Ayer mismo en la red social Facebook un usuario creó el grupo “A mí también me timó Rosenberg”, pero aún hay muchos que no creen esa teoría.
En síntesis, las evidencias que la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) presentó en conferencia pública formulan una hipótesis que sostiene que Rodrigo Rosenberg es el planificador de su propio asesinato. Una tesis que aún debe atravesar un extenso proceso legal de verificación para convertirse en verdad oficial, pero una versión que, al circular en medios electrónicos, generó de inmediato reacciones que viajan de un extremo a otro.
En los foros electrónicos no faltan preguntas cargadas de sarcasmo: Carlos Castresana, jefe de CICIG, ¿pretende vendernos espejitos? reaccionaron usuarios en diferentes foros. Una referencia usual al engaño histórico de los conquistadores hacia los indios. En esos mismos blogs otros internautas elogiaron las acciones y pesquisas del comisionado a quien incluso sugieren como candidato presidencial.
No importa cuál sea la reacción, un hecho cambió: el abogado que en mayo se convirtió en héroe al denunciar que el presidente Álvaro Colom y su esposa Sandra Torres le asesinaron, y con ello sacudió a una sociedad que parecía anestesiada contra la impunidad, ayer se transformó en un hombre que, afectado emocionalmente, construyó meticulosamente una acusación falsa y que los propios guatemaltecos perciben ahora como la trama central de una telenovela.
¿Verdad o mentira? Eso deberán decidirlo los jueces que conozcan el juicio, pero ¿cómo reaccionan los ciudadanos que, vestidos de blanco, hicieron de dicho vídeo el emblema de sus manifestaciones? “Incrédulos”, respondió en una breve conversación telefónica Alejandro Quinteros, uno de los jóvenes que marchó en mayo y quien ahora forma parte de un grupo llamado Movimiento Cívico Nacional, el cual emergió a propósito del asesinato del abogado.
“Estuve leyendo en la tarde los foros de Prensa Libre y de elPeriódico. Hice un conteo de los de Prensa Libre. Habían 36 comentarios y 27 de ellos no creen lo que CICIG presenta. Eso es un 75 por ciento”. “El 25 por ciento restante maltratan a quien sea”, comentó Quinteros. “Las personas están pensando que no puede ser así”, agregó.
¿Decepcionados? “Tampoco. Como le digo, un buen porcentaje aún no lo cree. Y hay algo importante: mucho de lo que dijo Rosenberg, es cierto, por ejemplo, la impunidad en Guatemala”, añadió Quinteros. La verdad más cruel es sin duda descubrir que él se mostró como víctima, pero él mismo planificó su muerte: “Talvez quiso hacer algo y no sé si fue la mejor forma de hacerlo. Sólo nos queda elevar una oración por su alma”, concluyó Quinteros.
Edgar Gutiérrez, analista político, tiene más preguntas que respuestas: “¿Cómo se explica, por ejemplo, que midió cuidadosamente qué harían con el bufete, cómo iban a quedarse cuestiones de dinero, dio instrucciones sobre fechas y horas, pero no pensó en lo que sucedería con tanta gente cuyo prestigio fue arrasado con el video?”.
El comisionado Carlos Castresana presentó una serie de viñetas en las cuales argumentó que el abogado asesinado padecía una afección emocional: la muerte de su madre, la separación de su segunda esposa, la muerte de la mujer con quien sostenía una relación afectiva. E incluso mostró evidencias de que antes de su muerte compró dos espacios en un cementerio para poder ser enterrado. Y algo más eligió el 10 de mayo, Día de la Madre, para ejecutar su plan.
“Parece Hollywood”, escribió un usuario en uno de los foros noticiosos. Otros más hicieron referencia a la telenovela colombiana Sin tetas no hay paraíso en la cual la protagonista principal contrata a sus propios sicarios. Y así muere. Es el final de la trama.
Hay reacciones diferentes. Anoche mismo en Facebook, el canal que movilizó a grupos de jóvenes en mayo, un usuario abrió un grupo bajo el título: “A mí también me timó Rosenberg” y está dirigido, según su creador para: “Todos aquellos que usaron camisitas blancas en protesta, y que ahora no pueden hacer otra cosa que limpiarse con ella!!!”.
Luis Pedro Álvarez, miembro del Movimiento Cívico Nacional, señaló que habrá que dejar que un juez valide los resultados de la hipótesis de la Cicig.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
72 comentarios: