Que se imponga la ley. No queremos perder nuestra forma de ser.
Luis María Aguilera Picca, prolífico cantautor de más de 800 obras, como Juanita Banana, Cuando Salí de Cuba, la Banda está Borracha y, dos años antes de morir, del Señor Presidente, nació en Buenos Aires en 1936 y falleció en Madrid en 2009.
A un año que oficialmente de inicio el proceso electoral para renovar autoridades gubernamentales, a continuación comparto la letra de un canto de Luis Aguilé, de evidente actualidad y profunda reflexión, dedicado a los políticos que quieran dirigir el país:
“Yo soy un ciudadano común y corriente, sólo tengo un voto que usted me ha pedido, como a tanta gente, a la que ha convencido y yo se lo he otorgado esperando confiado a que llegue ese día en que vea cumplido, al pie de la letra, lo que ha prometido.
Sé muy bien que no es fácil gobernar todo un pueblo, sin tener problemas, repartir la riqueza llevándole a todos el pan a sus mesas. Y vamos a esperar que usted pueda lograr, sin hacer excepciones que a la cárcel irán los que deben pagar todas sus corrupciones.
Que se imponga la ley, no queremos perder nuestra forma de ser. Somos gente de paz, que no tenga ocasión de ganar el ladrón. Porque usted nos juró ¡Proteger la Nación!
Me han venido a encuestar porque quieren saber qué esperamos de usted. Que la inseguridad, con la que hay que acabar, sea una prioridad. No sigamos igual, esto va para mal, hay que entrar en razón, esto debe cambiar, venga usted a gobernar, con firmeza y acción.
Usted irá protegido, entre luces y motos, por la policía, y nosotros estamos expuestos al crimen de noche y de día. No se puede salir, no se puede vivir de una forma decente, ya no somos Nación, ahora somos el reino de los delincuentes.
Que se imponga la ley, no queremos perder nuestra forma de ser. Somos gente de paz, que no tenga ocasión, de ganar el ladrón. Porque usted nos juró ¡proteger la Nación!
Cuando llegue a mandar, no sólo ha de ayudar a los de su partido, no se quiera quedar para toda la vida, como un elegido; no se deje llevar por esa tentación de cambiar la Nación; y arreglar a su hechura y a su conveniencia la Constitución.
Y ahora sólo le pido que mi humilde voto no caiga en su olvido cuando asuma el poder, tiene a mano la gloria y entrar en la historia. No nos mienta jamás, no use la demagogia, engañando a la gente. Cumpla usted con honor, va con todo respeto, Señor Presidente”.
Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.
Se prohíben mensajes que contengan:
Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.
Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.
6 comentarios: