Acelerada tala de bosques acaba con recursos de Petén
El 45 por ciento de la Reserva de la Biosfera Maya ha sido talado. Esto pone en riesgo la diversidad local, considerada única en el mundo. Se han perdido bosques por razones de cultivo, incendios forestales o rozas.
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Una muestra de las 20 caballerías de bosque talado ilícitamente en el interior de la concesión forestal La Colorada, en la aldea del mismo nombre en el municipio de San Andrés.
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La deforestación en cifras
La Reserva de la Biosfera Maya, RBM, se creó para proteger los recursos naturales y culturales de Petén en 1990.
Según Conap, las áreas más deforestadas de la RBM son La Colorada, La Pasadita, Carmelita, Cruce La Colorada, y San Miguel La Palotada, en el municipio de San Andrés.
La RBM corre el riesgo de desaparecer en un futuro cercano por las invasiones, los incendios forestales, el avance de la frontera agrícola y ganadera, así como la latente ingobernabilidad.
Petén (BIG) - Estudios realizados por organizaciones ambientalistas en Petén, revelan un aumento en la deforestación de los bosques protegidos y pone en evidencia la acelerada tala ilícita en el área de la Reserva de la Biosfera Maya (RBM).
Byron Castellanos, de la Asociación Balam, indica que las investigaciones determinan que un 45 por ciento de la RBM ha sido deforestada, principalmente en los últimos 2 años. La disminución de hectáreas protegidas en Petén pone en riesgo la biodiversidad local, agrega Castellanos, la cual es única en el mundo. “Si no se interviene de manera inmediata, tiende a desaparecer”, enfatiza.
El ambientalista detalla que entre las áreas más afectadas están el Parque Nacional Laguna del Tigre, el Parque Nacional Sierra del Lacandón y la zona de amortiguamiento donde se han detectado áreas destruidas en su totalidad.
Requieren presencia de las autoridades
El Consejo Nacional de Áreas Protegidas (Conap) encontró en Petén, en abril de 2009, la tala más grande en la reserva petenera de los últimos diez años, informa Edín López, director técnico.
Se trata de un área de 20 caballerías de bosque talado de manera ilícita en el interior de la concesión forestal La Colorada, en la aldea del mismo nombre en el municipio de San Andrés. Mariela López, directora regional de la misma organización, confirma el acelerado avance de la deforestación en el departamento que tiene el área protegida más grande del país. Sus dimensiones son de 2 millones de hectáreas boscosas, las cuales van en disminución constante. López considera que entre los factores que influyen en la deforestación están los incendios forestales, la agricultura, la ganadería, las invasiones, la tala de madera, el tráfico de fauna y flora, el saqueo de sitios arqueológicos, el trasiego de indocumentados, así como la compra y venta ilegal de tierras.
La funcionaria detalla que en lo que va del año la base jurídica de la institución ambiental ha registrado un promedio de 220 denuncias de delitos ambientales contemplados en la ley de áreas protegidas; usurpación de áreas protegidas, tráfico ilegal de flora y fauna, y atentado contra el patrimonio natural y cultural.
Castellanos lo resume así: “La ingobernabilidad ha facilitado el avance de la deforestación, así como las invasiones dentro de la RBM”.
Incendios sin control
Gustavo Rodríguez, coordinador regional del Sistema Nacional de Prevención y Control de Incendios Forestales (Sipecif) en Petén, informa que en el período 2008 y lo que va de 2009 han sido destruidas por los incendios 26 mil 210.15 hectáreas de bosques, en la mayoría de casos, provocados de manera intencional.
Rodríguez explica que las quemas descontroladas en la biosfera maya son ocasionadas por invasores que pretenden cambiar el uso de la tierra y luego apropiarse de ellas. El coordinador puntualiza que se ha detectado que el mayor número de incendios forestales es provocado por personas que pretenden quedarse con tierras o aprovecharse de la madera. En otros casos son ocasionados por las rozas que llevan a cabo los campesinos para preparar el terreno de cultivo.
Los ambientalistas consideran que la ingobernabilidad ha prevalecido desde la creación de las áreas protegidas, debido a que no ha habido la presencia de seguridad necesaria para combatir los delitos ambientales. A ello se suma la carencia de recursos de las instituciones gubernamentales que velan por el resguardo y protección de las áreas. (BIG)
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