De qué servirá que cuando el mandatario pasa le toquen El Rey Quiché; si no actúa como un aguerrido cacique que defiende con su sangre nuestro territorio; de qué servirá que lo hayan investido como sacerdote maya; si de acciones solidarias con los vestigios mayas no hace la más importante; como lo es velar por la conservación de la Biosfera Maya; de qué servirá que diga que su gobierno es “el que favorece a los pobres, si lo pobres nunca se benefician de los réditos que dan las negociaciones con las transnacionales; de qué sirvirá que se dilapiden millones de dólares, con que colaboran otros países para la conservación del medio ambiente, si el Presidente y su equipo de pseudopolíticos podrían entregar a Perenco, el último vestigio de selva petenera, declarada “Patrimonio de la Humanidad”, pedazo a pedazo; de que sirvirá que se gasten millones en campañas de turismo que pregonan que Guatemala es el “Corazón del Mundo Maya”, si en la realidad, los vestigios de la cultura maya y las selvas peteneras son entregadas para que extranjeros se beneficien con millones de millones de dólares y que compartan migajas con políticos de turno. Imagínese usted, que los analistas han calculado que se pueden extraer de esos pozos 50 mil barriles diarios de crudo, por un precio conservador de US$2 millones 750 mil, diarios. Entonces, que no nos engañen y nos vendan tanta paja.
Hasta dónde debe llegar el poder de un Ministro, como el de Energía y Minas, que se ha abrogado el derecho de representar los intereses nacionales, para firmar con la empresa Perenco un contrato de prórroga para que opere en el país, por quince años más, y que se abran seis pozos más, y servirles en bandeja de plata, sin el menor sustento, más que su servilismo y una base que se considera inconstitucional, por la forma en que se manipula el documento. Su actuación es el colmo de los abusos que un político se puede permitir.
Que les estén diciendo al Ministerio del Medio Ambiente y al Conap que les darán dinero para que pueden funcionar mejor, no es más que otra vil mentira, porque nadie puede ofrecer un sombrero a alguien que le está cortando la cabeza. Como decimos en oriente: “para ser p… por nada, es mejor quedarse mujer honrada”. Ningunos millones van a salvar el daño.
Señor Presidente: por favor sea congruente con lo que dice y lo que hace; con lo que promete y lo niega a este pueblo. No es posible que, por pagar deudas políticas o pagar a sus colaboradores su apoyo circunstancial, Guatemala siga siendo entregada en jirones a las transnacionales que buscan gobiernos débiles y corruptos para apropiarse de las riquezas de los pueblos más pobres. Eso es lo más fácil, pero, a la vez, lo más inmoral que un gobernante puede hacerle a un pueblo que confió en él. La Biosfera Maya representa lo mínimo que nos van dejando todos los depredadores asentados en Petén. Si quiere que lo recordemos cuando escuchemos las notas de El rey Quiché, sea solidario con todos, indígenas y no indígenas, que conformamos el pueblo más abusado, depredado y empobrecido de América Latina.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
11 comentarios: