Concepción, a raíz del sismo de 8.8 grados que afectó a Chile, se movió unos tres metros hacia el oeste, según expertos de varias ciudades de Estados Unidos.
El fortísimo terremoto de magnitud 8.8 en la escala de Richter que sufrió Chile desplazó la ciudad de Concepción en unos 3 metros hacia el oeste y la capital, Santiago, en unos 28 centímetros hacia el oeste-sudoeste, además de afectar a otras localidades en todo el continente y en el océano Pacífico, aseguran expertos de varias universidades de Estados Unidos.
El sismo, que los científicos consideran ha sido el quinto más potente desde que se cuenta con instrumentos para medir la magnitud de estos fenómenos, también provocó un desplazamiento de alrededor de 2.5 centímetros hacia el oeste de Buenos Aires.
Las ciudades de Valparaíso, en Chile, y Mendoza, en Argentina, se movieron también “de forma significativa”, de acuerdo con las mediciones de los expertos, quienes asimismo constataron que el sismo afectó las posiciones de otros lugares del continente americano como las Islas Malvinas o la brasileña Fortaleza.
Los expertos constataron estos movimientos a través de medidas vía satélite tomadas gracias a los GPS posicionados en diversos lugares antes del día en que ocurrió el terremoto, el 27 de febrero, y después.
Los responsables del estudio provienen de las Universidades de Ohio, Hawai, Memphis, el Instituto Tecnológico de California y diferentes agencias de América del Sur.
Según el diario The Washington Post, muchos de los principales sismólogos estadounidenses se desplazaron de inmediato a Chile tras el terremoto, dado que las características de este –las réplicas pueden ser sentidas y medidas desde tierra firme en el continente sudamericano y además la buena estructura vial de Chile permite, pese a los daños sufridos, un fácil desplazamiento a las zonas– lo han convertido en un “laboratorio sismológico” único para estudiar estos fenómenos.
Los datos del movimiento de las ciudades fueron obtenidos comparando la ubicación precisa de las estaciones antes del terremoto con su ubicación después del sismo.
Los científicos contaban con estaciones de GPS en la región porque estas forman parte de un proyecto que están llevando a cabo desde 1993 para medir el movimiento de la corteza terrestre y la deformación de los Andes centrales y australes.
“Al volver a ocupar las estaciones de GPS existentes pudimos determinar el desplazamiento que ocurrió durante el terremoto”, explica Mike Bevis, profesor de Ciencias de la Tierra de la Universidad de Ohio, quien dirige el proyecto de los Andes.
“Con la construcción de nuevas estaciones, el proyecto puede monitorear las deformaciones postsísmicas que se espera que ocurran durante muchos años, lo cual nos ofrece nueva información sobre la física del proceso de un terremoto”, afirma.
El experto de la Escuela de Oceanología de la Universidad de Hawai, Ben Brooks, corroboró esta situación “Hoy en día tenemos instrumentos modernos, precisos para evaluar este acontecimiento y dado que el lugar (del epicentro) colinda con un continente, podremos obtener densas muestras espaciales de los cambios que causó”, explicó.
“Un evento de estas características constituye una oportunidad sin precedentes para la comunidad de estudiosos si se hacen determinadas observaciones de manera rápida y exhaustiva”, agregó. Fuentes: DPA, BBC
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