El sábado un convoy que trasladaba 24 vehículos decomisados al narcotráfico fue atacado por individuos que intentaron quitárselos a la Policía para recuperarlos.
“Es un secreto a voces”, Huehuetenango ha sido tomado por grupos dedicados al narcotráfico, dijo ayer un fiscal de la Sección contra la Narcoactividad del Ministerio Público (MP). La fuente, quien pidió no ser citada en este artículo para protegerse, indicó que la Fiscalía lo había advertido desde el 30 de noviembre de 2008 cuando en el municipio de Agua Zarca, en el mismo departamento, fueron asesinadas 20 personas durante un enfrentamiento armado.
Una prueba de lo que dice la fuente es el reciente decomiso de 949 kilos de cocaína y la ubicación de 12 casas de seguridad, utilizadas posiblemente por el grupo denominado Los Zetas. “Se conoce cuando son inmuebles donde habitan familias, pues se encuentra ropa y artefactos personales, pero este no es el caso”, dijo la misma fuente.
El MP mediante una investigación, que mantiene en reserva, realizó nueve allanamientos el jueves pasado. El último de estos se efectuó en el municipio de Nentón, en una finca ubicada en la aldea Santa Teresa. Ese día se decomisaron 949 kilos de cocaína enterradas en 2 tinacos, habitualmente utilizados para almacenar agua. En la diligencia se llevó perros para que olfatearan. “Fue un operativo de inteligencia”, refirió el fiscal. Según un informe policíaco, ese día también se decomisaron siete vehículos de lujo, muchos de estos se presume que son de origen mexicano. En el interior de uno de los automotores se halló un lanza granadas con seis municiones útiles. La mañana siguiente, otros tres allanamientos fueron realizados cerca del lugar, pero no encontraron nada.
No obstante, fuentes de las Fuerzas Especiales de Policía Nacional Civil (PNC), aseguraron que los operativos empezaron desde el martes 28 por la noche. Se aseveró que en una finca situada en la aldea Nuevo Progreso, Huehuetenango, se incautaron 24 vehículos, los cuales posteriormente fueron trasladados por las fuerzas de seguridad a la capital para resguardo judicial. Eran camionetas agrícolas y de lujo.
El sábado cuando ese parque de automóviles viajaba hacia la capital, la Policía sufrió un ataque armado. “Es evidente que los agresores intentaban recuperar los vehículos”, dijo el fiscal. No lograron su objetivo, la Policía logró repeler el ataque. El agente Neftalí Pérez García resultó herido de bala en la pierna izquierda. Ese día se capturó a Mynor Wilfredo Morales González, de origen hondureño, y a Héctor Adonis Hidalgo Lucas, quienes viajaban en dos carros agrícolas, con placas P-185 CKF y P-922DJH. En el interior de uno de los autos se encontró una granada de fragmentación. Ambos detenidos están sujetos a investigación controlada por el Juzgado de Instancia Penal de La Democracia, Huehuetenango. Nadie dio cuenta de qué se les acusa.
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