“Y Dios responde a cartas de mujeres” es el libro que Diana Ritz ha escrito para la búsqueda de paz espiritual.
“Esposa, madre, profesional; una mujer común y corriente”. Así es como la mexicana Diana Ritz, coach corporativo y conferencista motivacional, se define así misma. Ella ha apoyado a muchas mujeres y hombres que van en busca de una forma más espiritual de vivir la vida. Sus conocimientos han quedado plasmados en el libro: “Y Dios responde a cartas de mujeres”, lanzado recientemente en Guatemala. “Desde hace 10 o 12 años quería escribir un libro pero no pude hacerlo. Hace 3 años encontré la paz para realizar formalmente el proyecto. Soy psicóloga organizacional y tuve la fortuna de trabajar como consultora externa, conociendo a cientos o miles de personas en las empresas, desde gerentes, jefes, secretarias y operativos de Latinoamérica”, recuerda.
¿Cómo surge este libro?
– Cuando decido que estoy lista para escribirlo saco de mis archivos casos que había trabajado como consejera corporativa. Tenía historias tanto de mujeres como de hombres. Sin embargo, el primer libro está dedicado a ellas, pero puede leerlo cualquier persona. Tomé los casos que más se repetían y los más parecidos y los transformé en una carta, un formato sencillo para transmitir al público. Estas tienen una pregunta que yo pensaba responder como había hecho en su momento como consultora.
pero la idea de que fuera Dios quien respondiera las cartas, ¿cómo nace?
– Estudié en un colegio de monjas, por lo que se me hacía muy familiar el tema de Dios. Siempre estuvo presente en mi vida, pero me alejé de Él por temporadas y regresaba por temporadas. Empero, se me pasó la loca idea en la cabeza y “¿por qué no se lo pregunto a Dios?”. Comencé a pedirle en oración y a meditar que me respondiera, pero nada. Comencé a pulir mis cartas y a trabajar. Como no respondía le hice una carta a Él y la pegué a mi ventana (que daba hacia un pequeño bosquecito en carretera a El Salvador), y le seguí pidiendo...
¿Y cómo se manifestó?
– En enero de 2008, en la playa de Monterrico, mientras oraba –en el libro están los detalles de cómo fue ese momento–, vino y me habló. La experiencia fue abrumadora, conmovedora…
No podía dejar de llorar, no podía siquiera responder con esta voz y me asusté muchísimo. Ofreció que si yo hacía tres cosas Él vendría a dictarme las respuestas una a una. Me dijo: “Cuando hayas perdonado a todos aquellos que te hayan ofendido y lo hagas desde tu mente, alma y corazón; cuando te perdones a ti misma y pidas perdón a aquellos que hayas ofendido y cuando ayunes de pensamientos negativos, vendré a responderte cada una de esas cartas, tal y como lo pides”. Cuando logré poner mis pensamientos y mis sentimientos en paz entonces Él comenzó a responde. Sólo soy una pequeñísima y humilde mensajera para ver su extraordinario lenguaje.
La intención con este libro, ¿cuál es?
– Ayudar a hombres y mujeres, ante las relaciones que tenemos unos con otros, en todos los campos. La idea es que tengan alternativas sencillas pero de luz y de paz para construir relaciones más sanas.
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