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Guatemala, miércoles 27 de enero de 2010

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Opinión:

La pedagogía de Gina

¿Y a vos te pegaron cuando eras chiquita?

Ana María Sandoval

Fuente menor Fuente normal Fuente grande

Mi mamá creía firmemente que Dios les puso nalgas a los niños para que los nalguearan. Esa era la indiscutible función de aquellas prominencias blandas, que de nada servía hundir o apretar para que el porrazo no cayera tan duro. La educación infantil se resumía muy bien con el verbo “chicotear”.  El chicote era una amenaza real, tangible, que siempre atacaba por la retaguardia, con premeditación, alevosía, ventaja y a toda hora.


Mi mamá recurría invariablemente a un cincho o a la paleta de la cocina, hasta que una buena amiga le presentó a Gina. Llegó una tarde con los ojos iluminados después de tomar el té con la descubridora de aquella maravilla. Decía que era frustrante buscar por todos lados, sin encontrarlo, un cinturón para ajusticiar al rebelde. La cólera subía sin poder descargarla adecuadamente y en el momento preciso. Por eso su amiga Consuelo le aconsejó usar la chancleta (de ahí viene el verbo chancletear), porque esa siempre estaba a mano, o mejor dicho a pie, evitándose así la desesperación de búsquedas infructuosas y el peligro de que el delito quedara impune. Justicia pronta y cumplida, le dicen ahora.


Mi mamá, fascinada con los adelantos de la ciencia, compró de inmediato sus ginas y aplicó el procedimiento pedagógico. La cuestión entonces era peor, por aquello de la prontitud. Con el cincho a veces quedaba el recurso de apelación: apelar a su misericordia y llorar de arrepentimiento mientras abría gavetas y roperos buscándolo desesperadamente. En más de una ocasión me salvé así.  Ella estaba consciente de la trascendencia de su tarea, y remataba la chicoteada con aquella frase inolvidable: ¡algún día me lo van a agradecer!


Hay que hacer la salvedad de que las aporreadas no siempre eran consecuencia de un delito. Los mayores inventaron una de las tradiciones más encantadoras que un niño puede imaginar: los varejonazos del sábado de gloria. “Es para que crezcan”, nos decían. “¿Y a vos te pegaron cuando eras chiquita?” preguntó mi hermana, con curiosidad pura y sincera. “Sí, claro” respondió ella orgullosa. “¿Entonces por qué te quedaste chaparra?” Respuesta: primer varejonazo.
A veces lo agarraban a uno durmiendo, pero tomaban la precaución de levantar las chamarras y sábanas, para que no se perdiera el efecto. Tenía que ser con varejón, supongo que para vivir en carne propia los latigazos que le dieron a Jesús. Lo de crecer fue un agregado, libre ejercicio imaginativo. Menos mal que no se les ocurrió  usar una tabla de pino… por aquello de la altura.


Hace poco vi unas ginas en el supermercado, ¡ah, qué recuerdos! Creo que por primera vez reparé en la marca: “Suave chapina”.  Chapina sí, por supuesto, pero… ¿suave? ¡Ja! Todavía puedo sentir cómo ardían.

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14 comentarios:

  1. Lorenzo Chavajay: (2010-02-03 00:48:34 horas)
    Considero que el artículo de Ana María Sandoval es una anécdota que presenta simplemente una forma correctiva empleada hace algunos años, no una pedagogía. La madre educa, y creo que es la fuente primordial de la pedagogía del amor, del valor, del trabajo, de la unidad y de la perseverancia, entre otras.
  2. Lorenzo Chavajay: (2010-02-03 00:45:16 horas)
    Considero que el artículo de Ana María Sandoval es una anécdota que presenta simplemente una forma correctiva empleada hace algunos años, no una pedagogía. La madre educa, y creo que es la fuente primordial de la pedagogía del amor, del valor, del trabajo, de la unidad y de la perseverancia, entre otras.
  3. Elsa Dominguez: (2010-01-27 23:02:52 horas)
    Para rené sánchez: ¿masoquismo encerrado? ¡qué absurdo! lamento por ud que no tenga la capacidad de reirse y de disfrutar un artículo que nos hace recordar momentos de la infancia con una sonrisa; ser un amargado... ¡eso es masoquismo!
  4. sergio licardie V: (2010-01-27 17:45:14 horas)
    Esa pedagogía es la culpable de que algunos grupos minoritarios hayan crecido tanto que ya alzan la voz, protestan, exigen derechos, porque después, como en el matrimonio que se enojan y viene la contentada, entonces en ese momento del acercamiento se les pasaba la mano en el cariñito.
  5. Doris Meza: (2010-01-27 16:58:09 horas)
    Elocuente narración de aquéllos tiempos, qué bueno que ahora nos reimos, la única vez que me aventaron una, no me alcanzaron... eso sí, yo tengo las mías en versión japonesa de la hello kitty que asumo son peores que las “suaves” y aunque ya se las he ofrecido a mi niño, no les tiene el miedo suficiente como para no alcanzármelas cuando le digo que me quiero cambiar los zapatos, qué alivio!
  6. Gladys López: (2010-01-27 13:42:55 horas)
    Felicitaciones a la licenciada Sandoval por tan divertido artículo. Yo he usado sus libros de texto para dar mis clases, desde hace tiempo y son muy buenos, aunque claro que en el aula no aplicamos la pedagogía de Gina, ja ja ja.
  7. Mariana Aragón: (2010-01-27 11:50:05 horas)
    Hice un ejercicio regresivo hurgando en mi memoria el día que Irene, una de mis hermanas, calificara a mi madre como "la pantufla más veloz del oeste"... ¡No había quien le ganara en velocidad!... pero... con el pasar del tiempo, entre sonrisas y remembranzas encontradas, bendigo a mi madre por la disciplina, el incondicional apoyo y las tundas que no siempre fueron justas. ¡Al menos no repetí ese método pedagógico... no quise asumir ese título otorgado por mi hermana!
  8. Cesa Fuentes: (2010-01-27 11:46:02 horas)
    Muy buena nota, claro que buenos recuerdos, Felicitaciones
  9. Lic Javier Treviño: (2010-01-27 11:05:16 horas)
    Yo siempre crei que las nalgas Dios las puso en la mujer para embellecer sus encanrtos porque las nalgas de los hombres en su mayoria son feas y aunque nuestra juventud en la actualidad nos hace dudar si todos los hombres tenemos nalgas feas porque acabo de ver por TV un desfile de homosexuales que desfilaron por las calles de Israel (El llamado pueblo de Dios) luciendo atuendos femeninos y luciendo nalgas abruptas y llamativas mejores que las de muchas mujeres. Cuando se lo comenté a una señora que asiste a una Megaiglesia Evangelica me respondio que no era verdad y que eran mentiras del diablo De patojos no todos los maestros nos aporreaban las nalgas, algunos usaban reglas de madera y nos daban de reglazos en la cabeza y en las manos Pero tambien el que mencionaba el termino nalgas lo castigaban porque decian que era mala palabra. En la actualidad escritores connotados escriben con normalidad la palabra nalgas que es sinónimo de Posaderas, asentaderas, glúteos, nalgatorio, pompis o asiento. No menciono otro de los terminos porque alguien me a a llamar malhablado. Dichosas las mujeres con bellas nalgas y desdichados quienes las tienen enjutas. Yo nunca me las veo.
  10. JAIME MARTINEZ: (2010-01-27 10:01:31 horas)
    UN 10 por este no reportaje, sino RECUERDO me hizo regresar muchos años y tiene mucha razon a la vez sueño con que regresaran esos tiempos. si asi fuera no existiria tanta violencia como ahora tanto muchacho perdido por falta de una buena direccion. antes se agarraban a cachimbazos y el perdedor salia con el ojo morado ahora el perdedor sale pero ENCAJONADO. QUE LASTIMA. felicidades por esta gran nota.
  11. krisna cordon: (2010-01-27 09:37:03 horas)
    quien, diganme en Guatemala no probò un chicotazo de sus padres, por las mil y una travesuras o actitudes tomadas cuando èramos niños o niñas, es fascinante saber que ya no volveremos a ser acariciados con los mil y un artefactos que el ingenio de màs que todo nuestras madres utilizaban delicadamente sobre nuestra tierna piel.
  12. alfonso villacorta: (2010-01-27 09:33:35 horas)
    Soy de un pais en donde las nalgas de las ninas se usan para pegarles o para pagarles... (Para el Dia Internacional de la Mujer)
  13. Brenda M.: (2010-01-27 09:15:17 horas)
    Que forma tan clara de expresar lo que en aquel tiempo (no sé ahora) muchos vivimos, ahora da risa recordar cada detalle. Ana María Sandoval mis felicitaciones por la forma en que redactó éste artículo.
  14. rene sanchez: (2010-01-27 04:01:53 horas)
    Ana Maria tiene que darse una vuelta con el Psicologo o ir mas frecuente a misa,aqui parece que hay masoquismo encerrado.
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