Los autobuses de las rutas 10 y 11 paralizaron el servicio en Mixco durante todo el día.
Gabriela Lehnhoff
Conductores del transporte colectivo que cubren las rutas 10 y 11, que conducen a la fábrica La Luz en Mixco, paralizaron el servicio ayer como medida de presión a las autoridades para que cesen los ataques en su contra.
Los vecinos del municipio encontraron dificultades para transportarse y se vieron obligados a utilizar medios alternos. “Fue muy violenta esta semana en Mixco”, dijo Luis Gómez, vicepresidente de la Asociación de Transportistas Urbanos. “La ola de criminalidad nos afecta a todos los ciudadanos, pero a los transportistas se nos dificulta especialmente el trabajo”.
El jueves murieron baleados el piloto y el ayudante de un autobús de la ruta 10, Rony Alexander Chin Flores y Héctor Román Ajcú Tahuité, y cuatro personas resultaron heridas en el ataque.
El viernes circulaban la mitad de las unidades, pero ayer todos los buses fueron guardados en el predio como medida de presión.
Gómez no confirmó el paro, pero expresó que “aunque hemos vivido muchos años de violencia, las últimas estadísticas son trágicas, y debemos intentar mejorar las condiciones de trabajo”.
Una vecina informó que no hubo buses durante todo el día en Mixco. Desde las 6:00 horas comenzaron los problemas por la falta de transporte público, pero “la gente improvisó con camionetillas”, dijo. El servicio estuvo paralizado hasta ayer en la noche.
“No creo que se pueda resolver el problema de la violencia y las extorsiones a pilotos de la noche a la mañana”, opinó Gómez, “pero debemos buscar una solución por el bien de todos”.
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