Al revisar papeles viejos encontró una tarjeta de ahorro perteneciente a su mamá, quien murió hace 9 años; con un saldo pequeño de Q1,000.00; pero como se enteró que el Gobierno piensa obligar a los bancos a que aquellas cuentas que cumplan 10 años sin movimientos sean trasladadas a una cuenta del Estado; pensó que debía recuperarlo, ya que comparte la idea de “la caridad, comienza en casa”. Primero confirmó que el único beneficiario era él; luego le exigieron un certificado de defunción actualizado por el Renap y por último le dijeron que tuviera paciencia, porque todo sería investigado, ya que no era común que alguien se presentara a reclamar una cuenta de ahorro, pero sí una de depósitos monetarios; y que llamara dentro de 15 días. ¿Por qué no se le exige a los bancos, que pasado un año de que una cuenta no se mueve, localicen a sus propietarios o bien a sus beneficiarios?
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