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Guatemala, jueves 18 de marzo de 2010

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Opinión:

Las redes criminales

El lavado de dinero es el verdadero motivo por el cual vale la pena volverse criminal.

Fernando Carrera

Fuente menor Fuente normal Fuente grande

El fiscal Castresana denunció esta semana que existen dos tipos de redes criminales en el país y que las redes que involucran a miembros de la clase política son las más peligrosas. De ser esto cierto, pareciera que debemos meter a la cárcel a toda nuestra clase política y buscar un nuevo liderazgo en otros sectores ciudadanos. ¿Es este el diagnóstico y la medicina correctas para combatir la impunidad en nuestro país?
Veamos. En primer lugar, es cierto que toda red criminal enquistada en la política (y los órganos de Gobierno) es más peligrosa que las redes que actúan paralelamente a la estructura del Estado. En eso no se equivoca el señor Castresana. Pero sus palabras pueden adquirir un sentido menos claro si se entienden como una simple condena a la clase política en general. Es decir, si interpretamos que los políticos son criminales y que acabando con ellos acabamos con la criminalidad.


Algunos medios y buena parte de la elite económica quisieran que esa fuera la única interpretación correcta de lo dicho por Castresana. Acostumbrados a crear una conciencia ciudadana contra la clase política (una vez más, “bola de shumos y corruptos”), tal pareciera que el jefe de la CICIG les estuviera dando la razón de manera inobjetable. Sin embargo, ¿qué pasa si esas redes criminales enquistadas en la política y el Gobierno también han involucrado e involucran a personalidades de nuestra elite económica y mediática? ¿Qué pasa si interpretamos como redes criminales a todos aquellos que cometen delitos de cuello blanco (corrupción, evasión tributaria, fraude aduanal y contrabando, etcétera)?
Si seguimos investigando por esa línea descubriremos que el lavado de dinero (la verdadera razón por la cual hay criminales en el país) no sólo es una práctica que escuda a narcotraficantes y políticos corruptos, sino también a personajes de nuestra vida social que pasan por dignos ciudadanos en los medios de comunicación. Y el lavado de dinero es el verdadero motivo por el cual vale la pena volverse criminal: porque al dinero mal habido se le puede dar un color blanco inocente a través de operaciones financieras totalmente legales en este momento.
Ojalá la CICIG dedique más tiempo al desmantelamiento del marco normativo e institucional que permite blanquear el dinero mal habido. Porque mientras Castresana captura a un político delincuente, miles de otros miembros de redes criminales de cuello blanco andan libres y gozando de sus ganancias ilegales gracias a un sistema normativo financiero que les garantiza riqueza y honorabilidad.

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3 comentarios:

  1. Elizabeth Ugalde: (2010-03-18 13:57:24 horas)
    Lo que dijo Catresana es que hay dos clases de redes clandestinas, una donde se mezclan intereses políticos, con medios de comunicación, empresas, despachos profesionales e instituciones. Luego está el sector de grupos de criminales que se especializan en actividades ilegales. Y agrega que el peor es el primero.
  2. carlos fajardo: (2010-03-18 10:40:37 horas)
    En ocasiones he comentado que las redes criminales están enquistadas en todos los estamentos del Estado, que los grupos de poder: económico, político, militar, etc., están en connivencia con el crimen organizado o que miembros honorables de estos “poderes” son miembros del crimen organizado porque delinquen igual. Lo extraño en su columna es que no menciona al “poder militar”, ¿porqué?, acaso es usted afín a los militares o es que tiene miedo de mencionarlos. Al fin de cuentas es un comentario, una opinión. Si el ejército fuera tan honorable, no hubieran militares presos, en procesos judiciales, otros metiendo recursos para no ser procesados, etc. A la policía es a la que más palo se le da, porque obviamente es la más evidente con altos grados de corrupción y deterioro, de esta forma la policía ha servido a políticos, a empresarios y a militares para garantizar sus negocios turbios, contrabando, narcotráfico, etc. Y qué decir de los jueces y fiscales que reciben la mordida bajo la mesa, de lo cual nadie se da cuenta, ni modo que lo harán público, sobre esto solo se comenta que muchos delincuentes son absueltos por falta de mérito o falta de pruebas; o que el MP engaveta o desvía las investigaciones y declaran caso archivado. ¿Qué le parece señor Carrera?.
  3. rene posadas sanchez: (2010-03-18 09:30:19 horas)
    La respuesta mi querido amigo esta en el socialismo,que permita tener dinero pero solo cierto monto.Preguntese usted para que quiere tener cientos de millones de dolares,esto en los EEUU que es un imperio y bastante rico,nosotros somos pobres y apenas podemos con la carta de venta,lo mejor para nosotros es distribuir lo poco que tenemos en forma equitativa,con aquello que el que produce mas pues logico se le dara mas,pero asta un tope.La idea es regular la economia.
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