• elPeriodico
  • Deportivo
  • laTarjeta
  • Foto Blog
logo-elperiodico

Guatemala, domingo 16 de mayo de 2010

  • Boletín
  • Especiales
  • Multimedia
  • Portada
  • País
  • Economía
  • Opinión
  • Deportes
  • elMundo
  • Cultura
  • Ciencia & Tecnología
  • Investigación
  • Suplementos
  • Obituario
  • Domingo
OpiniónCartaslaColumna
CulturaelAcordeón
Hi-TechCienciaSalud
GenT & MásSwitchEspacios
ObituarioFunerarias del día

Más en esta sección

  • El discreto encanto de la mujer en la cocina
  • La (r) evolución del celular
  • India, más allá del Taj Mahal
  • elPeladero: El opositor sin memoria
  • Shish Kebab
  • Falafel
  • El allanamiento en el Súper Frontera
  • El General en su laberinto
  • La diseñadora de las novias
  • elPeladero:“La Doña” sigue

Ranking

  • Más comentado
  • Más leído
  • Más enviado
  • “Siempre quise ser una conejita de Playboy"
  • El sueño americano estaba aquí
  • A un año de Rosenberg
  • chivos, en deuda
  • Municipal no tuvo rival
  • elPeladero
  • La iglesia de los Skaters
  • “Güichón” el entrenador
  • La muerte de un pimpollo
  • Los reos que decidieron cambiar las reglas después de la tragedia
  • ¿Empleados hambrientos?
  • Natalia Jazz Quartet
  • Simposio arqueológico
  • La figura del mozo colono que se niega a desaparecer
  • Fonseca es clave
  • “Querido Líder” de Corea del Norte padecería de cáncer de páncreas
  • Cheney pudo haber violado la ley con plan secreto antiterrorista
  • (re)Elección de Torres
  • Cambiar el patrón de conducta
  • Torpe decisión

Domingo:

El sueño americano estaba aquí

Después de 32 días en la cárcel y una dolorosa deportación, Juan Ixcoy descubrió que el sueño
americano estaba en Momostenango.

Marta Sandoval

Fuente menor Fuente normal Fuente grande
Ampliar imágen EP Foto: 
Más fotos
EP EP

Erick lo vio de lejos. Iba corriendo montaña abajo y le costó frenarse, restregando las suelas de sus zapatos en la hierba; vio un árbol y se aferró a él con una mano, su cuerpo dio una sacudida y el cabello se le alborotó en el rostro. Sentía un pájaro, igual al que estaba viendo, metido dentro de su pecho. Sacó la honda del bolsillo, recogió una piedra y apuntó. Unos segundos de silencio dieron paso a un sonido seco, la señal de que ese día comería carne.


Arriba, el patio de tierra levantaba nubarrones que hacían que Lisbeth casi perdiera el equilibrio. Su cuerpo, envuelto en un corte diminuto y un güipil bordado de flores, se sostenía con dificultad, daba unos pasos persiguiendo una gallina y caía al suelo irremediablemente. Estaba aprendiendo a caminar sin zapatos y sin piso. Dentro de la casa Juan, el padre, peleaba con una radio vieja, unos minutos antes habían pasado el anuncio de un programa de visas para ir a trabajar a Canadá. Erick entró corriendo con la caza y la entregó a su madre para que la cocinara.


El anuncio volvió a sonar y Juan corrió a subirle el volumen a la radio. “Si quieres trabajar de forma legal en Canadá, comunícate con nosotros”. Era una estación evangélica y el que hablaba era un pastor, gente de fiar, así que Juan Ixcoy llamó inmediatamente, le ofrecieron tramitarle la visa y encontrarle un trabajo donde no ganaría menos de US$10 la hora. Juan empezó a hacer cuentas en la cabeza: con pocos meses de trabajo tendría el dinero suficiente para volver a Guatemala y abrir una zapatería en Quetzaltenango.


Al día siguiente Juan salió muy temprano, subió a un bus y viajó casi cinco horas hasta llegar a la capital. Buscó direcciones por todas partes, debía llevarle al pastor su pasaporte, los certificados de carencia de antecedentes penales y policíacos y una carta del Alcalde de Momostenango, que daba fe de que era una persona honrada y trabajadora. Lo consiguió todo en tiempo récord y fue a una oficina extraña.


“Muy bien… muy bien. Todo está orden”, le dijo un hombre de cara chata y cabello acolochado, “el problema es que tuvimos muchas solicitudes y hay un montón de gente que llena los requisitos”, le dijo con la mirada baja y un puchero en el mentón, “yo quisiera que se fueran todos”, torció la boca y levantó las manos abiertas, “pero como no puedo, voy a tener que mandar a los que primero paguen los costos del viaje”. Juan titubeó, “¿y cuánto es eso?”. “Sólo Q10 mil, eso lo recuperás en la primera semana de trabajo”.


Juan volvió a Momostenango, fue directo a buscar a su madre, una comadrona respetada en el pueblo. Le pidió permiso para hipotecar el terreno que les había heredado su padre. La anciana se negó, la tierra era lo único que tenían. “Sólo sería una parte del lote”, trató de convencerla. Afuera, las casas de bloc, repello y paredes pintadas se intercalaban con las de adobe frágil y techo de paja. Las primeras pertenecían a familias con miembros en Estados Unidos, las segundas a familias como los Ixcoy que vivían exclusivamente de lo que la tierra les daba. La posibilidad de una nueva casa, de un temascal a donde llevar a las parturientas estaba abriéndose. La madre contestó en k’iche’ que daba su aprobación y que tratara de hipotecar lo menos posible. Juan volvió con el hombre regordete, “tenés suerte, todavía queda un lugar”, le dijo. Después le dio instrucciones: “el próximo jueves a las 7 de la mañana nos juntamos en la plaza España, de ahí nos vamos todos”.


Ese jueves Juan y otros 200 campesinos se encontraron en la zona 9. Todos iban emocionados, con sus mochilas al hombro y un enjambre en el estómago. Esperaron. Esperaron más. Y nada pasó. El pastor no llegó, nadie llegó. En la embajada les dijeron que nada sabían de ese proyecto y que no ofrecían visas de trabajo a través de la radio.


Juan volvió a Momostenango más pobre que nunca. Ahora sus necesidades eran dobles: tenía que ganar dinero para mantener a su familia y para pagar la hipoteca. La milpa daba poco, apenas lo necesario para el sustento, no había trabajo en ninguna parte y cada vez se acercaba más el plazo del pago del terreno. Iba a quedarse sin nada si no actuaba de una vez por todas. Se armó de valor y buscó un coyote. “Son US$6 mil por llevarte hasta Chicago”, le informó, “pagás la mitad ahorita y la otra mitad nos la paga tu familia cuando los llamés para decirles que ya estás en Estados Unidos”. Para pagar tuvo que hipotecar la otra parte del terreno.


El viaje, ya se sabe, fue todo menos placentero. Recorrer kilómetros en el desierto, prenderse de un tren a toda velocidad y transitar horas escondido en el baúl de un carro. Sin comer y casi sin beber por días. Pero Juan llegó a Chicago.

Byron y Juan

– “Aló… mire usted no me conoce…”, dijo una voz indecisa al otro lado de la línea “…pero mi hermana trabajó para su esposa y ella me dijo que ustedes le dijeron que si yo lograba llegar a Chicago me iban a ayudar y bueno, ya llegué”.
Byron Prado se quedó perplejo al oír las palabras de un paisano en Chicago. No esperaba que aquel “si tu hermano llega algún día que me llame” se volvería realidad tan pronto. Pero no dudó en ayudar a un compatriota en aprietos. Byron llevaba años viviendo en Estados Unidos, él no llegó escondido en un tren sino con papeles bajo el brazo. Era empresario de publicidad y un enamorado perdido de su tierra, todo lo que tuviera que ver con Guatemala le emocionaba. Byron era además el presidente de AGE Asociación de Guatemaltecos en el Extranjero, una institución que buscaba la ayuda mutua.
Juan recibió atención de Byron, de AGE y de un grupo de emigrantes de San Marcos, quienes le pagaron los primeros meses de renta y le ayudaron a conseguir empleo. Primero repartía volantes en la calle, más tarde un plomero lo empleó como su ayudante. Juan picaba piso todo el día y ganaba US$10 por cada hora. Unos compatriotas le aconsejaron que los primeros dos meses enviara todo lo que ganara a Guatemala, “para que tu familia no se ponga triste y vos te sintás bien de estar ayudando”, así lo hizo y en poco tiempo la familia logró recuperar los Q10 mil que el supuesto pastor le había robado, sólo faltaban los US$6 mil con que pagó al coyote.


Meses después una empresa de encomiendas lo contrató como ayudante del chofer de un camión repartidor. Pasaba el día entero de un lado a otro entregando paquetes. Para su buena suerte el piloto también era guatemalteco, aunque ya residente y con todos los papeles en orden.


Un día les pidieron llevar unas cajas a Michigan y salieron muy de mañana. Llevaban un GPS que les indicaba el camino, pero se despistaron y terminaron en un sitio que ya ni el GPS reconocía. Trataron de volver, pero se toparon con un camino de una vía, un puente y un letrero: “Bienvenidos a Canadá”. Juan tembló de miedo, en esa frontera seguro estaba la migra. Tragó en seco cuando los oficiales canadienses se acercaron. El piloto habló en inglés, Juan no entendió nada, pero se tranquilizó cuando vio que el camión arrancó y el chofer se despidió con la mano. “¿Nos dejaron libres?”, preguntó. “Simón, pero no te emocionés, ahorita nos toca pasar la frontera de los gringos y con esos no creo que haya suerte”. Era el fin, Juan iba a ser deportado, estaba claro. “Dejame meterme en una caja, por favor”, suplicó Juan. “Ni loco, si me cachan con un ilegal escondido me quitan la residencia”. “Entonces me bajo, voy a entrar a pie, por otro lado”, rogó Juan, “no puedo vos, discúlpame, pero aquí está lleno de cámaras y si me ven que te bajo me van a acusar de coyote. Que sea lo que Dios quiera”, sentenció.


Esa misma tarde Juan ya estaba esposado de pies y manos y con una cadena abrazando su cintura. The American dream its over.

En Guatemala

Pasaron 32 largos días para que Juan pudiera volver a casa. Días en la cárcel, amontonado con otros ilegales, días en los que sólo recibía dos tiempos de comida. Byron Prado corrió por consulados, oficinas de inmigración y cárceles para tratar de salvar a Juan. No hubo forma, Juan volvió a Guatemala cuando apenas había terminado de reponer el dinero que pagó al Coyote.


En Momostenango le recibió de vuelta su casa de adobe, con sus paredes sin repello y las ventanas improvisadas con madera. Su hija menor, a la que dejó recién nacida, era ya una niña risueña de unos enormes ojos negros que pestañeaban sin cesar. Sus tres hijos mayores le abrazaron como se abraza a un héroe que regresa de la batalla, sin importar si triunfó o fue derrotado.


La vida siguió su rutina. La pobreza fue otra vez el centro de su existencia. Estuvo 14 meses en Estados Unidos y lo único que logró fue pagar la deuda que contrajo para marcharse. Estaba en el mismo punto que cuando salió. Pero Byron Prado no se había olvidado de él.


“Juan siempre me decía que si él tuviera agua podría cultivar en su terreno. Pero como no tenía, sembraba sólo milpa, que es lo único que se da sin riego artificial”, cuenta Prado. “Casualmente en los días en que Juan fue deportado llegó a Chicago el señor Arturo Rosa, el dueño de Pilones y Servicios Agrícolas de Zacapa, que es familiar de unos amigos míos de allá. Así lo conocí y le conté el caso de Juan, él me dijo que lo iba a visitar y a ver en qué le podía ayudar”. Le regalaron una bomba de agua que cuesta unos Q7 mil y además le dieron una capacitación para aprender el sistema de riego por goteo y la creación de túneles invernadero, para que sus cosechas fueran más grandes y abundantes.


Juan estuvo varias semanas en Estanzuela, Zacapa, capacitándose y luego regresó a Momostenango, para poner en práctica lo aprendido. Prado le ayudó a conseguir los materiales necesarios para elaborar tres túneles donde sembró tomates y chiles pimientos. Una ONG, Esperanza de Vida, le regaló decenas de zapatos nuevos para que fuera a venderlos el día de plaza en el pueblo. Y así Juan empezó a levantarse. Los túneles, cuando la cosecha no es muy buena y el precio en el mercado es bajo, le dejan Q1,200 mensuales cada uno. Pero cuando las condiciones son óptimas Juan puede recibir hasta Q6 mil mensuales. La idea es que con sus ganancias construya más túneles, hasta convertirse en todo un empresario.


“Con una fracción de los US$6 mil que le dan al Coyote, ellos pueden realizar su sueño americano en Guatemala”, cuenta Prado. “Así vamos a crear divisas para nuestro país. Ellos ya no van a ser los explotados y marginados en Estados Unidos sino que van a ser socios comerciales”, explica. Juan es sólo el proyecto piloto, Prado y los miembros de AGE ya trabajan con otros deportados. La segunda fase será con 193 hombres que fueron deportados de Iowa, en 2008. AGE y los empresarios amigos van a enseñarles a construir túneles y a cosechar.


No es cosa fácil, cada túnel cuesta Q4 mil 500 cada uno, pero Prado tiene ya todo el plan trazado. “Platicamos con Banrural y ellos se comprometieron a darle financiamiento a los que participen en el programa. También contactamos al embajador de Israel que se comprometió a darnos toda la capacitación técnica, dijo que si teníamos cientos o miles de familias ellos nos enviaban expertos en agricultura de Israel para capacitarlos”, dice sonriente Prado.


“La base de una sociedad es la familia y la familia debe estar unida, no una parte en Guatemala y la otra en Estados Unidos. Queremos que la gente pueda vivir su sueño americano aquí. Ya no queremos que nuestros compatriotas sean abusados, que tengan que arriesgar sus vidas para llegar a Estados Unidos”, comenta Prado.


Juan regresó a Guatemala hace dos años y ya logró comprar otro terreno, este con un nacimiento de agua; tuvo otro hijo, un bebé morenito y regordete que se llama John Boris y se preparará para volver a recibir dinero en dólares… no piensa irse a Estados Unidos otra vez, la lección quedó aprendida, ahora va a hacer negocios con ellos.


“Nos reunimos con el embajador estadounidense, Stephen McFarland que nos ofreció abrir un puente comercial hacia Estados Unidos para que puedan vender sus productos sin intermediarios”, cuenta Prado. 


Juan muestra orgulloso su terreno, para llegar hay que bajar unos veinte minutos por una ladera boscosa y empinada. Y allí están sus túneles, los causantes de que sus cuatro hijos mayores vayan a la escuela. Juan recuerda sus días en Estados Unidos, el miedo le hace un nudo en el estómago, cierra los ojos y respira profundo. Los abre y mira sus túneles. El sueño americano estaba aquí, en Momostenango.

Imprimir
Enviar nota
Corregir
Facebook
Twitter
Untitled Document
50% de Descuento, Hospedaje + Desayuno en Palacio de Doña Leonor, Sigue Disfrutando de Antigua Guatemala
Q.760
50%

Descuento

Q.1520

Valor

Agregar comentario:

captcha

Reglas para comentar en el foro

Este espacio es para promover el diálogo, compartir, discutir y argumentar sobre el artículo publicado, únicamente.

Se prohíben mensajes que contengan:

  • Ataques personales, insultos, acusaciones o faltas de respeto
  • Mensajes incoherentes, sin objeto alguno o comerciales
  • Mensajes con spam, lenguaje sms o escrito todo en mayúsculas
  • Mensajes con contenido racista, sexista, o cualquiera que discrimine
  • Mensajes de contenido pornográfico
  • Piratería, o mensajes que permitan el uso ilícito de material con derechos de autor

Nos reservamos el derecho de editar o eliminar cualquier mensaje que no cumpla con las condiciones anteriores. Y de ser necesario bloquear a usuarios.


Al participar, acepta las reglas y el aviso legal.

31 comentarios:

  1. Rosa Sánchez: (2010-05-22 20:09:09 horas)
    Me da mucho gusto saber de que existen organizaciones que apoyen a los pobres, dejenme decirles que en Guatemala habitamos muchas personas que solamente nos gusta criticar y no actuar. Sr. Bayron le estoy muy agracecida porque se que si entre nosotros nos brindamos apoyo podremos salir adelante y no esperemos ver el resultado al instante si no que todo lleva un proceso y es por ese motivo que los resultados de todos los esfuerzos que hagamos los veremos en un tiempo futuro. A las personas que creen que lo anterior no es posible se equivocan. Todo es posible si nosotros lo queremos y nos lo proponemos.
  2. Alejandro cienfuegos: (2010-05-20 15:46:11 horas)
    como un cuento de Hadas suena esto si uno se va es porque en Guatemala no hay apoyo ni empleo si uno quiere poner un negocio los bancos se lo terminan artando a uno con los interese y un monton de requisitos que piden y trabajo no hay por la edad ya no le dan a uno y los salarios tan miserables que pagan y todavia le piden a uno facturar la ley dice que el que gana menos de Q. 3,000 no tiene que facturar y por 2,000 quetzales hay que facturar y los grandes que ganan hasta 20,000 en el reglon 022 y 021 solo para cuelludos y jefes estan excentos a no pagar a la sat y asi todavia el columnista me cuenta este cuento huevos en Guateperor ya no se puede vivir hay que aguantar laviolencia las maras y a la pareja presidencia mas corrupta que Portillo soy pobre pero a mi nunca se me a ofrecido la bolsa solidaria con el arroz todo quebrado aunque sea para hacer atol y entonces porque dicen que aqui se puede sobevivir mentira fuera colom y la Une
  3. Angel Hernandez: (2010-05-20 13:32:42 horas)
    De veras que gran reportage Sr. Byron Prado lo felicito, y Sra. Marta Sandoval Gracias por el reportage Hermoso de verian de sacar mas cosas asi de este calibre!!
  4. Hugo Ajanel: (2010-05-20 13:20:25 horas)
    Que grandeza la del señor Byron Prado, este programa deberia inspirar a los programas sociales del gobierno, que alegre e inspirante es leer esta nota SOBRE TODO MI COMPATRIOTA MOMOSTECO, ejemplo para todos aquellos que piensan ir a los estados unidos y sobre todo agrdecer al PERIODICO por tan importante reportaje que Dios los Bendiga hoy y Siempre.
  5. jose Morales: (2010-05-20 09:32:34 horas)
    Sr. Bayron Prado, muchas gracias!!!! en nombre de toda una nación, que tiene sed de superación, Sra. Marta que excelente reportaje.
  6. Mario Eduardo {Taracena: (2010-05-19 16:35:12 horas)
    La enseñanza del señor Byron Prado es digna de elogio, y de copiarla en otros pueblos donde nuestra gente ha regresado, sin nada para seguir su vida de pobreza, despues de haber sido deportados. Que se difunda esta experiencia por todos los medio, para que nuestra gente vea que si hay posibilidades de Dolares sin salir de su tierra.
  7. Marlene : (2010-05-19 12:50:18 horas)
    Quisiera manisfestar por este medio mi admiracion por el Sr.Prado y todas las personas que ayudaron, en forma desinteresada, al Sr. Juan Ixcoy. Los felicito y deseo de todo corazon que Dios les de muchas bendiciones, aunque estoy segura que ya disfrutan de una buena vida por tener un corazon tan grande. Agradezco tambien a la sra. periodista por escribir acerca de personas honorables , dando un ejemplo que merece darse a conocer ampliamente.
  8. America Calderon: (2010-05-19 10:03:39 horas)
    Estas historias dan animos para apoyar esta clase de proyectos. Cuando leo lo que les ha pasado a las personas que fueron deportadas de Spottsville y las deudas que tienen nuestros compatriotas, me da mucha tristeza y rabia de ver que el gobierno se queda cruzado de manos y no hay programas de ayuda para nuestros compatriotas. Ojala hubiera mas apoyo para esta clase de proyectos. Me alegro que Juan pudo recuperar su terreno y no se quedo endeudado.
  9. Francisco Cano: (2010-05-18 15:03:38 horas)
    El inicio de ésta anécdota tiene ingredientes que oimos todos los días (estafadores, ladrones, mojados, coyotes, etc); lo extraordinario es el desenlace en el que intervienen personajes de características nobles y siempre bien intencionadas; por último lo más importante: la forma en que Marta Sandoval logra captar la atención de los lectores (de ahí los muchos comentarios). Provoca leerla por que a pesar de ser una dura experiencia se convierte en refrescante y optimista cuando en realidad es algo que a ninguno de los lectores les gustaría pasar ni como aventura. Felicidades, espero seguir leyendo artículos de ésta naturaleza.
  10. Alfonso Escobedo: (2010-05-18 00:26:07 horas)
    Ojala que este sea el principio de un proyecto y no el final de una aventura, deseo de todo corazon que todos innovemos en ideas que sean de beneficio para nuestras familias. Que inspirador puede ser el mensaje que deja este articulo, Felicitaciones al Señor Ixcoy, y que ponga en practica todos los conocimientos adquiridos y los con su gente y que el beneficio sea mas grande. Vamos Guatelinda, siempre para delante !!!
  11. Miky jam: (2010-05-17 23:23:51 horas)
    Que grandeza la del señor Byron Prado, este programa deberia inspirar a los programas sociales del gobierno...........que alegre e inspirante es leer esta nota.....Saludos
  12. carlos perez: (2010-05-17 23:22:34 horas)
    que bueno que lo pudieron ayudar, no como aqui en nuestro estado, que las organizaciones guatemaltecas prefieren estar en banquetes y fiestas antes que hacer algo para ayudar a los paisanos, es triste. pero alegre que en otros lados Si hay buenos chapines
  13. Dharma Blemor: (2010-05-17 20:51:12 horas)
    Uuuuuy Marta, que buen trabajo. No solo me dejó un buen sabor de boca la manera en la que redactó la historia, pues al parecer trabajó muchas imágenes que le dieron rienda suelta a mi imaginación y me ayudaron a trasladarme a cada lugar mencionado; si no también, me alegra que usted sea parte de los pocos interesados que quieren que Guatemala crea que es capaz y empiece a escalar la montaña del éxito. Gracias por mostrarnos a muchos chapines sin importar nuestro nivel de vida que Guatemala es nuestra casa y depende de nosotros el cambio y gracias por hacernos saber que en Guatemala se puede hacer mucho, siempre y cuando busquemos y encontremos las herramientas necesarias para empezar a "echar punta" como comúnmente decimos aquí. Muy buen trabajo.
  14. Roberto Cruz: (2010-05-17 15:49:36 horas)
    Felicito a Marta Sandoval por este reportaje especial, Me gustaría que los noticieros le dieran la cobertura para motivar la los chapines a ponernos las pilas
  15. Luis Larrazabal Bobadilla: (2010-05-17 11:52:21 horas)
    Es altamente gratificante el saber que existen personas como Byron Prado quien saca tiempo de su agenda para ayudar a guatemaltecos que lo necesiten. Me agradaría contactar por correo con el Señor Prado, de pronto y en algunos casos podriamos actuar sinergicamente y complementar sus esfuerzos con los programas que manejamos en ProRURAL.
  16. Luis Roberto Andrino: (2010-05-17 11:01:56 horas)
    De Pobreza a Prosperidad y Bienestar. El éxito y el bienestar lo forjamos cada uno de nosotros en nuestro propio medio. La miseria o pobreza es una enfermedad del espiritu, por cierto contagiosa, que se manifiesta por una perspectiva de vida y una serie de comportamientos tales como pereza, indolencia, corrupción,falta de educación, envidia. adulterio, vicios y adicciones, etc. Para salir de ella tenemos que arrancarla de nuestro ser y cambiar.Guatemala es un paraíso, somos nosotros el único problema. Dejemos de vivir en un infierno ARREPINTAMONOS y CAMBIEMOS.
  17. jaimemartinez: (2010-05-17 08:38:32 horas)
    siquiera y todos los chapines fueran asi de BUENA ONDA como BYRON PRADO PERO LAMENTABLEMENTE hay muchos que se aprovechan de los paisanos explotandolos y robandoles pero con ejemplos como Byron se ve que no todo esta perdido. Gracias Byron por ser asi con nuestra raza porque hay muy poca gente que HACE EL BIEN SIN MIRAR A QUIEN. BUENA ONDA MANO. SIQUIERA Y ASI FUERAN TODOS LOS CHAPINES EN EL EXTRANJERO NOMBRE GUATE ESTUVIERA MEJOR DE LO QUE ESTA . BUENA ONDA.
  18. NEMESIS GUERRA: (2010-05-16 23:47:10 horas)
    lo que sucede es que no lo vemos, creemos que las pilas de dolares nos estan espertando y regalamos tanto dinero a los coyotes cuando esa misma plata se puede invertir en un negocio, en vender nuestros pocos productos que podamos cosechar, en instruirnos para conocer mas de tecnicas para la tierra, el precio que se paga por ese sueño americano es tan alto, que la mayoria de las veces no vale la pena, en cambio el futuro por mas negro que lo veamos esta aqui, despertemos de ese sueño que nos merma como seres humanos y nos deja un pesimo despertar, claro no niego que existio, en el pasado pero eso fue en el pasdo desde unos años para aca ya desaparecio, y el pais necesita despertar ya.
  19. Ana Rocío Aguilar Amado: (2010-05-16 19:52:13 horas)
    Excelente artículo!!! Felicito al Sr. Prado por el amor a su patria y porque está brindando soluciones reales para no ser víctimas de la explotación en el extranjero. Y a Juan le deseo lo mejor y que sea agente de cambio en su comunidad. El título lo dice todo: el sueño americano está en Guatemala!!!
  20. PABLO EJKALON: (2010-05-16 19:36:35 horas)
    espero que otro juanes aprendan tambien que buena onda
  21. Byron Prado: (2010-05-16 19:27:16 horas)
    Ni se imaginan la emoción que sentimos aquí en Chicago los miembros de AGE y la Familia Prado al leer esta publicación. Los comentarios de todos Uds. son los que nos cargan las baterías para seguir adelante para realizar nuestros sueños. Marta Sandoval hizo un excelente trabajo, no por nada le dije: "Ud. Marta sí que es aguerrida" cuando supe que se iba a la Aldea "Canquixajá", en Momostenango, Totonicapán a visitar a Juan Ixcoy y hacerle esta entrevista. Un saludo a todos mis compatriotas, Dios los bendiga a todos... Byron Prado
  22. Lucas Aguilar: (2010-05-16 16:33:07 horas)
    No se, por supuesto espero equivocarme. Pero es muy fantacioso lo que se cuenta aqui. Yo trabajo con gringos también, y más bien tengo que conseguir dólares y muy caros para comprarles a ellos. Por eso no creo que las cosas sean tán fáciles. En todo caso, si este cuento es cierto, ojalá se repita y supermultiplique en este paísito explotado por los empresauros que por su culpa, muchos paisanos tienen que irde de este país.
  23. humberto garcia: (2010-05-16 16:13:15 horas)
    solo con trabajo, se logra conseguir los sueños, con acompañamiento de organizaciones humanitarias
  24. María Trinidad González: (2010-05-16 16:08:34 horas)
    Felicitaciones por este excelente reportaje que nos muestra que después de la tempestad viene la calma. Esos ejemplos son valiosos, de guatemaltecos que merecen ser exaltados. Una enorme diferencia con lo que publicaron sobre la modelo de Play Boy, el cual no tiene ningún mérito y solo reafirma los estereotipos de la mujer como objeto sexual. Mostrar a mujeres así es desperdiciar el espacio. ¿Acaso no hay guatemaltecas que por su trabajo e inteligencia merezcan ser reconocidas? Menos mal que este reportaje sobre el sueño americano salvó el Periódico este domingo.
  25. carmen morales: (2010-05-16 15:23:45 horas)
    Exelente Articulo...uuuuufffff.a este gran Seîor FELICITACIONES, que manera de abrirse campo, sin llorarle a esa autoridades guatemaltecas, verguenza para los colon y espada(minusculas) Se necesita de DECISION, no temerle al fracaso, lo único en el relato que el, Juan, debió ser mas positivo, en el encuentro con las autoridades fronterizas Canada-E.U, pero su suerte,estaba regrsar a su pais,y demostrar QUE SI SE PUEDE !! y sobre todo ser muy honrrado y colaborador con sus compatriotas. Adelante DIOS lo bendiga, y asi podemos y debemos, ser todos NO egoistas, aprendamos del Sr.Byron Prado y Sr. Rosa, NO nos creyamos jamas de gente allegada a Iglesias,hasta no estar seguros de los tramites que estos hagan.No seamos ignorantes,Investiguemos, antes de dar nuestros ahorros.
  26. anibal perez: (2010-05-16 12:44:39 horas)
    Caramba!: y yo, con título universitario en Guatemala, re-estudiando para obtener mi college degree en ingeniería civil porque no me queda de otra, puedo decir, con toda propiedad, que este Juan si que es esforzado, valiente, huevudo y, sobre todo, persistente a pesar de las adversidades!. Crecer patrocinado por personas y entidades imparciales, honestas y que no manipulan a la gente es, realmente, un sueño hecho realidad. Feliz este Juan Pueblo, hombre!
  27. Roberto A. Wagner: (2010-05-16 12:08:27 horas)
    Ojalá más proyectos así se realizen en el país y que no tengamos la necesidad de correr los riesgos de ir al norte en busca de fortuna. Muy buen reportaje, felicitaciones.
  28. carlos de Paz: (2010-05-16 10:32:29 horas)
    Admirable, de ellos nos tenemos que sentir orgullosos. Si en lugar de esa basuras de bolsas solidarias que solo hacen rico a los mismos politicos dieran acceso a creditos faciles y capacitacion toda la gente en guatemala tendrian oportunidades de crecer. De toda la historia no se menciono ninguna intervencion del gobierno de guatemala, se mencionan varios paises pero no el propio nuestro que verguenza, ojala la simplona de Sandra lea y entienda la historia
  29. Rene Portillo: (2010-05-16 09:28:54 horas)
    Te felicito vos Juan, yo pense que tu sueño Americano aqui en guatemala era de pedirle a la Sandra los 300 quetzales cada 2 meses osea 150 al mes. buena onda Juanito
  30. juan fratti: (2010-05-16 09:27:37 horas)
    Una experiencia triste y dolorosa, pero con un final féliz, Y SOBRE TODO POSITIVISTA...Felicitaciones Marta Sandoval, por su excelente reportaje.
  31. G. Lemus R.: (2010-05-16 08:18:41 horas)
    El reportaje se queda corto para describir lo que Juan Ixcoy vino a dejar a Estados Unidos, porue no solo dejo sus suenios, si no nos enseno a todos lo que pudimos compartir con el el lado humano de la inmigracion Ilegal, todavia lo recuerdo aquella Navidad del 2006 recien llegado en la casa de Byron, sus pies todavia curtidos de caminar descalzo por el desierto, pero lleno de suenos y esperanzas. Juan es un trabajador incansable que siempre estuvo para los amigos y los amigos de los amigos. Desde aqui en Chicago IL le mandamos un gran abrazo y esperamos que todos sus suenos se cumplan.
subirSUBIR
  • Contacto
  • Aviso Legal
  • Ayuda
  • Nuestra Redacción

ElPeriódico de Guatemala
15 avenida 24-51 zona 13, Guatemala, Guatemala PBX: (502) 2427-2300
Suscripciones: (502) 2427-2323 / 1-801-00-GUATE / suscripciones@elperiodico.com.gt

Marca Registrada © Aldea Global, S.A. (elPeriódico)

campsite