logo-elperiodico

Guatemala, martes 09 de febrero de 2010

  • Nuestra Redacción
  • Contacto
  • Ayuda
  • Aviso Legal
  • Portada
  • País
  • Economía
  • Opinión
    • Opinión
    • Cartas
    • laColumna
  • Deportes
  • elMundo
  • Cultura
    • Cultura
    • elAcordeón
  • Ciencia & Tecnología
    • Hi-Tech
    • Ciencia
    • Salud
  • Investigación
  • Domingo
  • Suplementos
    • GenT & Más
    • Switch
    • Espacios
    • Viviendo
  • Obituario

Más en esta sección

  • Aumento de deuda pública
  • Se casa la patoja
  • Un estilo de vida
  • Celulares bien librados
  • Protejan a Alfonso Portillo
  • 5 por Nicolle
  • ¿Lula Secretario General de la ONU?
  • Las audiencias en Tribunales
  • Usac: Propaganda y Fraude
  • Del buen tesoro

Ranking

  • Más comentado
  • Más leído
  • Más enviado
  • Baldetti y/o Montenegro
  • Colom: “¡Todo el mundo le pide a uno por todos lados!”
  • Vocación de servicio
  • ¿Somos o no somos? (II parte)
  • La comunicación, la sirvienta
  • El juez Garzón al banquillo
  • Lujuria
  • Qué nos pasa
  • Las medidas anticorrupción propuestas a Rafael Espada
  • Un nuevo Fiscal General
  • Colom: “¡Todo el mundo le pide a uno por todos lados!”
  • Baldetti y/o Montenegro
  • ¿Cree usted que es adecuado el salario que percibe el Presidente de Guatemala?
  • La comunicación, la sirvienta
  • El juez Garzón al banquillo
  • Un precedente
  • Las medidas anticorrupción propuestas a Rafael Espada
  • Violencia en Mixco se han reducido según autoridades
  • Taracena está cuerdo, dice el Juez Octavo de lo Civil
  • Qué nos pasa
  • ¿Empleados hambrientos?
  • Natalia Jazz Quartet
  • Simposio arqueológico
  • La figura del mozo colono que se niega a desaparecer
  • Fonseca es clave
  • “Querido Líder” de Corea del Norte padecería de cáncer de páncreas
  • Cheney pudo haber violado la ley con plan secreto antiterrorista
  • (re)Elección de Torres
  • Cambiar el patrón de conducta
  • Torpe decisión

Opinión:

Un árbol para Haití

Donemos cada uno un árbol para esa nación.

Por: Andrés Oppenheimer

Fuente menor Fuente normal Fuente grande

Lospresidentes, las estrellas de rock y los líderes empresariales de todo el mundo están prometiendo cientos de millones de dólares para la reconstrucción de Haití, pero están cometiendo un error potencialmente garrafal: concentrarse demasiado en ladrillos, y demasiado poco en árboles.
Caí en la cuenta de este problema durante una conversación con Carlos Morales Troncoso, el vicepresidente y ministro de Relaciones Exteriores de la República Dominicana, el país vecino de Haití. Después del terremoto del 12 de enero que causó más de 150 mil muertes en Haití, ningún otro país se ha visto más directamente afectado por la oleada de refugiados haitianos que la República Dominicana.


Morales Troncoso pasó por Miami a su regreso de una conferencia internacional celebrada en Montreal, Canadá, donde Estados Unidos, Francia y otra docena de países se reunieron para empezar a planear un programa de 10 años para la reconstrucción de Haití.
Y el canciller dominicano no estaba demasiado impresionado con lo que escuchó en esa reunión: se habló demasiado de reconstruir los edificios gubernamentales, las escuelas y los hospitales arrasados durante el terremoto, y demasiado poco de plantar árboles, señaló.


De nada sirve reconstruir a Puerto Príncipe, o mudar la ciudad más al sur, si no reforestamos Haití, me dijo Morales Troncoso. “¿De dónde van a sacar agua? ¿Dónde van a cultivar? ¿De qué vale reconstruir un Haití sin árboles, sin capa vegetal?”
Haití es desde hace mucho tiempo el país más pobre del hemisferio, en gran parte debido a la deforestación, me recordó. A principios del siglo XX, casi el 60 por ciento del territorio haitiano estaba cubierto de árboles. Pero desde entonces, los haitianos han talado casi el 99 por ciento de los árboles del país para usarlos como leña o carbón para cocinar.
Por carecer de árboles, el suelo haitiano ha perdido su capacidad de retener el agua, reduciendo drásticamente las reservas hídricas y la agricultura intensiva. Además, cuando llueve en las montañas haitianas, se producen inundaciones que dejan miles de víctimas en las ciudades, porque la tierra está tan erosionada que no retiene el agua que fluye ladera abajo.


Cuando uno vuela sobre Haití, en camino hacia la República Dominicana, es difícil no sorprenderse por la diferencia del paisaje en ambos países. Uno ve montañas desoladas cubiertas de viviendas precarias del lado haitiano de la frontera, y el paisaje se vuelve verde apenas el avión cruza la frontera con la República Dominicana.
Y, tras el terremoto, el problema de la deforestación en Haití se agravará, porque los cientos de miles de haitianos que huyeron de Puerto Príncipe hacia el interior del país en busca de comida y refugio talarán los pocos árboles que quedan, según dicen los expertos que están trabajando en Haití.


¿Qué se puede hacer? Los países donantes han tratado todo tipo de planes para reforestar Haití, sin demasiado éxito.
En la década de 1980, la Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos lanzó el Proje Pyebwa, que pagó a los campesinos haitianos para que plantaran 25 millones de árboles, y el Banco Mundial promovió planes igualmente ambiciosos más recientemente.
Sin embargo, por la pobreza, el caos político, la falta de protección gubernamental, y el constante crecimiento de la población, los haitianos siguieron talando mucho más árboles de los que plantaban.
Los expertos internacionales citan todo tipo de razones sociológicas, históricas y políticas para explicar por qué el paisaje de Haití parece un desierto, y el de la República Dominicana es mucho más verde. Pero Morales Troncoso me dijo que la explicación es mucho más simple: los gobiernos dominicanos empezaron a subsidiar los hornos y estufas de gas natural para los pobres hace casi cincuenta años, para que dejaran de usar leña o carbón para cocinar.


La primera medida de (el fallecido presidente Joaquín) Balaguer en 1966 fue cerrar todos los aserraderos y empezar a subsidiar cocinas de gas natural para los pobres, dijo. Haití necesita un plan masivo para darle estufas de gas natural a la gente, junto con un plan científico de reforestación.
Mi opinión: A nivel individual, sería bueno que cada uno de nosotros donara un árbol para Haití.
A nivel internacional, cuando EE.UU. y otros donantes internacionales se reúnan en la sede de las Naciones Unidas en Nueva York en marzo para lanzar formalmente el plan de 10 años para la reconstrucción de Haití, sería bueno que los países resistan la tentación de concentrarse en la reconstrucción de edificios.
Esa sería una solución cosmética al drama haitiano. Haití necesita tanto de árboles y de cocinas a gas, y quizás solares como de ladrillos.

Imprimir
Enviar nota
Corregir
Compartir
  • cerrar
  • Facebook Facebook
  • Twitter Twitter
  • del.icio.us del.icio.us
  • Meneame Meneame
  • Technorati Technorati

Agregar comentario:

Reglas para comentar en el foro

Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.

Se prohíben mensajes que contengan:

  • Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
  • Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
  • Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
  • Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
  • Mensajes de contenido pornográfico
  • Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor

Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.


Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.

4 comentarios:

  1. estuardo apredes: (2010-02-09 11:02:49 horas)
    "El gran problema de Haití es que el Estado ha desaparecido y no hay estructura estatal; entonces cada organismo internacional tiene su feudo, cada ONG tiene su feudo territorial, y eso va en contra de la sociedad haitiana; Las transnacionales agroexplotadoras, son las responsables del mayor porcentaje deforestado, y de provocar pobreza en la población, que se vio obligada a usar los recursos a su alcance. Los gringos envían más de 10 mil marines, y anuncian 4 mil mas, para proteger los intereses de las agro exportadoras gringas en la isla, las áreas mas seguras o menos vulnerables a los fenómenos climáticos son usadas para los cultivos de exportación y no para viviendas. Por eso temen el traslado de la ciudad a uno de sus feudos. "Una agroexportadora menos para haiti" y solo un arbol.
  2. Gus Rodriguez: (2010-02-09 09:48:42 horas)
    Era un artículo comentando el serio problema de deforestación que sumado a los demás problemas de Haiti, lo hacen precisamente un país poco atractivo para tenerlo o invadirlo. El problema de Haiti es bastante serio para ponerle ahora tintes ideológicos. Apoye señor Veliz, que muchos ya los estamos haciendo por ese pais que necesita mucho!!!
  3. helaman avalos: (2010-02-09 09:38:36 horas)
    En mi opinion, deberian pedir que Israel se haga cargo de la reconstruccion de Haiti....Si ellos levantaron una nacion en medio del desierto, que podrian hacer en Haiti? Son el unico pais que sabe como utilizar cada recurso natural que existen en en este planeta no para sobrevivir, sino para vivir bien. Usted, Sr. Andres que tiene buenos contactos, haga posible este sueño, que ISRAEL SE HAGA CARGO DE LA RECONSTRUCCION EN HAITI y en 5 años veremos lo que sucedera en ese territorio.....
  4. Antonio Veliz: (2010-02-09 05:45:46 horas)
    De un articulo de varios autores, publicado recientememte en Rebelion, titulado La jugada del Caribe , citamos : " ese pequeño pedazo de La Española, pionero en la sublevacion independentista, se debate hoy entre una catastrofe economica que lo ha sumido en la pobreza y le ha cancelado a autosuficiencia alimentaria, una catastrofe natural comparable a un bombardeo nuclear aunque sin efectos radioactivos, y una nueva ocupacion que refuerza su condicion de colonia. Hoy, en una judaga muy audaz, es directamente el Comando Conjunto de EE UU, a travez del Comando Sur, quien se erige como autoridad suprema controlando movimientos aereos, marinos y terrestres. Nadie objeta estos movimientos del ajedrez del poder hegemonico que en muy pocas horas transformaron la goepolitica continental. La comunidad internacional parece haberse hecho cargo de Haiti como si fuera un desierto sin capacidad de organizacion propia desde 2004, y mucho mas ahora despues del terremoto. La comunidad internacional parece aceptar que las disposiciones de las fuerzas armadas de EE UU son universales y que las tropas son necesarias para apaciguar a ese pueblo indomito. Horas despues del desastre ya estaba en suelo haitiano el dramaticamente celebre 82 division aerotransportada del ejercito de EE UU, responsable de las invasiones a Republica Dominicana (1965), Granada (1983) y Panama (1989). Dadas las circunstancias podria hablarse de una invasion limpia, al no necesitar despliegue de fuerza aerea y artilleria para el bombardeo previo. El terremoto hizo el trabajo sucio, sin bajas para el invasor. Pero en el Caribe no hay guerra. El caribe es una zona de paz y catastrofes. SIC
subirSUBIR

Productos & Servicios:

  • laTarjetalaTarjeta
  • EspecialesEspeciales
  • WidgetWidget

Siguenos en:

  • Youtube
  • Facebook
  • Twitter
  • RSS

Marca Registrada © Aldea Global, S.A. (elPeriódico)

ElPeriódico de Guatemala
15 avenida 24-51 zona 13, Guatemala, Guatemala PBX: (502) 2427-2300
Suscripciones: (502) 2427-2323 / 1-801-00-GUATE / suscripciones@elperiodico.com.gt