• elPeriodico
  • Deportivo
  • laTarjeta
  • Foto Blog
logo-elperiodico

Guatemala, sábado 19 de diciembre de 2009

  • Boletín
  • Especiales
  • Multimedia
  • Portada
  • País
  • Economía
  • Opinión
  • Deportes
  • elMundo
  • Cultura
  • Ciencia & Tecnología
  • Investigación
  • Suplementos
  • Obituario
  • Domingo
OpiniónCartaslaColumna
CulturaelAcordeón
Hi-TechCienciaSalud
GenT & MásSwitchEspacios
ObituarioFunerarias del día

Más en esta sección

  • El carro colorado
  • Anuncios de otra época
  • El paraíso
  • Dos orquestas juveniles
  • Castillo Hnos.
  • Un buen albañil
  • Hipótesis Pina Bausch
  • De la trata
  • Carlos Fuentes
  • Fuentes

Ranking

  • Más comentado
  • Más leído
  • Más enviado
  • Otro juicio político
  • El sarcasmo del alcalde Arzú
  • Gobierno frena protesta de pobladores en San Marcos
  • El ocaso del FRG
  • Chile y el continente inmaduro
  • Ser o tener
  • Yo no voté por Sandra
  • Los libros de 2009
  • Burguesía y prosperidad
  • Primitivismo penal…
  • Los libros de 2009
  • El sarcasmo del alcalde Arzú
  • El ocaso del FRG
  • Gobierno frena protesta de pobladores en San Marcos
  • Los casos en contra de Susana Luarca
  • Otro juicio político
  • Chile y el continente inmaduro
  • Nery aclarará todo
  • “fuimos unas fieras”
  • Yo no voté por Sandra
  • ¿Empleados hambrientos?
  • Natalia Jazz Quartet
  • Simposio arqueológico
  • La figura del mozo colono que se niega a desaparecer
  • Fonseca es clave
  • “Querido Líder” de Corea del Norte padecería de cáncer de páncreas
  • Cheney pudo haber violado la ley con plan secreto antiterrorista
  • (re)Elección de Torres
  • Cambiar el patrón de conducta
  • Torpe decisión

laColumna:

El Nacimiento

Lo más emocionante del proceso de hacer el Nacimiento era cuando se abría la caja en donde estaban guardados los pastores.

María Elena Schlesinger / Ayer mes@itelgua.com

Fuente menor Fuente normal Fuente grande

Lo más emocionante del proceso de hacer el Nacimiento era cuando se abría la caja en donde estaban guardados los pastores. Un olorcito a olvidado salía del baúl de madera en donde se guardaban los bultitos envueltos en papel periódico amarillento y viejo. Entonces mi padre procedía a leer una o dos noticias atrapadas en aquellos cuadraditos de papel de envolver, y todos reían al oír aquellos viejos anuncios sobre la llegada de embarques enteros de bacinicas en colores variados, “para que cada quien tenga la suya”, o las cremas maravillosas para sacar pelos o la historia del niño prodigio llamado Efraín Recinos, quien a la edad de cinco años y medio recitó para una selecta concurrencia en el kiosco del Parque la Concordia, el cuento de La Caperucita Roja al revés: “al tacirupeca jaro” y le voló, apuntaba el periódico. Entonces todos reían aún más.


Uno a uno iban desfilando los pastores, y como si se tratara de una lotería, mi padre anunciaba la entrada triunfal de cada uno de ellos, los cuales iban siempre a parar por la fuerza de la costumbre el mismo sitio del nacimiento. “Aquí viene la sirena de cola plateada” y sacaba a la mujer pescado de pecho inflado y cabellera amarilla, la que siempre iba a parar en el lago de chayes, cerca de la culebra anaranjada y las familias de tortugas y patos.


Después venían las manadas de ovejas trompudas con caras de perro, los gansos y los cisnes aludos, junto con una culebrona verde de manchas negras y lengua roja puntiaguda, la cual entre aplausos de alegría de los niños por volverla a ver sana y salva, era enrollada en el cocotal del fondo en el fondo de la cascada. Sin olvidarnos del perro del pastor, el preferido de toda la concurrencia y el ángel mayor con una ala chueca.


Salían los pueblos de aldeanos y de indios, y cerca de la iglesia se armaban los mercados y los caseríos, los que se salpicábamos de verde con chisguetes de amarillo, morado y rojo, imitando las flores de Guatemala.


El momento crucial del nacimiento era el final, cuando poníamos el pesebre del Niño. Era el turno de mi hermano, quien se subía en un banquito y con todo el cuidado del mundo para no pasarse llevando con el codo la fila de hermanitas de la caridad y los novios, colocaba el pesebre del Niño lleno con paja fresca dentro del portal, en medio de José y María. Sitio en donde el 24 a las 12 de la noche se colocaría la pequeña imagen del Niño Jesús, la cual pertenecía a mi abuela llamada María y ahora, a más de un siglo de distancia en el tiempo, aparece nuevamente en nuestro nacimiento, junto a nuestro propio arsenal de pastores, ángeles y muñequitos de toda especie, unos desnucados y maltrechos por la guerra infantil y el tiempo. Pastores de barro y yeso que nos representan a los cristianos, quienes cada Navidad, nos rendimos maravillados y humildes ante el milagroso prodigio del nacimiento del Niño Jesús. ¡Les deseo a mis lectoras y lectores una feliz, tranquila y chapina Navidad!

Imprimir
Enviar nota
Corregir
Facebook
Twitter
Untitled Document
50% de Descuento, Hospedaje + Desayuno en Palacio de Doña Leonor, Sigue Disfrutando de Antigua Guatemala
Q.760
50%

Descuento

Q.1520

Valor

Agregar comentario:

captcha

Reglas para comentar en el foro

Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.

Se prohíben mensajes que contengan:

  • Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
  • Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
  • Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
  • Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
  • Mensajes de contenido pornográfico
  • Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor

Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.


Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.

4 comentarios:

  1. luis solares: (2009-12-19 23:57:56 horas)
    Nevamente María Elena me hace volar al pasado, a aquello tiempos tranquilos cuando, a pesar de la "guerra" interna todavía se podía salir a caminar por las calles sin temor a ser asaltado. La descripción me hizo revivir exactamente lo mismo: leer noticias viejas, de por lo menos un año atras, sacar cada una de las figuritas que existían en el nacimiento, cada una de ellas tenía su valor. En fin, años de tranquilidad, de paz... Ahora ya todo es el corre-corre que no permite que uno se oxigene con las grandes celebraciones y tradiciones que son las que año con año nos deberían traer o más bien lograr que seamos un poco más humanos
  2. anibal orozco: (2009-12-19 14:07:28 horas)
    Siempre he sido asiduo lector de las narrativas de costumbres y tradiciones que nos da la Sra. Schlesinger, porque nos traen gran parte de la historia de nuestro país que ya no se dice. Sin embargo al narrar siempre tiene sus dejos de racista, cuando habla de pueblos de indios, en otras oportunidades cuando se refiere a la servidumbre, lo hace en forma peyorativa. Es necesario que cambie de actitud y de forma de escribir, porque sus artículos terminan siendo racistas.
  3. anibal orozco: (2009-12-19 14:04:50 horas)
    Siempre he sido asiduo lector de las narrativas de costumbres y tradiciones que nos da la Sra. Schlesinger, porque nos traen gran parte de la historia de nuestro país que ya no se dice. Sin embargo al narrar siempre tiene sus dejos de racista, cuando habla de pueblos de indios, en otras oportunidades cuando se refiere a la servidumbre, lo hace en forma peyorativa. Es necesario que cambie de actitud y de forma de escribir, porque sus artículos terminan siendo racistas.
  4. alfonso villacorta: (2009-12-19 09:31:22 horas)
    Otra parte importante del ritual era la de la electricidad, probando las series de foquitos o chilitos, para luego ir a comprar los repuestos a arceyuz hnos. Vendian unos foquitos que al colocarlos permitian que la luz de toda la serie fuera intermitente! Las bombas o esferas era otra aventura porque habia que cuidarla de las manos torpes porque con el menor golpe se quebraban y algunas de ellas eran parte del patrimonio historico familiar y ya no se conseguian ni encargandolas en bienner. Feliz Navidad
subirSUBIR
  • Contacto
  • Aviso Legal
  • Ayuda
  • Nuestra Redacción

ElPeriódico de Guatemala
15 avenida 24-51 zona 13, Guatemala, Guatemala PBX: (502) 2427-2300
Suscripciones: (502) 2427-2323 / 1-801-00-GUATE / suscripciones@elperiodico.com.gt

Marca Registrada © Aldea Global, S.A. (elPeriódico)

campsite