Guy Ritchie renueva al mítico detective en la pantalla grande. La película se estrena este viernes en Guatemala.
Arthur Conan Doyle concedió a su personaje, el detective Sherlock Holmes, habilidades en el boxeo, en la esgrima y en el bartitsu, un arte marcial japonés. La práctica de los deportes era una parte importante del carácter del gentleman de finales del siglo XIX, sin embargo, fue su inteligencia racional, ingenio y astucia la marca que lo distinguió como aquel irónico universitario.
La última adaptación del famoso detective, a cargo del cineasta británico Guy Richie, presenta a un Sherlock Holmes reciclado, de acción, dedicado a las audiencias cinematográficas del siglo XX y encarnado por el actor Robert Downey Jr. que, ni tiene nariz aguileña ni utiliza gorra de doble visera, sino un elegante sombrero Fedora. “Quería ampliar el mito, innovar el personaje, aunque no he inventado nada porque todos esos elementos están en las novelas y relatos cortos de Arthur Conan Doyle”, señaló el director del filme, que se estrena este viernes en Guatemala.
La película se estrenó recientemente en Estados Unidos, donde ya ha desbancado en taquilla a Avatar de James Cameron. Y es que mientras los estudios Warner Brothers se frotan las manos, ya piensan en la secuela y en la consiguiente mina de oro. “Elemental, querido Watson”, diría el protagonista. Jude Law es quien interpreta al sempiterno compañero de Holmes, el doctor Watson. Law logró tocar la gloria en Broadway con más de 400 representaciones del muy alabado Hamlet del Donmar Warehouse londinense.
Lo cierto es que el también realizador de Lock & stock o Snatch: cerdos y diamantes, le ha logrado imprimir un estilo propio e innovador a las aventuras del astuto personaje literario, con generosos efectos especiales y vertiginosos movimientos de cámara.
Además, los casi US$150 millones que invirtió la producción de la Warner le permitieron recrear con toda minuciosidad el Londres de la época victoriana por las calles de Baker Street y de Greenwich, donde se desarrolla una trama de intriga típicamente holmesiana con un malvado experto en la magia negra, toques de humor y muchas peleas.
La química entre los dos actores, Downey Jr. y Law, es uno de los logros de un filme que no busca tanto adentrarse en las complejidades del personaje (en la línea de Billy Wilder con La vida privada de Sherlock Holmes) como recrearse en el más puro entretenimiento. “La clave de la relación está en que se necesitan el uno al otro”, subraya Law.
En Sherlock Holmes hay también tiempo para el romance. “Holmes ama los casos y, desde luego, a sí mismo. Watson, a su prometida Mary, y también a los casos. Así que estamos ante un cuadrilátero amoroso”, bromeó Downey Jr. durante la presentación de la película en Londres.
Hollywood parece haber augurado ya el rotundo éxito de la cinta, ya que, Brad Pitt ha mostrado su interés en participar en otras entregas de esta posible franquicia, que podría levantar la maltrecha carrera de Ritchie, conocido más bien como el ex marido de la cantante Madonna.
Mientras tanto, no llegaremos a oír a Holmes decir ni una sola vez la frase “Elemental, querido Watson”, pero tampoco aparece escrita literalmente en ninguna de las obras de Conan Doyle.
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