La apreciación de la moneda ha desincentivado las importaciones desde el país suramericano. El fénomeno afectó principalmente al sector automovilístico.
La crisis y la apreciación del real brasileño han pausado el comportamiento de la actividad comercial con Brasil, la mayor economía de América Latina.
Las importaciones de Brasil desde el 2000 al 2006 aumentaron de US$66.6 millones a US$362.7 millones de acuerdo con las estadísticas del Banco de Guatemala (Banguat), pero en el 2009 presenta una caída del 12.7 por ciento al registrar compras por US$279 millones frente a los US$319.8 millones del 2008.
Uno de los sectores más importantes en el comercio bilateral ha sido el automotriz, pero a decir de José Javier Casas, vicepresidente de la Asociación de Importación de Vehículos, se han visto afectados por la apreciación del real brasileño. “Ahora son muy pocos los carros que se importan pues sus precios son muy elevados”, comentó.
El Banguat registra una disminución del 64 por ciento en la importación de vehículos que pasó de US$31.9 millones en el 2007 a US$11.2 millones en el 2009.
Sin embargo, para el director ejecutivo del Programa Nacional de Competitividad (Pronacom), Julio Héctor Estrada, el fenómeno de decrecimiento de las importaciones afectó la relación con todos los socios comerciales y obedece a los efectos de la crisis internacional.
El Banguat registró una caída del 20.8 por ciento en las importaciones el año pasado, y en 2010 se prevé una recuperación del 8 por ciento. En el caso de la exportaciones la reducción fue de 4.9 por ciento.
La industria manufacturera representa el mayor mercado de importación de Brasil. Hasta noviembre del año pasado Guatemala adquirió US$187.6 millones de productos manufacturados, US$49.9 millones en máquinas y aparatos mecánicos; US$21.6 millones en aceites comestibles.
En menor volumen se adquieren café soluble, calzado, abonos, gasolina, bebidas alcohólicas, láminas, artículos de vestuario y muebles para el hogar.
También las ventas de productos guatematecos hacia Brasil tuvieron una caída del 24.4 por ciento, al pasar de US$18.9 millones a US$14.4 millones.
Entre los productos que demanda el país sudamericano se encuentran las manufacturas, los bulbos, raíces y plantas ornamentales y el caucho natural.
La balanza comercial negativa que se tiene con Brasil, representa una oportunidad para exportar productos con un valor agregado, indicó Estrada al tiempo que recomienda identificar algunos nichos del mercado que no hayan sido ocupados por la competencia.
Para César Vetorazzi, gerente de Extract, una empresa que fabrica aceites esenciales que exporta al Brasil unos 350 kilos de producto al año, el mercado hacia ese país es “una ventana de oportunidades que no se ha explorado, que permite ampliar las exportaciones”.
“Brasil es uno de los países que más impulsa el tema de negociaciones a nivel de la Organización Mundial del Comercio, el mayor defensor junto con Australia de la Ronda de Doha”, explicó Estrada.
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