• elPeriodico
  • Deportivo
  • laTarjeta
  • Foto Blog
logo-elperiodico

Guatemala, domingo 14 de febrero de 2010

  • Boletín
  • Especiales
  • Multimedia
  • Portada
  • País
  • Economía
  • Opinión
  • Deportes
  • elMundo
  • Cultura
  • Ciencia & Tecnología
  • Investigación
  • Suplementos
  • Obituario
  • Domingo
OpiniónCartaslaColumna
CulturaelAcordeón
Hi-TechCienciaSalud
GenT & MásSwitchEspacios
ObituarioFunerarias del día

Más en esta sección

  • ¿Depuración o fortalecimiento?
  • ¡Urge la reforma del estado!
  • La nueva receta de Arzú
  • Insolencia
  • ¿Un nuevo contrato social?
  • “Nada de lo publicado constituía un secreto”
  • Perpetua presencia
  • Inversión: El País no es el Obelisco
  • Los “millenials” y las marcas
  • A 19 años del Serranazo

Ranking

  • Más comentado
  • Más leído
  • Más enviado
  • Pequeños jornaleros
  • El peladero
  • Las edades del amor
  • Vehículos eléctricos
  • Gracias a China
  • Los que se opusieron
  • El filatelista Víctor Estrada
  • La PNC dejará de usar cupones de combustible de emergencia
  • Gourmet: Lomito de res con hongos al jengibre y salsa de huitlacoche Y Ñoqui de queso ricotta
  • Yo disiento: Cómo ingeniárselas para evitar la caída libre
  • El peladero
  • El pasado de Llort: Deudas, saqueos y la ambición por fundar el Banco del Milenio
  • La UNE da el banderazo de salida a su campaña electoral
  • Las edades del amor
  • La PNC dejará de usar cupones de combustible de emergencia
  • Pequeños jornaleros
  • Los que se opusieron
  • El filatelista Víctor Estrada
  • Presidente de gira por la Costa Sur
  • México: habitantes de Ciudad Juárez marchan contra la violencia
  • ¿Empleados hambrientos?
  • Natalia Jazz Quartet
  • Simposio arqueológico
  • La figura del mozo colono que se niega a desaparecer
  • Fonseca es clave
  • “Querido Líder” de Corea del Norte padecería de cáncer de páncreas
  • Cheney pudo haber violado la ley con plan secreto antiterrorista
  • (re)Elección de Torres
  • Cambiar el patrón de conducta
  • Torpe decisión

Opinión:

Yo disiento: Cómo ingeniárselas para evitar la caída libre

Joseph Stiglitz

Fuente menor Fuente normal Fuente grande

NUEVA YORK – La derrota en la elección senatorial de Massachusetts ha privado a los demócratas de Estados Unidos de 60 votos necesarios para sancionar la reforma sanitaria y otra legislación, y ha cambiado la política norteamericana –al menos por el momento–. Pero, ¿qué nos dice ese voto sobre los votantes y la economía de Estados Unidos?


No anuncia un giro hacia la derecha, como sugieren algunos expertos. Más bien, el mensaje que envía es el mismo que enviaron quienes votaron al presidente Bill Clinton hace 17 años: “¡Es la economía, estúpido!” y “Empleos, empleos, empleos”. De hecho, en el lado opuesto de Massachusetts en Estados Unidos, los votantes de Oregon aprobaron un referendo en respaldo de un aumento de los impuestos.


La economía estadounidense está pasando por un trance difícil –a pesar de que se ha reanudado el crecimiento y de que los banqueros vuelven a recibir sobresueldos gigantescos–. A más de uno de cada seis norteamericanos le gustaría un empleo de tiempo completo que no puede conseguir; mientras que el 40 por ciento de los desempleados ha estado sin trabajo durante más de 6 meses.


Como aprendió Europa hace mucho tiempo, los períodos de dificultad prolongan el desempleo, a la vez que las capacidades y las perspectivas se deterioran y los ahorros se evaporan. Los 2.5-3.5 millones de embargos de casas que se esperan este año excederán los de 2009, y el año empezó con lo que se estima que sea la primera de muchas quiebras inmobiliarias comerciales importantes. Incluso la Oficina de Presupuesto del Congreso predice que recién a mitad de la década el desempleo regresará a niveles más normales, conforme Estados Unidos experimenta su propia versión del “malestar japonés”.


Mientras yo escribía mi nuevo libro Freefall (Caída libre), el presidente Barack Obama asumía un gran riesgo al inicio de su administración. En lugar del marcado cambio que había prometido su campaña, conservó a muchos de los funcionarios de antes y mantuvo la misma estrategia de “goteo de la riqueza hacia abajo” para enfrentar la crisis financiera. Sus colaboradores parecían decir que ofrecerle suficiente dinero a los bancos era la mejor manera de ayudar a los propietarios y trabajadores comunes y corrientes.


Cuando Estados Unidos reformó sus programas de asistencia pública para los pobres en la presidencia de Clinton, impuso condiciones a los beneficiarios: tenían que buscar un empleo o inscribirse en programas de capacitación. Pero cuando los bancos fueron beneficiados con asistencia pública, no se les impuso ninguna condición. Si el intento de Obama de ingeniárselas para hacer algo hubiera funcionado, se habrían evitado algunas grandes batallas filosóficas. Pero no funcionó, y hacía mucho tiempo que la antipatía popular contra los bancos no era tan grande.


Obama quería achicar las divisiones entre los norteamericanos que había abierto George W. Bush. Pero ahora esas divisiones son más grandes. Sus intentos por complacer a todos, tan evidentes en las últimas semanas, probablemente no atemperen a nadie.


Los pregoneros del déficit –especialmente entre los banqueros que se quedaron paralizados durante el rescate gubernamental de sus instituciones, pero que ahora han regresado para vengarse– utilizan la preocupación por el creciente déficit para justificar recortes en el gasto. Pero estas opiniones sobre cómo administrar la economía no son mejores que la estrategia de los banqueros para administrar sus propias instituciones.


Reducir el gasto ahora debilitará la economía. Mientras el gasto esté destinado a inversiones que generen un retorno modesto del 6 por ciento, la deuda a largo plazo se reducirá, incluso si aumenta el déficit a corto plazo, debido a los mayores ingresos impositivos generados por la mayor producción en el corto plazo y el crecimiento más rápido en el largo plazo.


En un intento por “hallar la cuadratura del círculo” entre la necesidad de estimular la economía y complacer a los pregoneros del déficit, Obama propuso reducciones del déficit que, al tiempo que alienaron a los demócratas liberales, resultaron demasiado pequeñas como para satisfacer a los halcones. Otros gestos para ayudar a la agobiada clase media norteamericana pueden demostrar una profunda sensibilidad, pero son demasiado pequeños como para marcar una diferencia significativa.


Hay tres cosas que sí pueden marcar una diferencia: un segundo estímulo, contener la ola de embargos de casas encontrándole una solución a aproximadamente el 25 por ciento de las hipotecas cuyo valor supera el de la vivienda y reformular nuestro sistema financiero para poner riendas a los bancos.


Hubo un momento hace un año cuando Obama, con su enorme capital político, tal vez habría podido llevar a buen puerto esta ambiciosa agenda y, tomando estos éxitos como base, podría haber luego intentado resolver los otros problemas de Estados Unidos. Pero la furia que generó el rescate, la confusión entre el rescate (que no relanzó el préstamo, tal como se suponía) y la desilusión por las crecientes pérdidas de empleos, han circunscripto marcadamente su espacio de maniobra.


De hecho, hay señales de escepticismo incluso respecto de si Obama podrá llevar adelante sus bienvenidos y demorados esfuerzos por poner límites a los bancos demasiado grandes para quebrar y a su imprudente toma de riesgo. Sin eso, lo más probable es que la economía enfrente otra crisis en un futuro no tan distante.


A la mayoría de los norteamericanos, sin embargo, lo que más les preocupa es la crisis de hoy, no la de mañana. Se espera que el crecimiento en los próximos dos años sea tan anémico que apenas podrá crear empleos suficientes para quienes recién entran en la fuerza laboral, mucho menos regresar el desempleo a un nivel aceptable. 


Los mercados sin restricciones pueden haber causado esta calamidad, y los mercados por sí mismos no nos sacarán de ella, al menos en el corto plazo. Es necesaria la acción del Gobierno, y eso exigirá un liderazgo político efectivo y convincente.

Imprimir
Enviar nota
Corregir
Facebook
Twitter
Untitled Document
50% de Descuento, Hospedaje + Desayuno en Palacio de Doña Leonor, Sigue Disfrutando de Antigua Guatemala
Q.760
50%

Descuento

Q.1520

Valor

Agregar comentario:

captcha

Reglas para comentar en el foro

Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.

Se prohíben mensajes que contengan:

  • Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
  • Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
  • Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
  • Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
  • Mensajes de contenido pornográfico
  • Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor

Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.


Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.

2 comentarios:

  1. Ramiro Asturias Zamora: (2010-02-14 12:02:32 horas)
    Las calamidades tambien pueden ser contingencias imprevistas, como la destruccion de las Torres Gemelas (acaso unos 100 billones de dolares en dagnos y otros 2 trillones en perjuicio del mercado de valores en Wall Street -segun "The Middle East in Bible Prophecy," P. 4, www.gnmagazine.org) y el huracan Katrina (si se haya logrado cuantificar las perdidas totales), y ahora el incrementado costo en la Guerra contra los Talibanes.
  2. ROBERTO LOPEZ PORRAS: (2010-02-14 10:53:59 horas)
    USA: OTRA CRISIS O ESTANCAMIENTO? Después de esta crísis, la economía de los Estados Unidos ya no es la misma, ni sus principios, ni sus estrategias, ni sus políticas, en otras palabras estamos inmersos en un torbellino que asi como puede llevar a una reactivación, puede llevar a un stato Quo o estancamiento de la crísis por varios años. El Capitalismo Financiero asociado estrechamente a la libertad sin frenos de las leyes del mercado, han producido decepción creciente en los sectores de la economía real y los trabajadores organizados, que se resisten, con razón a aceptar las reglas de juego de Wall Street. Sin embargo, para conducir la recuperación de la economía de este país, se requieren fuertes liderazgos, espécialmente del Partido Demócrata, la Banca Central y del Presidente Obama. Los Republicanos estan seriamente divididos entre el bando conservador que con sus políticas, desencadenó la crisis actual y el bando semi-liberal y enfrente tienen las elecciones de medio plazo en las Cámaras para Noviembre, ante un escenario político de incertidumbre, de decepción y de rechazo a la política de Washington que no ha podido ser cambiada, muy apartada de la realidad que se vive en los Estados. Desmontar el aparato económicamente perverso que dejó como legado el Presidente Bush y su equipo ultraconservador, sigue afectando y seguirá afectando por varios años al país y al mundo. Los primeros sacrificados son los trabajadores y la clase media, que después de todo el paquete de 787 mil millones de dólares para rescatar al sector financiero, este ahora está parapetado con apoyo de los Republicanos para neutralizar a Obama y el Partido Demócrata en sus intentos de hacer realidad las reformas ofrecidas y la reactivaciópn, aceptada por el electorado cuando eligió a Obama. La recuperación camina con la lentitud de una tortuga, la tasa de desempleo es del 9.7 por ciento y la crisis del sector inmobiliario se ha agudizado aun más con crecientes tasas de hipotecas vencidas, remates y propietarios despojados. Los precios inflados de la propiedad que hizo crecer la burbuja, han dado lugar a abandonar dichas hipotecas por parte de los propietarios ante un severo ajuste de los precios de la propiedad y un mercado deprimido. Hasta hoy los intereses de referencia de la Reserva Federal entre cero y un cuarto del uno por ciento anual, no han hecho el milagro de reavivar el mercado hipotecario que esperaban los estrategas, ya que el ingreso personal como soporte principal, ha caido drásticamente. Europa, Asia y América Latina dentro del esquema actual, dependen directa o indirectamente de la reactivación de la economia de Estados Unidos Unidos, asi cualquier cambio que suceda, positivo o negativo, tendrá su reflejo en las demás economias del mundo desarrollado y de los países periféricos de estos. Los Estadounidenses empíezan a dudar sobre el rescate sin condiciones del sector financiero y más aún si Obama y el Partido Demócrata son capaces de llevar a cabo las tres reformas ofrecidas (De salud, financiera y de inmigración), sin una carga fiscal más alta y un incremento de la deuda pública que ya es agobiante. El problema rebasa el enfoque estrictamente económico para afectar al sector político y por ello las elecciones de renovacion parcial de las Cámaras legislativas de Noviembre, son cruciales ya que el electorado puede reafirmar el apoyo a Obama y al Partido Demócrata o bien mandarle un mensaje de castigo por no haber podido cumplir con sus promesas, en cuyo caso el cambio y las reformas ofrecidas quedarán neutralizadas, reducidas o engavetadas.
subirSUBIR
  • Contacto
  • Aviso Legal
  • Ayuda
  • Nuestra Redacción

ElPeriódico de Guatemala
15 avenida 24-51 zona 13, Guatemala, Guatemala PBX: (502) 2427-2300
Suscripciones: (502) 2427-2323 / 1-801-00-GUATE / suscripciones@elperiodico.com.gt

Marca Registrada © Aldea Global, S.A. (elPeriódico)

campsite