Erick Álvarez ha externado en varias ocasiones las discrepancias que tiene con el jefe de la CICIG.
En varias oportunidades, el presidente de la Corte Suprema de Justicia (CSJ), Erick Álvarez ha hecho públicas las discrepancias que tiene con el director de la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG), Carlos Castresana.
Prueba de ello son declaraciones vertidas por el funcionario en donde este evidencia el desacuerdo que tiene con el titular del ente internacional. El 8 de enero, el funcionario dijo que había que respetar la reputación de los aspirantes a Fiscal General. “No se puede llegar un día antes de que se cierre la calificación y decir fulano o zutano son corruptos y dejarlo en el aire, hay que probarlo”, indicó al hacer referencia a los señalamientos realizados fuera de plazo por Castresana en el pasado proceso de elección de aspirantes a ocupar la CSJ.
Pero acá no se detienen las diferencias, ese mismo día, Álvarez, manifestó estar en desacuerdo con que el organismo internacional le brindara seguridad a jueces. “La Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) es el acusador por lo que no es correcto que le brinde protección a los jueces”, puntualizó.
Cinco días después vendría la respuesta de Castresana, quien en una entrevista concedida recientemente a Emisoras Unidas, dijo: “Ahora sale el presidente del CSJ quejándose por que la CICIG le da seguridad a los jueces. Perdóneme, pero le estamos haciendo el trabajo, hágalo usted y verá como no necesitamos hacerlo nosotros, pero no podemos dejar que los maten” (a los jueces), dijo enérgicamente el diplomático.
En esa misma intervención, Castresana aseguró que “Guatemala es un país que se muere, ustedes (los guatemaltecos) tienen una de las cifras más alta de asesinatos. El departamento de Guatemala es el que tiene la cifra más alta del mundo, 90 por cada 100 mil habitantes, son cifras de guerra civil…”, comentó. El titular de la CICIG hizo referencia a las escasas 230 sentencias condenatorias por delitos contra la vida dictadas por los tribunales en 2009. Según cifras de la Policía Nacional Civil el año pasado se cometieron 6 mil 451 homicidios.
Ayer Álvarez volvió a poner en evidencia las contradicciones que existen entre él y Castresana. El funcionario calificó de exageradas las declaraciones hechas por este último. “Afirmar que Guatemala está muriendo parece una exageración”.
Consultada la oficina de prensa del ente internacional en relación a lo afirmado por el funcionario, se indicó que no habría ningún pronunciamiento pues no se quiere polemizar.
A criterio de Verónica Godoy, directora de la Instancia de Monitoreo y Apoyo a la Seguridad Pública (IMASP), las recientes discrepancias no dejan nada bueno al país. “Se vierten opiniones personales en cuestiones que deberían de tratarse a nivel de instituciones. Es obvio que hay un problema serio que afronta el sistema de justicia del país, pero cuando hay enfrentamientos que descalifican, esto repercute negativamente en las esperanzas que tiene la población para que la situación mejore, porque estos señalamientos dejan en entredicho la credibilidad de ambos personajes”, declaró.
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