Poderosa, temida, intrépida, venenosa... es la viuda negra. Una araña similar al nahual que, según el presidente Colom, corresponde a Doña Sandra.
Hace unos días, el presidente Álvaro Colom pidió permiso a su esposa para revelar por primera vez ante una expectante audiencia el nahual de ambos. “Yo soy gavilán”, comenzó diciendo el mandatario. “Veo de cerca y de lejos. Ella es una arañita, es tejedora y por eso nos complementamos bien”, continuó.
Entre quienes oyeron la revelación, no faltó quien se hiciera el gracioso al comparar el nahual de Doña Sandra con una temible tarántula. Claro que las bromas se hicieron en voz baja para no ser escuchados por los seguidores de ‘la Doña’. Luego de que esta información apareciera en elPeriódico, columnistas y lectores no han dejado de comentar sobre la similitud de Doña Sandra con la arañita, por supuesto agregándole otros datos. Sin embargo, creo que la comparación que hasta hoy se le ha hecho a la mentada Doña con la tarántula se ha quedado corta. La tarántula vive entre las piedras o en agujeros profundos que hace en el suelo. Si bien es cierto es venenosa, su picadura, a la cual se atribuían en otro tiempo raros efectos nerviosos, sólo produce una inflamación.
Por eso considero, con el debido respeto que el caso amerita y siguiendo la línea de comparación que hace el presidente Colom, la Primera Dama no sólo es una arañita tejedora y trabajadora o una simple tarántula; su perfil también se asemeja al de una Viuda Negra, una de las arañas más temidas sobre la tierra. La mordedura de la hembra puede ocasionar la muerte. El nombre de la temida araña, Viuda Negra, proviene de la costumbre “post–nupcial”, donde luego del apareamiento, atacan y se comen al macho, que no es venenoso, según un informe de la University of Maryland Medicine.
En un principio, la mordedura de la Viuda Negra puede pasar desapercibida. Sin embargo, después se observa una pequeña hinchazón, enrojecimiento y dos marcas de punción diminutas y se presenta un dolor que alcanza su punto máximo a las tres horas. La persona afectada por la mordedura de esta araña desarrolla síntomas de espasmos musculares, calambres en el tórax, el abdomen y en la parte superior de las piernas; también escalofríos, sudoración, convulsiones, náuseas, dolor de cabeza, fiebre y parálisis... en el peor de los casos ocasiona la muerte. La viuda negra no caza, espera a que su presa llegue accidentalmente a la red y quede atorada en ella. También busca sitios oscuros y tranquilos en exteriores, en donde difícilmente la mano del hombre las llegue a perturbar con labores.
La analogía de esta temida Viuda Negra con Doña Sandra podría parecer exagerada. Sin embargo, dicen que la vida son percepciones y desde mi humilde tribuna de periodista, puedo asegurar sin temor a equivocarme que la Primera Dama combina los atributos de incansable tejedora con aquellos de miedo y terror que caracterizan a la Viuda Negra. Veamos, se podría decir que Doña Sandra muerde a sus opositores y con su veneno los devasta, casi hasta dejarlos sin fuerza. Hace sudar, temblar y convulsionar hasta a sus mismos allegados, y si no que lo digan los ex ministros de su gobierno y todos aquellos asistentes y colaboradores que han parado de puntillas en la calle luego de que Doña Sandra les lanzó sus dardos venenosos.
Dicen los zoólogos que a la Viuda Negra le gusta actuar en solitario, donde la mano del hombre no llega ni perturba y al sentirse molestada ataca. Algo similar pasa en la vida de esta indomable mujer, donde con su poder y en solitario consigue lo que quiere. Maneja millonarios presupuestos ilegalmente, desobedece a las Cortes, obliga a realizar transferencias anómalas de los ministerios para ser invertidos en sus programas sociales, no rinde cuentas a nadie, hace lo que le viene en gana y cuando finalmente se siente observada se lanza al ataque dispuesta a sacrificar a cualquier cuadro y ministro con tal de impedir que sus opositores identifiquen a los beneficiarios de Mi Familia Progresa. Basta ver cómo tiró ante las Cortes al ex ministro Bienvenido Argueta con tal de no mostrar las cifras y nombres al público.
Sin embargo, considero que la diferencia entre la Viuda Negra y Doña Sandra, es que la primera se come únicamente al esposo; mientras que la segunda opaca y aniquila la figura pública no solo de su esposo sino también la de su gabinete completo, que hoy día ha quedado reducido a simples títeres y en poco tiempo serán cenizas sobre la tierra e historia dentro de la UNE. Es poderosa, es temida, es intrépida, es venenosa… es la Viuda Negra. Una araña que pertenece a la familia del nahual de la Primera Dama y que por sus características, la harán ser la más temida en las próximas elecciones presidenciales.
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