Es necesario que se haga la lucha desde adentro.
La efemérides del 11 de marzo de este año pasó, salvo el artículo que publicara José Alejandro Arévalo, sin pena, ni gloria, tal y como había ocurrido en años anteriores. La fecha –es triste reconocerlo– fue borrada, sin más, de nuestra historia.
Ya señalé, en su momento, que si José Alejandro Arévalo quisiera una sencilla explicación, nadie mejor que don Clemente Marroquín Rojas para darla: “Al triunfo de los liberales, en 1871, se borró la historia conservadora, quedaron vilipendiadas las grandes figuras del conservadurismo y sólo quedaron sus errores y otro tanto vino a ocurrir después –en sentido contrario– con las figuras liberales, escondidos sus errores”.
Renegamos de nuestra historia y no somos capaces de reconocer méritos en nadie. La gesta del 11 de marzo de 1920 no podía ser la excepción. El 25 de diciembre inmediato anterior, había aparecido en todas las casas, deslizada por debajo de las puertas, el acta de los tres dobleces, acta que venía a constituir la expresión primera del movimiento unionista y un auténtico desafío al dictador puesto que bien sabido era que abominaba de la Unión. Aquella aspiración unionista se erigía en todo un reto, pero dentro del estrictísimo marco de la ley, de ese “estado de Derecho formal” del que don Manuel, tanto gustaba. La descalificación del adversario nos ha perseguido a lo largo de la historia y ni siquiera el doctor Juan José Arévalo Bermejo escapó de tentación tan festinada, habiendo llamado así, “residuo”, a todo votante que no avalara su mandato.
El 11 de marzo de 1920 el Unionismo se echó a las calles y en la masiva manifestación de aquella fecha, determinó el final para el tirano. José Alejandro Arévalo pertenece al actual Partido Unionista y bueno sería que hablara con sus correligionarios para evitar que el 11 de marzo del año próximo se produzca un olvido semejante. ¿O será que del Unionismo no fue tomado sino el nombre? En un artículo suyo recién aparecido, se ha referido José Alejandro Arévalo a este mes de diciembre –tan cargado de ternuras infinitas; así lo estuvo alguna vez, ¿acaso, lo recuerda?– como un período propicio para reflexión y decisiones.
Durante mi mandato como Procurador General de la Nación en los años de 1994 y 1995, fueron conmemorados el cincuentenario de la Revolución de Octubre y el septuagésimo quinto aniversario del Movimiento Unionista. Respeto a este último, tras una ardua labor que realizaran José Cándido Barillas, Julito Mendizábal y Maco Villamar Contreras, se logró montar una extraordinaria exposición de carácter permanente cuya magnitud e importancia determinaron que me fuera solicitada por la Universidad de San Carlos para exhibirla en el Musac. Esta exposición, devuelta ya y colocada nuevamente en el Salón Mayor de la Procuraduría, se hizo perdidiza cuando ya concluido mi mandato. ¡A saber quién fue el largo que se la robó o el imbécil que la destruyera! En todo caso, imbecilidad o dolo, dentro de esa mismísima línea de desconocer el pasado y de no reconocer méritos en nadie.
¿Que por qué estamos como estamos? Porque, ¡increíble pero cierto!, nos hemos dado a la implacable destrucción de lo que somos. A la destrucción de la patria que ni siquiera terminamos de construir y la consecuente conversión de Guatemala en un simple lugar, espacio propicio para el narcotráfico y las maras.
La revolución de 1985 –la que no quiere reconocerse como tal– vino a darnos una Guatemala distinta –por primera vez las municipalidades con dinero en que los intereses y liderazgos locales afloraron irreverentes, iconoclastas– perdido todo referente a los tradicionales principios y valores…
¿Momento de reflexión y decisiones? La recuperación del 11 de marzo se hace imperativa para hacerlo; desnudar lo que ocurriera y lo que ocurre, y combatirlo y… ¿podrá lograrlo? perseverar como aquel lirio en el pantano.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
4 comentarios: