Noes actitud de dominio ni por asomo. Tampoco es una pose elitista. Todo en él estuvo dicho antes de su nacimiento: cuentas en bancos. Excesivamente agraciado. Bondadoso, irresistible y apetecible. Todo un galán digno de pertenecer a la exclusiva construcción de “belleza” que hace la economía de mercado y a la página de Beautifulpeople.com
¿Y por qué no inscribirlo a participar de una vez por todas?, ¿cómo podía ser de otra manera? Macario como ser ficticio que es, debió desde siempre entrar en Beautiful People, donde las relaciones maravillosas comienzan. Bienvenidos a la posmodernidad; “desde hoy todos sus sueños se harán realidad” a través de identidades postizas y el consumo de mercancías enlatadas para las masas.
Beautifulpeople.com es otro espacio exquisito y refinado de la posmodernidad: mujeres y hombres fabricados al gusto y antojo de las modas. Del glamur. Mercancías enlatadas para un consumidor que no quiere tomar consciencia sobre qué y quién es. Mucho menos sobre su entorno. El señor Aceituno nos los regaló en forma de carcajada (por no llorar) el martes pasado.
En este espacio cibernético se consumen imágenes, símbolos, personas (deshumanizadas) y objetos. La función de los símbolos es satisfacer los deseos y ambiciones personales. Aquí todos somos títeres del mercado: quien ofrece su cuerpo como una imagen a consumir en la web (como la pornografía) y quien cree tener necesidad de consumir aquella imagen. Las reglas de nuestros deseos e imaginarios también son pautadas por la incuestionable ética del mercado, pero ni modo, hay que obedecer, ellos saben sobre lo que es de verdad ser Beautifulpeople.com
Y así como los enormes y frívolos centros comerciales sustituyen la vida de vecindario y de barrio, los espacios cibernéticos para gente guapa y con largas cuentas bancarias, vienen a sustituir a las pobres cuchubaleras. Nada qué ver el Facebook, pobrecitos ellos tan democráticos que dejan entrar a cualquiera, pues.
En una sociedad fragmentada en la que no sabemos ni cómo se llama el vecino, pretendemos que el libre mercado nos salve. Que haga maravillas. Pretendemos, a través de la red, establecer relaciones con “otro” que no conocemos, que no vemos y cuya identidad es tan fabricada y ficticia como el título de doctorado de los lustra zapatos.
Diseminado, perverso y con frecuencia también intimidante, y muchas veces habitado por la peligrosa sensación de ubicuidad, esta época es la que nos ha tocado vivir. ¿Es nuestra tarea transformarla?
Beautifulpeople.com nos demuestra que en una sociedad como esta y en, un tiempo como este, lo que importa es solo y sólo la apariencia. Lo demás vale madres. Y que, como bien nos lo recuerda con sensatez el Señor Aceituno, “eso de belleza interior, espiritual, humana, es retórica de fracasados, propia de madres de familia para consolar adolescentes obesas. Eso de que la belleza es belleza depende de quien la mire o la califique, son puras patrañas”.
Sí señor, el mundo gira sin esperar a nadie. Mejor meternos todos a este maravilloso sito, donde generamos relaciones espectaculares, dignas de ser vividas y experimentadas. El sitio es el ejemplo de lo deshumanizante de la economia de libre mercado y los parámetros que nos hacen relacionarnos de la manera en la que nos relacionamos, a pesar del discurso democrático que se usa una y otra vez. La economía de libre mercado excluye, crea guetos, los reproduce y los extiende hasta lo invisible.
Además, es también ejemplo de lo esclavizarte que puede resultar vivir atado a una manera de ser y estar en el mundo. Una que tiene que ver con “poseer” una imagen para venderla, para asumirla como identidad y esencia. ¿Es que acaso se nos olvida que la esencia humana es otra cosa?, ¿En qué mundo cabe un circo como este?, ¿cómo invertir esta lógica aplastante?
Existen hoy en el mundo nuevas formas de construirnos como humanos y de relacionarnos (deshumanizadamente), eso me dijo el otro día Macario Quijivix al salir decepcionado y excluido del sitio web por haber ganado unas libras de más. Esa y no otra, es la historia de un tal Macario Quijivix.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
8 comentarios: