Los factores que hicieron al Municipal campeón del Apertura lo pueden coronar también en el Clausura 2010.
El Municipal de Jorge Habegger tiene desequilibrios, tanto defensivos (Jaime Penedo) como ofensivos (Gonzalo Romero, Mario Rodríguez y Martín Crossa); y por eso ganó el torneo Apertura 2009.
Y el equipo escarlata mantiene ese poder desequilibrante –que puede aumentar cuando el técnico afine su trabajo táctico– como la mejor arma para revalidar en el Clausura 2010.
Habegger acertó, a pesar de su llegada tardía al equipo rojo con varios cambios posicionales.
Gonzalo Romero de “10” (volante ofensivo), más adelantado en el campo y casi junto a Martín Crossa, sin obligación de marcar, trasladó su creatividad y gol a una zona de mayor desequilibrio ofensivo.
Y Mario Rodríguez, siempre con vertiginosa velocidad por las bandas, ganó en peligrosidad al jugar con perfil cambiado a la izquierda.
También Cristian Noriega, titubeante al principio como “5”, se desempeñó con solvencia como doble contención junto a Sergio Guevara, para que Municipal lograra ser más equilibrado en su faz defensiva. Algo que ya no sucedía con la zaga “de gelatina” de los últimos tiempos de la dirección de Carlos Ruiz.
Jaime Vides, trasladado a la banda derecha, se convirtió en desahogo para los volantes rojos con su fluida salida, factor fundamental para ejecutar los “circuitos” de traslado del balón tan pregonados por Habegger…
Junto a esos desequilibrios (Romero y Rodríguez), la cuota de seguridad en el arco de Jaime Penedo –verdadero arquero para equipo campeón–, y el oportunismo de Martín Crossa en el ataque fueron decisivos para darle a los escarlatas.
Con esos movimientos tácticos, todos mejoraron en Municipal.
Johny Girón y Yoni Flores en solvencia defensiva, al tener menos espacio libre entre ellos y sus dos volantes defensivos; Sergio Guevara, por la ayuda de Noriega para mejorar en la recuperación de la pelota, retenerla y distribuirla con más tranquilidad; y Carlos Figueroa, para ser contundente puntero por la derecha.
Hay dos rubros en los que Municipal mejorará con el correr de los días: en la generación de fútbol, cuando Habegger pula la función de Chalo Romero y Carlos González llegue a un mejor estado físico; y en la cristalización de las jugadas en el arco rival, con un progreso en el campo cada vez más cuidado y coordinado en el uso del balón, pero con mucha mayor dinámica y variantes de ataque.
Esos factores: sus desequilibrios defensivos y ofensivos, sumados a su orden dentro del campo (¡el tan necesario bloque de juego que muchos equipos de Guatemala olvidan…!), y su saludable intención de ya no tirar la pelota “a la loca” para adelante (otra mala costumbre que están adquiriendo nuestros equipos, al confundir dinámica con apresuramiento en el uso del balón), sino de utilizarla inteligentemente, hacen a Municipal aventajar al resto de equipos en su lucha por la revalidación del título.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
9 comentarios: