreso personal en el sistema de estatus colonial dominado por los españoles acababa con cualquier deseo de actuar colectivamente para hacer reformas…”. El historiador también habla de la formación de vínculos rituales de compadrazgo y los sistemas jerárquicos de patrón-cliente, que también ayudan a conformar una sociedad donde no se ve al otro como semejante.
También habría que considerar otro factor de naturaleza ética: en Guatemala el tramposo es considerado listo y no se le castiga socialmente. Si no cambiamos estos paradigmas, será difícil que nuestra sociedad pueda evolucionar hacia una más solidaria, más justa y más pacífica.
Su articulo es duro y real...lamentablemente, Felicitaciones por su articulo.
Anna Urbina: (2009-09-12 01:58:53 horas)
Somos un país de pobres. La falta de oportunidades, la falta de recursos, le quita la libertad de escoger su futuro al guatemalteco común y corriente que se acomoda a lo que venga, ni modo no tiene otra cosa que hacer con su vida y la de su familia a menos de que se la arrebate a alguién obligados por la falta de recursos. Esta combinación es como la dinamita, pues con un chispazo quedan amalgamadas muchas posibilidades para la violencia, los hechos delictivos, la venganzas contra los que tienen lo que ellos no pueden tener, los celos, el hambre, la cólera por la injusticia social de la que saben que no van a salir... eso engendra odio. Estas son desventajas sociales que se han perpetuado, promovido por las estructuras sociales rígidas que no han permitido los cambios de actitud del guatemalteco y que promueven las desigualdades y descriminaciones de grupos, para perpetrar la eterna comodidad de ciertos grupos sociales. Esto aunado a la falta de justicia, incrementa las dimensiones del desorden social que hay hoy en nuestro país.
La pobreza es una creación social NO un fenómeno dado de hecho. Así que un cambio en las estructuras de las instituciones de gobierno, un cambio en las interacciones de los ciudadanos de los diferentes estratos sociales, un cambio en la economía del país pueden ayudar a disminuir este bandalismo acelerado que nos esta matando día a día. Una supervivencia adecuada la trae el desarrollo, pues nos da la libertad de expresarnos como ciudadanos haciendo algo para lo que se nos dió una oportunidad, si todos tuvieramos acceso a la educación, a un sistema bueno de salud, a un sistema de justicia que nos protegiera, no habria estos ladrones, ni mareros, ni extorsionistas, ya que podríamos darle lo esencial a nuestras familias y niños guatemaltecos, que es "la oportunidad de tener una vida llena de opciones para lograr una vida productiva y positiva como adultos y continuarla con nuestros herederos", ojalá pudieramos tener esas oportunidades TODOS, ... pero para eso tenemos que cambiar todos...
Siempre van a haber puntos de vista diferentes, pero de eso se trata el diálogo con los diferentes sectores, hay que negociar para abrir la brecha y empezar a darle a nuestro país lo que se merece, OPORTUNIDADES... para su gente.
La pobreza en nuestro país ha sido una decisión ciudadana de todos, por no participar, por no colaborar a cambiar el país con políticas inclusivas y eso aisló a segmentos enormes de jóvenes en desarrollo que ahora son mareros, ladrones, extorsionistas, etc... no es un mal de ahora... es la negación de una realidad latente lo que nos ha llevado a que un diabólico sea el padrino de una cárcel y que sus cuates con apodos alusivos a sus esquizofrénicas actividades delictivas sean los nuevos protagonistas de matanzas, extorsiones, secuetros, etc.. que aterrorizan a la población guatemalteca.
No se han preguntado ustedes cómo habrá sido la niñez de cada uno de esos delincuentes? y si hubieran tenidos oportunidades de estudio, un hogar más o menos sano, una oportunidad de trabajo honrado...etc... donde estarían ahora? ... ellos son producto de una negación colectiva.... de una limonada en la zona 5, olvidada en donde hasta los policías tienen miedo de entrar, un gallito en la zona 3 en donde no entra nadie, una terminal, una zona 18, un San Miguel Petapa, en estos grandes sectors hemos dejado avandonados y negados grandes segmentos de ciudadanos con recursos escasos, apelmazados jóvenes convirtiéndose en adultos sin oportunidades, no digamos el interior de la república con gente muriéndose de hambre... esto es un repunte de nuestra negación.
Juan Asencio: (2009-09-11 16:33:11 horas)
Muy acertada su columna, aunque no es no más de poner a media población tras las rejas.
Buen fin de semana a todos.
VICTOR HASS: (2009-09-11 12:23:47 horas)
Karol: el problema que ocurre en guatemala se llama CRISIS DE VALORES el pecado original de nuestro sistema va mas alla de lo politico, el enfasis esta el enriquecimiento material como un obgetivo de vida, desde un politico corrupto hasta un marero que extorsiona, Hay un elemento etico religioso, filosofico y espiritual que debemos recuperar.
Rafael Jiménez: (2009-09-11 12:04:27 horas)
Yo digo que talvez lleguemos a unas ¾ partes. Es más hasta algunos que nos las llevamos de justos, posiblemente entraríamos si nos ponemos un poco más estrictos. Tenemos una total falta de principios y valores generalizada. Ni decir de identidad cómo país. Cuantos nos hemos avergonzado al hablar con algún extranjero, contándole de lo que pasa en Guatemala y de nuestras experiencias al ser victimas de la delincuencia?. Sin embargo, qué podemos esperar con tanta desigualdad social? Comparto mucho de lo dicho en su columna. Sin embargo, no estoy de acuerdo con que la pobreza no sea una excusa para la delincuencia. Si bien el ser pobre no la justifica, que se puede esperar de personas que toda su vida han sido rechazadas, marginadas, excluidas del "desarrollo" mientras otro grupo se reparte el mundo. Qué queda cuando todas las puertas se cierran? Les aseguro que las circunstancias son el motor de muchas atrocidades, y muchos de nosotros que nos metemos a hablar babosadas, no sabemos como reaccionaríamos al estar del otro lado de la tortilla. Miren nuestra última creación: “el diabólico”, que le espera a éste tipo ahora? Regenerarlo, lo dudo mucho. Éste cuate ya perdió totalmente el rumbo y cómo el mismo dijo, ya no es capaz de sentir remordimiento de sus acciones. Lo fregado es que cada día estamos creando nuevos personajes de nuestra película de terror.
Manuel Reyes: (2009-09-11 11:55:32 horas)
Coincido con el escritor al100%
Pero tambien hay que agregar que la mayoría es incapaz de reconocer el mal frente a sus ojos, a pesar de que está más claro que el volcán Pacaya, así un candidato se jactó de matar no a uno sino a 2 mexicanos, otro se jacto de decir que devolvió el dinero mal habido y que paso??? los hicieron Presidentes, esto es increible en cualquier parte del mundo MENOS acá, ahora viene un general acusado de genocidio, o bien un pastor LISTO que saca diezmos por donde quiera, y hoy dueño de una UNIVERSIDAD que no cualquiera puede entrar allí.... vaya que es PASTOR... no se conforman con que DIOS se los pague....
Hacia donde vamos???? hacia donde permitamos todos los guatemaltecos que los políticos abusen como el caso del REY ARZU y su ahijado Amilcar Rivera, que violan la ley constantemente, y QUE??? no hay nadie que pueda detenerlos...quienes somos los guatemaltecos, somos los:
-somos los incapaces de meter presos o sacar a los políticos corruiptos del congrueso que se roban el dinero y siguen ganando MAS y MAS
-incapaces de meter presos o sacar a los jueces y magsitrados corruptos del Organismo Judicial
- incapaces de sacar a un Presidente que vive en otro país, porque acá la comida SOBRA.
-incapaces de meter preso al REY ARZU y a su ahijado Amilcar Rivera por violar las leyes y el debido proceso en cuanto al tránsito
-incapaces de meter preso al REY ARZU por el asesinato de un niño que pretendía comer frutos de árbol propiedad de TU MUNI... y va para la reelección ...!!!
Somos increibles!!!!
believe it or not!!!!
Si Fuera el trabajo tan grande como la delincuencia y la impunidad toda guatemala seria un pueblo emprendedor y superable.
Roberto Logos: (2009-09-11 07:59:26 horas)
Una manera muy neófita de describir a 13.3 millones de habitantes, en especial cuando poco se ha estudiado y hay acuerdo de lo que conforma la gran mayoría, pero en fin, siempre serán los malos y lo malo los hacen las noticias
El dar opiniones de algunas normas de comportamiento de una de los varios estratos de una sociedad o tal vez de una de las varias mezclas raciales, o tal vez una de las varias niveles economitos o de educación o tal vez una población de algún nivel urbano o económico, no engendran ni a una totalidad o dice mucho del todo. Pero siempre sobraran atrevidos para hacer fiesta de lo perverso y sacarle ganancia.
Ms. Zardetto ha incluido una frase clave "una sociedad donde no se ve al otro como semejante". El General Jorge Ubico Aparicio no parecia ver a nadie como su semejante. Mi abuelo materno se suponia ser su amigo, pues hasta le facilitaba algun caballo de raza para los desfiles del 15 de septiembre. Una vez un tal Moises Zamora, se metio a una finca a buscar no se que papeles -los cuales ni estaban en dicho lugar- y a instancias de mi abuela, fue a tratar de interceder por su joven pariente. "Ya se para que has venido a verme, Eduardo", le dijo. "No se puede. Se ha sublevado y debe ser ajusticiado." (Y lo hizo fusilar!) Es cierto que nuestros rasgos faciales tienen bastante semejanza (con las pronunciadas entradas y la mirada penetrante), y que hemos sido medio fanaticos de la eficiencia y la modernidad. Pero difiere nuestro concepto y practica del amor al projimo.
Creo que esa ha sido una gran debilidad del sistema colonial y post-colonial: para que hacer las cosas por bien, si de todos modos ya se nos acostumbro a ser llevados por mal? Siembra odio, y cosecharas tempestades...
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