La semana pasada murió Sandro y esta semana murió Éric Rohmer. Juntarlos a ambos en la misma necrológica es un ejercicio a todas luces aberrante. Todo el mundo sabe quién es Sandro, pero sólo muy contadas personas, al menos en Guatemala, saben quién es Rohmer. En lo personal, los dos están ligados a una historia sentimental a todas luces esquizofrénica.
Lo malo de Sandro eran sus canciones, pero supongo que a los 10 o 12 años todos quisimos ser alguna vez como él, es decir, tipos inquietantes vestidos de negro, animales sexuales, seductores de adolescentes y de mujeres misteriosas.
Me llama la atención que haya sido amigo de Pajarito Zaguri (el cerebro oculto del rock en castellano), que haya invertido sus ganancias como baladista en un antro como La Cueva, cuna del underground argentino y que le haya prestado su guitarra a Moris para grabar Rebelde, tema que pasa por ser uno de los pilares fundacionales del rock contestatario producido en América Latina.
Rohmer, por supuesto es otra cosa. Aunque al final de cuentas rozan los mismos temas, el universo de Sandro lo tenía sin cuidado. Si las interpretaciones de Sandro son la cursilería elevada a la categoría de drama existencial, el cine de Rohmer es el antimelodrama por naturaleza.
En Rohmer no hay labios de rubí ni rojo carmesí, sino una falda celeste y veraniega de donde surge como por encanto la rodilla de una muchacha llamada Clara. Visiones efímeras del paraíso, intensidades que brotan de una mirada furtiva, de una palabra, de un silencio.
En las películas de Rohmer casi nunca pasaba nada y, sin embargo, los espectadores salíamos con la impresión de haber sido testigos de maravillosas revelaciones. En ellas no había nada de espectacular, una muchacha que vendía pan, otra intentando atrapar el metro cada mañana...
La verdadera poesía se encuentra en la cotidianeidad pura y simple, es la enseñanza del maestro.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
9 comentarios: