Un lugar sin pretensiones, donde la comida es el gran protagonista. Ese era el objetivo detrás de la arquitectura y el diseño de interiores que se utilizó a la hora de crear Equis Restaurante, y vaya si lo lograron. En el espacio se impone lo simple, lo sobrio, nada sobra y nada falta, es como estar en la tranquilidad del hogar, pero disfrutando de platillos de primera categoría.
El diseño del lugar no distrae al comensal, en todo caso se fusiona con la comida cuando esta es servida sobre las mesas de líneas simples y sobrias, en madera oscura, que se distribuyen holgadamente alrededor del amplio restaurante. “No queríamos nada muy sofisticado ni cargado, por eso el suelo, por ejemplo, es de cemento líquido, se queda en un gris que no se nota, y en el techo mantuvimos en determinados espacios una doble altura que da la sensación de amplitud. Creo que podríamos definir la arquitectura como minimalista, pero sin caer en lo frío”, comenta el arquitecto José Mollinedo de la firma Arkitectura Conceptual. De ahí también la elección de los tonos marrones y sobre todo del uso del blanco en la decoración del restaurante.
“Quisimos usar tonos muy neutros, como el terracota que hay en las paredes combinado con el blanco que predomina en el restaurante y la madera en sí, para transmitir ante todo tranquilidad y confort. Este no es un lugar de comida rápida, al contrario, siempre pensamos en que la gente se sintiera invitada a quedarse el tiempo que quisiera en el restaurante”, agrega Mollinedo. Un detalle muy especial de Equis Restaurante es el hecho de que los meseros que atienden van combinados con la decoración del lugar, por ejemplo, los cojines del área del lounge están hechos de la misma tela que los delantales del personal de servicio, entre otros. A la vez llaman la atención las lámparas, que siendo de los pocos elementos ergonómicos del lugar, despiden por las noches tonos en amarillo y blanco, muy sutiles, muy relajantes.
Equis Restaurante se divide en tres áreas principales, el lounge que está abierto a partir del mediodía y en el que se puede disfrutar de un café acompañado de un buen postre (la especialidad de la casa) o de un trago y boquitas, el área propiamente de restaurante, abierta sólo para almorzar y cenar, y la terraza, ideal para quienes prefieren estar al aire libre. “La vajilla es sin lugar a dudas un elemento importante de la decoración, es muy sencilla pero tiene presencia, y sobre todo complementa los platillos estilo fusión que se sirven. El chef Roberto Solombrino tiene una manera muy particular de presentar sus platos, totalmente fuera de lo común, son muy limpios, muy cuidados, y eso lo tomamos en cuenta desde el principio”, concluye Mollinedo.
Solombrino, por su parte, recomienda degustar como entrada su tartar de atún, que consiste en lomo de atún marinado en salsa soya y limón, sobre una cama de aguacate con sorbete de naranja y champán; como plato principal unos camarones sobre espárragos con salsa de leche de coco y cilantro; y de postre, una tarta de dátiles bañada en salsa de caramelo y acompañada de helado de vainilla con pepitoria tostada. Equis Restaurante tiene capacidad para unos 50 comensales, y está abierto de lunes a sábado de 12:30 hasta 24:00 horas, y los domingos sólo hasta las 16:00 horas. Las fotos son de Christian Calaf.
Equis Restaurante
Plaza Fontabella, II nivel, local 6E. Reservaciones al teléfono 5325-3287.
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