Se buscan guatemaltecos con espíritu inquebrantable y quieran servir a su país.
Eldía de ayer publicaron una serie de artículos de opinión que nuevamente nos muestran, con diferentes matices de indignación, el despilfarro que hacen algunos funcionarios con los fondos públicos. Tal parece que la corrupción está en apogeo en nuestro país.
Por ejemplo, el periodistas Luis Felipe Valenzuela se refiere al caso del viaje del presidente del Organismo Judicial a la XV Cumbre Judicial Iberoamericana celebrada en Brasil, con su asistente/traductora y un montón de dinero de viáticos que contrasta dramáticamente con la situación actual del país; especialmente si se toman en cuenta los pobres resultados del sistema de justicia.
Asimismo, el titular de ayer en Prensa Libre “Diputados consolidan nepotismo”, cita al Jefe de la bancada de la UNE, quien se refiriere al nepotismo como “es algo normal y tiene antecedentes de muchos años”. Observamos que el Estado se ha convertido en un botín para aquellos funcionarios públicos quienes, sin escrúpulo alguno, demuestran reiteradamente que su único interés es su beneficio personal y su beneficio económico, a costa de todos los guatemaltecos. No se dan cuenta que su ambición por el dinero se pasa llevando y atropella los valores morales, y a eso le llaman “normal”.
Es evidente que ellos no tienen interés en servir a Guatemala o a la sociedad, sino únicamente servirse a sí mismos. Por supuesto que no son todos los funcionarios, pues hay unos honrosos que demuestran vocación ejemplar de servicio, capacidad y trabajo. Ante esta situación, se hace imprescindible la transparencia, una auditoría social permanente que señale esos desmanes, exija una reparación o la devolución del dinero, como sugiere Dina Fernández en su artículo publicado ayer en elPeriódico.
Quienes nos sentimos indignados con estos abusos debemos participar en la actividad política para servir a nuestro país, con responsabilidad y compromiso; así desplazaremos a aquellos que tanto daño le están haciendo a Guatemala. Si queremos heredar a nuestros hijos un futuro distinto, debemos rescatar a nuestro país. Es hora de iniciar una revolución moral y elegir una cultura de respeto a la vida, respeto a la ley y las instituciones. El futuro está en nuestras manos.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
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