Bus contra la violencia baja al barrio La Limonada
Ciudadanos, analistas y periodistas se acercan al sector marginal de la ciudad y escucharon de primera mano las necesidades de la población.
Carlos Rigalt C.
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Carlos Rigalt
Un grupo de voluntarios de Jóvenes contra la Violencia recorre las calles del asentamiento.
Ayer, José Palacios, del Comité Único de Barrio del asentamiento El Esfuerzo, uno de los cinco sectores de La Limonada, se quejaba que uno de los problemas que enfrentan los jóvenes es la discriminación al momento de buscar trabajo a causa de su lugar de procedencia. “Nos dicen: nosotros los llamamos. Eso nunca sucede”.
Sin escuela
“Estudiar es caro”, dice Lidia, de 20 años, quien pisó las aulas por última vez cuando era una niña de 8. Asiste al centro de capacitación del grupo Ceiba y recibe 2 horas diarias de computación. Al igual que ella lo hacen otros 159 niños, jóvenes y adultos de El Esfuerzo. Pero no son todos los jóvenes. Existe un número alto que no estudia. “Ayudan a sus papás. Otros incluso venden drogas por encargo de los mismos padres o familiares. Otros sólo vagan”, opinan.
Aunque tienen claro qué sectores están dominados por cuál pandilla, el barrio es tranquilo, afirman. Más abajo no, “ahí sí es pesado”, refiriéndose a cómo pululan los pandilleros.
Más que políticas, acciones
La meta de Jóvenes contra la Violencia (JCV), con los nueve “Recorridos por una Vida Digna” en áreas marginales y zonas rojas de la capital, es sensibilizar a personas influyentes sobre las causas de la violencia, la situación de los jóvenes en esas áreas y luego propiciar la elaboración de políticas públicas que los apoyen.
¿Qué rostro deberán tener estas políticas? Adela Torrebiarte, ex ministra de Gobernación, recalca la importancia de la integración entre las instituciones.
Por su parte Raquel Zelaya, de la Asociación de Investigación y Estudios Sociales (Asies), dice que es importante que JCV comience a dar pasos pequeños y no esperar hasta que las políticas hacia los jóvenes se concreten.
Las expectativas que se despiertan en las comunidades que se visitan son altas. “Debe pasarse a más que sólo tomar nota de los problemas. Los Comités Únicos de Barrio pueden transferir algunas necesidades a la Municipalidad. El Intecap debería apoyarlos”, comentó.
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4 comentarios:
julio lemus: (2010-11-02 15:15:24 horas)
eso esta bueno, ojalá q solo con eso se acabara la delincuencia
sergio licardie V. : (2009-11-01 13:05:21 horas)
Los problemas hormiga los resuelven las hormigas, pero también hay que ayudar suavizándoles el camino. Hay que suprimir ese control ilegal de que para trabajar es necesario tener la secundaria o la primaria terminada. Con 6 meses de computación o menos, un patojo puede tener más capacidad de trabajo que uno que terminó la secundaria. Para dar trabajo a una patoja prefiero a las sirvientas que a las que han terminado la secundaria. Son limpias, no son haraganas, saben trabajar y no se ponen los moños o la trenza política en el dialogo del que hacer. Otro concepto por el que hay que luchar es el reconocimiento de estudios realizados fuera del sistema oficial, dándoles validez escolarizada y certificado de acuerdo a grados y niveles. No es solamente de estar sentados 120 días cuando hay maestro sino de evaluar la productividad de la acción educativa. Otro concepto mas de lucha en estos problemas es que los niños tienen derecho a la educación gratuita y si el gobierno se gasta tanto dinero en los que están en el modelo, los que estudian fuera del mismo debe darles su pistío para que estudien- Si no se puede tampoco, recogerlos, meterlos a un internado un año y allí sacaran primaria, idiomas, artesanías, tendrán cama con colchón, tortillas los 3 tiempos, (hacenos el milagro maistro Quiroa y hoy 1 te pongo la veladora) y mucho mas para que no haya juventudes desnutridas. Pónganse las pilas patojos de los JOVENES CONTRA LA VIOLENCIA SE TRATA TAMBIÉN DE DERECHOS NO SOLO SACRIFICIOS SOCIALES.
VICTOR PEREZ: (2009-11-01 11:12:14 horas)
Interesante propuesta, pero ojo, sin concretar entrega de peticiones a donde correspondan, los señores del bus se pueden convertir en solamente excursionistas, acciones señores, todo en este país solo queda en buenas intenciones, la reducción planificada de la población, es la unica solución a nivel mundial y todo el que tenga cinco dedos de frente lo sabe.
VIVA GUATEMALA!!!!!
walfre gomez: (2009-11-01 07:25:34 horas)
en guatemala la unica educacion es criticarnos nosotros mismos y la educacion es el racismo, es lo numero uno . Ayudar al projimo es lo ultimo y como guatelmateco me da pena decirlo. entonces lo que estas personas estan haciendo es increible y es algo que los chapines deberiamos inculcar a nuestros ninons ayudar al que nececita ayuda.
4 comentarios: