Las dos niñas están bajo el cuidado de sus abuelitas, desde que, hace cinco meses, asesinaran a sus dos padres.
Hacía mucho tiempo que Marjorie y Lisbeth no pasaban un día tan contentas. Ayer fueron las invitadas de honor de Fabiola Rodas durante el concierto que ofreció el programa mexicano La Academia en Guatemala.
La historia de las niñas, recién huérfanas, se publicó en El Libro de los sueños y el padre de Fabiola se puso en contacto con elPeriódico para invitarlas a cumplir uno de sus sueños: conocer a la cantante.
En la Plaza Central había, según los organizadores, 50 mil personas. Pero dentro de El Palacio Nacional de la Cultura, en el camerino, estaban ellas solas con los artistas. Fabiola les permitió entrar a su camerino, les convidó a bocadillos y les presentó a todos sus compañeros de La Academia, entre ellos Napoleón, el cantante guatemalteco que compitió en la semifinal del programa mexicano.
“Qué linda es”, decía Marjorie, “y es muy muy amable”, agregaba Lisbeth. Los padres de los niños fueron asesinados hace cinco meses, desde entonces están al cuidado de sus dos abuelas, que hacen hasta lo imposible porque no les falte nada.
Pero lo que más preocupa a las abuelitas es que los niños sonrían, que la muerte de sus padres no los devaste. Y lo van consiguiendo poco a poco, ayer las dos niñas olvidaron todas las tristezas.
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